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Mundo Entrenamiento

Triada pediátrica: 3 factores de inactividad física

7 octubre, 2021

Este artículo tiene como principal finalidad explicar en detalle todos los componentes de la triada pediátrica de inactividad física.

triada pediátrica

Este artículo tiene como principal finalidad explicar los componentes de la triada pediátrica de inactividad física.

La inactividad física puede ocasionar grandes problemas de salud a corto, medio y largo plazo, puesto que existe una probabilidad muy alta de trasladar los bajos niveles de condición física de la niñez a la edad adulta (1).

De hecho, la inactividad física es considerada uno de los principales problemas de salud pública del siglo XXI, siendo catalogada como el cuarto factor de riesgo de mortalidad a nivel mundial, por detrás de enfermedades como la hipertensión, la diabetes mellitus y la dislipemia (2).

A raíz de ello, surge el concepto de triada pediátrica con el objetivo de establecer las principales causas de los niveles insuficientes de actividad física de los niños y adolescentes en la sociedad actual.

Componentes de la triada pediátrica

Lamentablemente, en la actualidad, un concepto que está adquiriendo gran repercusión es el de triada pediátrica. La triada pediátrica consta de tres factores interrelacionados: desorden por déficit de ejercicio, dinapenia pediátrica y analfabetismo motriz (3).

Triada pediátrica de inactividad física
Figura 1. Triada pediátrica y elementos relacionados (4).

Desorden por déficit de ejercicio

El primer componente de la triada pediátrica que se va a mencionar es el desorden o trastorno por déficit de ejercicio, que se refiere al incumplimiento de las necesidades diarias recomendadas de ejercicio físico, tanto en calidad como en cantidad (3).

La Asociación Nacional para el Deporte y la Educación Física (National Association for Sport and Physical Education) aconseja alcanzar, como mínimo, 120 minutos de actividad física al día.

De esos 120 minutos, 60 tienen que estar correctamente estructurados y controlados, y los 60 restantes deben formar parte de la actividad diaria (jugar en el parque, montar en bici, pasear, etc.).

También, en ese tiempo, se tendrían que incluir, como mínimo de actividad física con intensidad de moderada a vigorosa (4).

Añadido a lo anterior, la Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que se debe introducir ejercicios para el fortalecimiento de los huesos y los músculos, al menos, dos o tres veces por semana (2).

No obstante, actualmente no se cumplen esas recomendaciones en todos los casos, por lo que la salud de niños y adolescentes puede verse afectada a corto, medio y largo plazo por patologías causadas por la inactividad física (5, 6).

En relación a ello, la Organización Mundial de la Salud apuntaba en 2016 que la cantidad de niños de edad inferior a 5 años con sobrepeso y obesidad superaban la cifra de 40 millones, pero todavía más preocupante es el dato correspondiente a la población comprendida entre 5 y 19 años, que supera de largo los 300 millones que sufren sobrepeso y obesidad (7).

obesidad

En España, según datos extraídos del estudio Aladino (8), existen 4 de cada 10 niños con edades entre 6 y 9 años padecen sobrepeso y obesidad. De ellos, un 23,3% tienen sobrepeso (siendo superior en las niñas) y un 17,3% obesidad (siendo superior en los niños).

Analfabetismo motriz, otro componente de la triada pediátrica

Otro de los componentes de la triada pediátrica es el analfabetismo motriz, que es entendido como la incapacidad para llevar a cabo diferentes actividades físico-deportivas con unos adecuados niveles de competencia motriz, autoconfianza y conocimiento (16).

Este factor de la triada pediátrica es el causante del incremento de la probabilidad de sufrir desequilibrios a nivel articular. Además, este analfabetismo motriz da lugar una disminución de la confianza y de la competencia ante la realización de actividades físico-deportivas, influyendo de forma negativa en la adherencia hacia el ejercicio físico (17).

Por lo tanto, en la alfabetización motriz no es suficiente con saber correr, saltar o nadar. Del mismo modo, resulta esencial saber emplear estas habilidades motrices en distintas situaciones, saber combinarlas y adaptarlas antes contextos cambiantes y diversos de un modo eficiente (4).

Asimismo, la alfabetización motriz requiere de capacidades sociales, emocionales y cognitivas para cooperar y comunicar con el entorno de forma adecuada.

Alcanzar un estilo de vida activo de forma permanente, ser capaz de disfrutar del movimiento y entender de la importancia del ejercicio como parte imprescindible del desarrollo forman parte del proceso integrador de alfabetización motriz (16).

No obstante, en el contexto socio-educativo de hoy en día, se considera preocupante que un estudiante no sepa escribir o leer, sin embargo, se acepta que un escolar sea incapaz de saltar, correr o lanzar, que no posea la suficiente confianza para realizar ejercicio físicio de forma invididual o grupal o que no se implique y disfrute de las diferentes actividades físico-deportivas.

Parece que se ha normalizado el hecho de que los adolescentes españoles no cumplan las recomendaciones mínimas diarias de una hora de actividad física (9), sin embargo excede sobremanera la recomendación máxima de dos horas al día de pantalla (10).

Sedentarismo

De hecho, como ya se ha comentado anteriormente, tanto niños como adecuados no alcanza los niveles de actividad física recomendados por las OMS, por lo que los altos índices de inactividad física en estas edades sirven como dato ilustrativo del fracaso por mantener una población motrizmente alfabeta.

Dinapenia pediátrica

La dinapenia pediátrica es un componente de la triada pediátrica, que consiste en un estado físico caracterizado por unos bajos índices de potencia y fuerza muscular, sumados a altas limitaciones a nivel funcional no causadas por alteraciones musculares o neurológicas (15).

Para poder hacer enfrente a este componente de la triada pediátrica es esencial promover el incremento de los niveles de práctica físico-deportiva a edades tempranas, con el objetivo de que el ejercicio físico se convierta en un hábito diario de niños y adolescentes.

En este contexto, un reciente estudio apunta a la necesidad de incluir un programa de entrenamiento de fuerza en estas edades para prevenir y controlar la dinapenia pediátrica (11).

Por consiguiente, el entrenamiento de fuerza llevado a cabo dos o tres veces por semana, implica una serie de beneficios en la población infantil y juvenil, tales como la reducción del tejido graso (especialmente, la grasa visceral) (12), se optimiza la densidad mineral ósea, disminuye el riesgo de sufrir lesiones y se incrementa el metabolismo basal (13,14).

Conclusión

A modo de conclusión, cabe decir que la triada pediátrica es un aspecto que en la actualidad está empezando a cobrar mayor importancia en la salud de los niños y adolescentes.

Esta triada pediátrica sintetiza en tres factores las causas de la inactividad física en la población infantil y juvenil, los cuales engloban otros muchos componentes más (oferta de actividades físicas en su municipio, práctica de actividad física por parte de los padres, incremento de las formas de ocio pasivas, etc.) que provocan esos niveles tan bajos de actividad física a estas edades.

Por ello, para contrarrestar esta triada pediátrica de la inactividad físfica es esencial trabajar desde edades tempranas la adherencia a la práctica regular y sistemática de actividad física, teniendo como base fundamental la materia de Educación Física y estableciendo diferentes pautas de intervención para fomentar la realización de actividad físico-deportiva fuera del horario escolar.

Referencias bibliográficas

  1. Fraser, B. J., Schmidt, M. D., Huynh, Q. L., Dwyer, T., Venn, A. J., & Magnussen, C. G. (2017). Tracking of muscular strength and power from youth to young adulthood: Longitudinal findings from the Childhood Determinants of Adult Health Study. Journal of science and medicine in sport20(10), 927-931.
  2. Organización Mundial de la Salud (2014). Estadísticas sanitarias mundiales 2014. Ginebra: Organización Mundial de la Salud.
  3. Faigenbaum, A. D., Rebullido, T. R., & MacDonald, J. P. (2018). Pediatric inactivity triad: a risky PIT. Current sports medicine reports17(2), 45-47.
  4. Alexandre, D. (2021). Predeporte. El manual del entrenador de base. Madrid: Tutor.
  5. Carson, V., Hunter, S., Kuzik, N., Gray, C. E., Poitras, V. J., Chaput, J. P., Saunders, T. J., Katzmarzyk, P. T., Okely, A. D., Connor Gorber, S., Kho, M. E., Sampson, M., Lee, H., & Tremblay, M. S. (2016). Systematic review of sedentary behaviour and health indicators in school-aged children and youth: an update. Applied physiology, nutrition, and metabolism = Physiologie appliquee, nutrition et metabolisme41(6 Suppl 3), S240–S265.
  6. Tremblay, M. S., LeBlanc, A. G., Kho, M. E., Saunders, T. J., Larouche, R., Colley, R. C., … & Gorber, S. C. (2011). Systematic review of sedentary behaviour and health indicators in school-aged children and youth. International journal of behavioral nutrition and physical activity8(1), 1-22.
  7. Organización Mundial de la Salud (2021). Obesidad y sobrepeso. Tríada pediátrica. Recuperado el 14/08/2021.
  8. Estudio Aladino 2019. Recuperado el 14/08/2021.
  9. Van Hecke, L., Loyen, A., Verloigne, M., van der Ploeg HP Lakerveld, J., Brug, J., De Bourdeaudhuij, I., et al. (2016). Variation in population levels of physical activity in European children and adolescents according to cross-European studies: a systematic literature review within DEDIPAC. Int J Behav Nutr Phys Act, 28, 13-70.
  10. Mielgo-Ayuso, J., Aparicio-Ugarriza, R., Castillo, A., Ruiz, E., Avila, J.M., ArancetaBartrina, J. et al., (2017). Sedentary behavior among Spanish children and adolescents: findings from the ANIBES study. BMC Public Health, 17, 94.
  11. Chulvi, I., Faigenbaum, A. D., & Cortell, J. M. (2018). ¿ Puede el entrenamiento de fuerza prevenir y controlar la dinapenia pediátrica?. Retos: nuevas tendencias en educación física, deporte y recreación, (33), 298-307.
  12. McCormack, S.E., McCarthy, M.A., Harrington, S.G., Farilla, L., Hrovat, M.I., Systrom, D.M., … Fleischman, A. (2014). Effects of exercise and lifestyle modification on fitness, insulin resistance, skeletal muscle oxidative phosphorylation and intramyocellular lipid contet in obese children and adolescents. Triada pediátrica. Pediatric Obesity, 9(4), 281-291.
  13. Bangsbo, J., Krustrup, P., Duda, J., Hillman, C., Andersen, L.B., Weiss, M., … Elbe, A. (2016). The Copenhagen Consensus Conference 2016: children, youth, and physical activity in schools and during leisure time. British Journal of Sports Medicine, doi:10.1136/bjsports-2016-096325.
  14. Dâmaso, A.R., da Silveira Campos, R.M., Caranti, D.A., de Piano, A., Fisberg, M.,… de Mello, M.T. (2014). Aerobic plus resistance training was more effective in improving the visceral adiposity, metabolic profile and inflammatory markers tan aerobic training in obese adolescents. Journal of Sports Science, 32(15), 1435-1445.
  15. Faigenbaum, A. D., & MacDonald, J. P. (2017). Dynapenia: it’s not just for grown-ups anymore. Acta Paediatr106(5), 696-697.
  16. Aspen Institute (2015). Physical Literacy: A Global Environmental Scan. Washington, DC: The Aspen Institute.
  17. Edwards, L., Bryant, A., Keegan, R., Morgan, K., & Jones, A. (2017). Definitions, foundations and associations of physical literacy: a systematic review. Sports Med (1), 113–126. Triada pediátrica