Sistema vestibular

Entrena tu sistema vestibular

En este artículo vamos a conocer qué es el sistema vestibular, sus funciones y de qué manera podemos entrenarlo.

Cuando no integramos bien perdemos la capacidad de sentir, comprender y organizar la información sensorial. Esta información se transmite a través de los sistemas sensoriales siendo uno de ellos el sistema vestibular.

¿Qué es el sistema vestibular?

El sistema vestibular es uno de los 8 sistemas sensoriales que conocemos actualmente. Jean Ayres describió la importancia del sistema vestibular en el desarrollo de la integración sensorial. Este sistema tiene una cercana vinculación al cerebelo, al sistema reticular y al sistema nervioso autónomo.

ℹ El sistema vestibular se encuentra localizado dentro del oído interno y nos da información sobre el movimiento, la gravedad y el equilibrio.

Más concretamente nos va a dar información acerca de la posición de nuestra cabeza y orientación del cuerpo en relación con la fuerza de la gravedad.

Las investigaciones confirman que el movimiento tiene una gran influencia sobre el nivel de alerta (1,2).

¿Quién se encarga de recibir la información vestibular?

A continuación analizamos los sistemas que se encargan de recibir la información vestibular.

Sistema vestibular periférico

Existen dos tipos de receptores vestibulares:

  • Las másculas acústicas, situadas en los órganos utrículo y sáculo. Dentro de su membrana se encuentran los otolitos. 
  • Las crestas ampulares,  situadas en los canales semicirculares.

Se encargan de registrar los movimientos angulares de la cabeza, proporcionar una referencia espacial en un plano tridimensional y facilitar las reacciones fásicas (3,4).

Sistema Vestibular

 

Sistema vestibular central

Las vías vestibulares comprenden las fibras que, partiendo de los órganos vistos anteriormente, llegan hasta el tronco del cerebro y desde allí se dirigen a la corteza cerebral.

En la siguiente tabla podemos apreciar las estructuras, tipos de vías del sistema vestibular y sus función (3, 4):

sistema vestibular

¿Qué funciones tiene el sistema vestibular?

Podemos observar diversas contribuciones en el plano emocional y motor:

  • Impacta en la seguridad emocional.
  • Desarrollo de reflejos y respuestas que hacen posible nuestro manejo de la gravedad.
  • Manejo del cuerpo en el espacio: orientación espacial, campo visual estable, coordinación motora bilateral, anticipación para movernos en el espacio.
  • Mantener el equilibrio a pesar de la realización de desplazamientos, giros o aceleraciones.

Si clasificas las funciones según el tipo de respuesta al estímulo sensorial nos encontramos con:

  • Protectoras: Evidenciadas en respuestas/comportamientos emocionales.

– Cambio de tono muscular en respuesta al movimiento o gravedad.

– Respuesta a la posición supina.

– Reflejos: de moro.

Funciones especificas:

  • Control postural.
  • Posiciones contra gravedad.
  • Tono muscular extensor antigravitacional.
  • Coordinación bilateral.
  • Capacidad de proyectas secuencias.
  • Movimientos compensatorios de los ojos.
  • Ajuste de la posición de la cabeza en respuesta al movimiento.

Disfunciones sensorial vestibular

A continuación vemos las disfunciones del sistema vestibular.

Integración bilateral y secuencia.

ℹ Cuando una persona posee una baja respuesta al movimiento requiere de una dosis extra para mantenerse alerta. Requiere de dos sistemas propioceptivo y vestibular.

Si nos centramos en este último, sistema que estamos analizando, se entiende por movimiento a procesar el ser desplazado a través del espacio y la gravedad.

Se necesitará información de estos sistemas para mantener un nivel adecuado de alerta y desarrollar la capacidad de reaccionar ante nuevas situaciones.

Signos de disfunción vestibular:

  • Dificultad en permanecer sentado.
  • Escaso equilibrio.
  • Problemas de atención.
  • Nivel de alerta bajo.
  • Búsqueda de actividades de riesgo.
  • Tendencia a sufrir accidentes.
  • Dificultad en motricidad fina.
  • Poca facilidad para marearse.
  • El cansancio aparece fácilmente.
  • Apoyo de manos en tareas de mesa.
  • Parte superior de la espalda curvada.
  • Preferencia por actividades mecánicas.
  • Dificultad en deportes competitivos.
  • Problemas en actividades que requieren anticipación: atrapar una pelota, saltar a la cuerda.
  • Dificultades en actividades que impliquen coordinación motora bilateral.

Respuestas vestibulares hiperreactivas

ℹ Hay cerebros que no son capaces de inhibir o modular la respuesta vestibular y tienden a reaccionar de forma excesiva ante actividades que requieren movimiento o cambio de posición de la cabeza.

Existen dos tipos de hipersensibilidad a las señales vestibulares:

Inseguridad gravitacional

Se presenta un desorden en la parte del cerebro encargada de modular la gravedad. Por ello, el movimiento de la cabeza o el cuerpo causen incomodidad.

Signos de disfunción

  • Movimientos cuidadosos, lentos y cautelosos.
  • Reacciones de miedo o ansiedad al adoptar una posición a la que no se está acostumbrado, es desconocido o alguien intenta controlar sus movimientos o posición.
  • Evita espacios abiertos.
  • Nivel de alerta alta.
  • Los giros bruscos e inesperados resultan desconcertantes.
  • Suelen mostrarse más manipuladores para controlar todo el ambiente que les rodea.
  • Impulso interior de superar la inseguridad pero sus reacciones emocionales lo frenan.

Intolerancia al movimiento

Se presenta un desorden en la parte del cerebro encargada de procesas las señales, desempeñando un papel más activo de lo habitual y por ello causa malestar al movimiento.

Signos de disfunción

  • Incomodidad ante movimientos rápidos o giros circulares.
  • Propensión a marearse en el coche.
  • Síntomas gástricos (náuseas o malestar) en actividades que requieren de movimiento.
  • Si hay mucha afectación puede marearse simplemente con ver a alguien o algo que gira.

En ambos tipos aparece un impacto a nivel emocional afectando a su autoestima.

Desorden de modulación

Este desorden puede involucrar varios sistemas sensoriales. No obstante, respecto al sistema vestibular, estaría repercutiendo en su sensibilidad al movimiento ( inseguridad gravitacional).

Traduciéndose en baja capacidad de mantener un nivel de alerta óptimo, disminución de sus seguridad y control (4).

¿Cómo podemos entrenar el sistema vestibular?

En primer lugar, hay que tener claro que para unas personas será suficiente con las ocasiones habituales que les proporciona la vida diaria para el estímulo vestibular: dar un paseo, dar una vuelta en coche, subir en un ascensor, etc.

Otras necesitarán mayor dosis vestibular y buscaran insistentemente dicho estímulo en actividades como montar en monopatín, esquiar, el paracaidismo, etc. y algunas, en cambio, no podrán enfrentarse a una mínima parte.

Ante todo, lo primero será valorar qué disfunción (de las explicadas anteriormente) está causando la afectación del sistema vestibular.

ℹ En función de ello la intervención se enfocará de una forma y otra. Para abordarlo será importante que el plan de tratamiento sea establecido por un profesional cualificado que pueda acompañar el proceso.

No obstante, si lo que buscamos es estimular/rehabilitar nuestro sistema vestibular podemos utilizar materiales que favorezcan la información vestibular con un equipo que permita experiencias de movimiento en diferentes ejes y teniendo en  cuenta la gravedad como serían los columpios, las rampas y estructuras altas entre otros (5).

A continuación, te expongo 5 tipos de ejercicios para que los apliques en tu día a día:

  1.  Ejercicios de fuerza en pelota Bobath; así podrás trabajar en diferentes posiciones y darle información a tu cuerpo a través del uso de tus músculos y articulaciones (propiocepción).
  2. Ejercicios de enderezamiento en una estructura inestable, así trabajaras tu control postural y equilibrio.
  3. Ejercicios de coordinación motora bilateral: atrapar una pelota con las dos manos, saltar a la cuerda, jumping jacks.
  4. Ejercicios de estabilidad visual. Lanzar a diana después del movimiento. Desde una cama elástica, al parar debes apuntar y acertar en la diana.
  5. Ejercicios que te motiven y supongan un reto para ti. Realiza la tarea más sencilla de aquel ejercicio que te haga avanzar progresivamente para conseguir una respuesta satisfactoria de tu sistema vestibular. Será un aliciente para seguir  avanzando sin que sea una amenaza para ti.

sistema vestibular

En definitiva,  el sistema vestibular, junto con los sistemas visual y propioceptivo, desempeña un papel muy importante en la conciencia subjetiva de la posición del cuerpo y del movimiento, en control postural , el equilibrio y en la estabilización de los ojos durante los movimientos de la cabeza. Igualmente influye sobre la coordinación bilateral y la habilidad de proyectar secuencias de movimientos.

ℹ Además, el estímulo vestibular tiene potentes efectos sobre el estado de alerta. Bien es sabido que los movimientos lentos y rítmicos tranquilizan. Nuestros padres nos mecían tranquilamente y esto nos calmaba.

Al igual que sabemos que zarandear enérgicamente a alguien es una excelente manera de despertarlo del sueño profundo. Todos necesitamos cierta cantidad de estímulo vestibular para estar alerta y sentirnos bien.

Aquí tienes dos excelentes herramienta para bajar o aumentar tu nivel de alerta según lo que necesites. Te invito a que encuentres tu equilibrio (6).

Referencias bibliográficas

  1. Toledo, D. (2007) Integración sensorial. Revista Ocupación Humana, 12 (1 y 2), 32-43.
  2. Del Moral Orro, G., Montaño, M. Á. P., & Valer, P. S. (2013). Del marco de integración sensorial al modelo clínico de intervención. Revista electrónica de Terapia Ocupacional Galicia, TOG , (17), 18.
  3. Rodríguez, P. A., Sena L. G., Marini, A. M., Alcázar, A. M., & García, D. T. Sistemas sensoriales y motores.
  4. Yague, E. & Díaz A. Introducción a la teoría de la Integración sensorial de Jean Ayres. Recuperado el 06/11/2022.
  5. Blanche, E. (2002). ¿Lo estamos pasando bien? El juego del adulto. Santiago Chile, Editorial Grijalbo.
  6. Bellefeuille, I. B. (2006). Un trastorno en el procesamiento sensorial es frecuentemente la causa de problemas de aprendizaje, conducta y coordinación motora en niños. Bol Pediatr, 46, 200-203-