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Mundo Entrenamiento

Tipos de músculos y su función

20 enero, 2019

En el siguiente articulo haremos un repaso sobre los diferentes tipos de músculos que existen y componen el cuerpo humano y sus clasificaciones.

Tipos de músculos y su función

En el siguiente artículo haremos un repaso sobre los diferentes tipos de músculos que existen y componen el cuerpo humano. Posteriormente, hablaremos de las funciones básicas y específicas de los músculos esqueléticos, haciendo referencia a su composición, tipo de fibras musculares y acción.

El cuerpo humano está compuesto por alrededor de 630 músculos que trabajan conjuntamente para mantener la homeostasis de nuestro organismo, gracias a ellos podemos vivir.

Los músculos esqueléticos son los encargados de ejercer las fuerzas principales que mantienen a nuestro esqueleto en bipedestación o en movimiento. Por otro lado, los músculos también nos permiten renovar la energía, producir calor y mantener los procesos vitales activos.

A continuación, comenzaremos a describir los diferentes tipos de músculos que tenemos en nuestro organismo y descubriremos sus principales funciones y características.

Principales tipos de músculos del cuerpo humano

Nuestros músculos del cuerpo humano no son todos idénticos ni tienen las mismas funciones. De hecho, los podemos dividir en tres grandes grupos: músculos esqueléticos, músculo liso y músculo cardíaco.

Cada uno de los músculos tiene una estructura única, función específica y un papel de importancia en nuestro organismo.

Los músculos generalmente poseen un color rojizo, esto se debe a una notable irrigación sanguínea ocasionada por su alto demanda energética. Transportando en dicha sangre a múltiples proteínas plasmáticas que contienen hierro y oxigeno denominadas hemoglobinas.

Nuestros músculos del cuerpo humano no son todos idénticos ni tienen las mismas funciones.

El músculos del cuerpo humano son los principales encargado de producir movimiento, además es un órgano contráctil que determina la forma y el contorno del cuerpo. Los huesos o estructuras serían como el chasis del cuerpo el cual es movilizado por estas fuerzas musculares esqueléticas.

Los músculos lisos son importante en muchas funciones corporales y forma parte de órganos específicos, como lo son por ejemplo, las paredes de los vasos sanguíneos y linfáticos, el tubo digestivo, las vías respiratorias, la vejiga, las vías biliares y el útero.

Por último, el músculo cardíaco se encarga de generar contracciones involuntarias que permiten el correcto funcionamiento del corazón. Principalmente, para que éste bombee sangre y se pueda nutrir constantemente a todo el organismo. A continuación, veremos más en profundidad las diferentes características de estos músculos y sus funciones (1).

Tipos de músculos y sus diferencias anatómicas.
Imagen 1 – Tipos de músculos y sus diferencias anatómicas.

Principales características y funciones de los músculos esqueléticos

Los tipos de músculos esqueléticos estriados son los de mayor presencia en nuestro organismo, pudiendo muchos de ellos visualizarse a simple vista. Aproximadamente, el 90% de los músculos de nuestro cuerpo son esqueléticos estriados.

Los músculos esqueléticos se insertan en los huesos mediante tendones y su fuerza motriz nos permite crear movilidad y estabilidad. Sus acciones de contracción y relajación son fundamentales para el movimiento, y se originan gracias a mensajes comandados por el sistema nervioso central.

Las principales funciones de los distintos tipos de músculos esqueléticos son las de: permitir la estabilidad-movilidad corporal y la traslación de nuestro cuerpo, producir energía calórica mediante la tensión mecánica, generar calor, proteger huesos y proporcionar estabilidad articular permitiendo sostener una postura adecuada(2). Las células musculares esqueléticas poseen algunas características particulares.

Una de ellas es la capacidad de ser estimuladas, denominada procesos de excitabilidad o irritabilidad. Estas células son fácilmente estimulables por lo que pueden responder a diferentes mecanismos reguladores, por ejemplo, los impulsos nerviosos.

El músculo esquelético es fundamental como reservorio de nutrientes, ya que, en este se alojan grandes reservas de glucógeno, las cuales son movilizadas ante necesidades energéticas. Por otro lado, es un gran indicador de calidad de vida, ya que, se ha demostrado que su alto porcentaje está asociada a una mejor salud cardio-metabólica y menor riesgo de sarco-dinapenia (3).

Principales características y funciones del músculo liso

Los tipos de músculos lisos se caracterizan por poseer poca cantidad de núcleos a diferencia del músculo esquelético. Estos se ubican principalmente en las paredes internas de las vísceras u órganos de nuestro cuerpo.

Sus acciones son plenamente involuntarias, es decir, que sus contracciones musculares son llevadas a cabo por impulsos generados en el sistema nervioso autónomo, impulsos nerviosos que viajan a través del tejido muscular liso y generan las contracciones de las fibras musculares, esto, con el fin de llevar a cabo procesos digestivos que requieren de la motilidad intestinal principalmente.

La forma en que se disponen las fibras musculares en el musculo liso, permiten que las acciones de contracción y relajación se desarrollen con una gran elasticidad. Una de sus acciones voluntarias mas conocidas es la motilidad. Esta acción permite de una forma eficaz trasladar o movilizar alimentos por vías del aparato digestivo.

Las funciones del músculo liso también se llevan a cabo en la vejiga urinaria y el útero, donde este tejido les permite realizar su contracción y relajación según las necesidades requeridas.

Por otro lado, el músculo liso del tubo digestivo es un gran facilitador de las ondas peristálticas que ayudan a que los alimentos se movilicen. Acción fundamental  para trasladar los  alimentos hacía el duodeno donde serán extraídos sus nutrientes en lo que se conoce como fase intestinal.  Otro ejemplo de músculo liso es el ojo, donde los músculos lisos permiten cambiar la forma del cristalino para enfocar mejor los objetos.

Principales características y funciones del músculo Cardíaco

El principal órgano conformado por fibras cardíacas es el corazón, el cual se compone de tres capas diferentes de músculo, endocardio, miocardio y pericardio. La parte central o capa del medio es el miocardio y es el encargado de la contracción del corazón y por tanto, del bombeo de sangre a todo el organismo.

El músculo cardíaco realiza sus contracciones en respuesta a la acción de fibras automáticas que dan señales de conducción y contracción. Esto para permitir que se efectué el ciclo cardíaco o latido del corazón.

El músculo cardíaco se compone de células llamadas cardiocitos, estas células tienen un aspecto estriado muy similar al del músculo esquelético, pero su estructura general es más corta y gruesa. Además de que su principio de estiramiento y acortamiento se rige de forma plenamente involuntaria (4).

Las fibras musculares cardíacas, son parte fundamental del sistema de conducción eléctrica. Sin este sistema, no sería posible la contracción sincrónica del miocardio, donde actúan nódulos especializados que permiten la señalización eléctrica y des-polarización celular de las fibras automáticas.

El músculo cardíaco realiza sus contracciones en respuesta a la acción de fibras automáticas que dan señales de conducción y contracción.

Clasificación de los tipos de músculos según su forma y disposición

Ya clasificamos los tipos de músculos basándonos en sus aspectos fisiológicos. A continuación veremos la clasificaciones de los músculos según su forma y disposición en la que se presentan sus fibras musculares. De esta forma podemos clasificar los diferentes músculos esqueléticos:

  • Planos: Con forma de abanico, básicamente se caracterizan por su base aplanada. Por ejemplo el músculo pectoral.
  • Cortos: Sin importar su forma, son músculos que se caracterizan por su corta longitud, por ejemplo los músculos faciales y craneales.
  • Anchos: Son músculos característicos de fibras con diámetro grueso. Por ejemplo el Dorsal.
  • Alargados o fusiformes: Son músculos anchos en el centro y estrechos en sus extremos. Por ejemplo el recto femoral, triceps o Biceps.
  • Unipeniformes: Poseen una forma de media pluma y nacen del lateral de un tendón. Por ejemplo el extensor común de los dedos del pie.
  • Bipenniformes: Con forma de pluma, sus fibras nacen del centro de un tendón. Por ejemplo el recto femoral.
  • Multipenniformes: Sus fibras surgen de diferentes tendones a la vez y presentan una organización compleja. Por ejemplo el deltoides o musculo mas presente en la articulación del hombro.
  • Digástricos: Es un musculo con dos vientres musculares. Se extiende desde la base del cráneo al hueso hioides y desde éste a la mandíbula.
  • Poligástricos: Refiere a grupos musculares con varios vientres, cubiertos por una fascia común, la cual brinda contención de los músculos rectos del abdomen.
  • Bíceps: Músculos que presentan un extremo que se inserta en el hueso. Mientras que en el otro extremo presenta dos partes que se insertan al hueso, de ahí su nombre que significa dos cabezas. Un ejemplo claro el biceps femoral.
  • Tríceps: Similar al anterior, los músculos en un extremo se insertan al hueso. Pero difiere en el otro extremo, donde el músculo se divide en tres partes al insertarse al hueso. Por ejemplo el triceps braquial
  • Cuádriceps: Su estructura muscular es similar a las dos anteriores. A diferencia que en este caso son cuatro los tendones insertados de forma individual al hueso (5).
Tipos de Musculo y su importancia.
Imagen 2 – Algunos tipos de musculo según su forma y dirección de las fibras.

Clasificación de los tipos de músculos según su posibilidad de movimiento

Los músculos son vectores de fuerza que nos permiten realizar múltiples acciones en diferentes planos y ejes. Esto, con la finalidad clara de permitirnos generar o crear movimiento.

Cuando hacemos mención a dichos movimientos, debemos hablar de la acción de músculos esqueléticos de importancia como son:

Músculos abductores

Permiten la abducción o separación del plano de referencia en el eje coronal o frontal. Por ejemplo, al permitirnos separar las piernas o los brazos del eje axial en sentido al eje coronal.

abducción
Imagen 3 – Movimientos de abducción.

Músculos aductores

Contrario al anterior, los aductores nos acercan al plano de referencia al acercar una parte del cuerpo al eje vertical. Por ejemplo, al cerrar o acercar las piernas una de  la otra.

Musculo aductor
Imagen 4 – Musculo encargado de la aducción de la cadera.

Músculos flexores

Básicamente nos permiten flexionar una articulación o acercar los puntos de inserción muscular en el plano sagital. Un buen ejemplo sería al flexionar la rodilla o el codo.

Flexores
Imagen 5 – Flexo-extensión de la rodilla.

Músculos extensores

Generan una acción contraria a los anteriores, alejando los puntos de inserción. Realizando acciones como extender el codo, el hombro o la rodilla por ejemplo.

Extensores
Imagen 6 – Musculos flexores y extensores del codo.

Músculos supinadores

Estos realizan un movimiento de rotación hacia el exterior en el eje vertical representado en el plano transversal. Por ejemplo, cuando rotamos las muñecas o la cadera hacia fuera.

Músculos pronadores

Acción contraria a los músculos anteriores. Estos se encargan de un movimiento de rotación interna en el plano transversal. Por ejemplo, nos permiten rotar las muñecas o la cadera hacia adentro (6).

Pronadores y Supinadores
Imagen 7 – Ejemplo de pronación y supinación.

 

Planos y ejes del movimiento humano.
Imagen 8 – Diferentes ejes y planos en los que se efectúa el movimiento humano.

Clasificación de los tipos de músculos según su acción en grupo

Al realizar diferentes acciones o movimientos, los grupos musculares cooperan con distintas funciones especificas de este, es decir, cada grupo muscular que participe en dicha acción actuará diferente.

Estas acciones musculares pueden ser dadas por:

Músculos agonistas

Son músculos que siguen una misma dirección y nos permiten paralelamente realizar el mismo movimiento. Caracterizado principalmente por la acción concéntrica o acercamiento del punto de inserción de sus fibras musculares.

Músculos antagonistas

Son justamente aquellos músculos opuestos al movimiento de los agonistas. Por ejemplo cuando un músculo agonista se contrae, el antagonista se relaja y viceversa alejando el punto de inserción de sus fibras musculares.

Músculos sinergistas

Son aquellos músculos que permiten de forma indirecta que el movimiento se realice correctamente. Su función es similar a la de los agonistas, pero tendría un rol más estabilizador y de control en el movimiento.

Un ejemplo claro de todo esto, es al flexionar la rodilla donde el isquiotibial cumple una acción agonista, el recto femoral antagonista y el glúteo sinergista. otro ejemplo a continuación;

Músculos y su acción en el el movimiento.
Imagen 9 – Músculos participes y sus funciones en la flexión del codo.

Nuestro cuerpo al entrenar y realizar todo tipo de movimientos lo hace teniendo en cuenta estos vectores de fuerza, en donde cada grupo muscular cumple un rol particular y fundamental.

El tamaño de los músculos

Todos conocemos a alguien que basa sus rutinas en tipos de músculos. Es decir, músculos grandes y músculos pequeños, relegando a los músculos, supuestamente grandes a un mayor número de series semanales y a los músculos pequeños a un menor número de series. ¿Pero esto es realmente correcto?

Un estudio de Houzbaur y colaboradores (2007) evalúo por metro cúbico el tamaño real que representa cada grupo muscular en el cuerpo humano, como conclusión, al parecer de lo que muchos creen, no tiene sentido basar nuestros entrenamientos en una relación de tipos de músculos.

Es decir, músculos grandes y músculos pequeños, primero porque se comete un gran error al considerar pequeño a un grupo muscular que quizá es más grande de lo que imaginamos.

Por ejemplo, el deltoides y segundo porque se le presta mayor atención a grupos musculares que quizás no necesiten tantas series semanales cómo pensamos, como por ejemplo el bíceps (6).

En este apartado, lo que buscamos plantear, es que nuestros entrenamientos por tipos de músculos: músculos grandes y pequeños podrían ser erróneo. No sólo por la confusión de su tamaño, sino que lo más importante radica en que no tiene sentido entrenar por grupo muscular, ya que, estaríamos descuidando la sinergia de los demás grupos musculares en un ejercicio determinado.

La acción específica que este músculo realiza y nos estaríamos perdiendo la posibilidad de entrenar por patrones motores básicos, reclutando nuestra musculatura de forma eficiente e involucrando un mayor volumen semanal.

No estamos hablando de no aislar los distintos tipos de músculos, ya que, si buscamos hipertrofia quizás debamos hacerlo. Pero tranquilamente podemos estar haciendo una rutina tracción/empuje y plantear ejercicios por patrones de movimiento al mismo tiempo que contabilizamos las series por grupo muscular.

Tamaño de los músculos.
Imagen  10 – Tamaño de los músculos superiores según un estudio de Houzbaur y colaboradores.

 

Tamaño de los músculos
Imagen 11 – Tamaño proporcional de los músculos superiores según un estudio de Houzbaur y colaboradores.

Comprender las diferentes clasificaciones que existen de músculos, su función y la importancia de estos en el movimiento es crucial.

Conclusión sobre tipos de músculos y su función

Comprender las diferentes clasificaciones que existen de músculos, su función y la importancia de estos en el movimiento es crucial. No solo para comprender a fondo cómo se desempeñan en el movimiento, sino que son participes del eje primario del ejercicio físico y el entrenamiento.

Cada grupo muscular esquelético tiene una función especifica y rol determinado en el movimiento. Reconocerlos nos permitirá analizar más a fondo cualquier ejercicio y su implicancia. De nada sirve copiar ejercicios si no conocemos los músculos intervinientes y el comportamiento de las fibras musculares que deberían ser activadas al momento del ejercicio.

Por último, la masa muscular no solo es importante en el movimiento, sino en infinidad de funciones según sean fibras musculares lisas, cardíacas y esqueléticas. Algunas funciones de los músculos son la conducción eléctrica, función peristáltica, regulación metabólica, el transporte y almacenamiento de nutrientes, entre otras.

Comprender la importancia del músculo en la mejora de la composición corporal, el somatotipo y la calidad de vida parecen ser aspectos esenciales. Aunque, entender primero su clasificación, acción, función y tamaño real es un punto de partida para comprender mejor nuestro organismo y su importancia, tanto a la hora de entrenar como en el día a día.

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Referencias bibliográficas

    1. Tortora G.; Derrickson B. (2013) Principios de anatomía y fisiología. 13a Edición. Madrid España.
    2. Gutierrez Q. F. (2000). Anatomía humana. Cap 16, Vol 1; aparato tegumentario, osteología, artrología y miología. 37ª Edición. México.
    3. Clark B. C. (2008). Sarcopenia ≠ Dynapenia. The Journals of Gerontology: Serie A , Volumen 63, Número 8, páginas 829–834. (Enlace)
    4. Rosero Salazar D. H.;  Ortiz Salazar M. A.; Salazar Monsalve L. (2015). Miocardiocitos conducentes ventriculares. Revista Universidad y salud;17(2): 262 – 270. (enlace)
    5. Ortiz, Jonathan (2018). Sarcodinapenia y su relación con la mortalidad. Revista digital Mundo Entrenamiento. (enlace)
    6. Holzbaur K. R., et al (2007). Upper limb muscle volumes in adult subjects. Journal of biomechanics. 40(4), 742-9. (enlace)