Saltar al contenido
Mundo Entrenamiento

Respiración diafragmática: tipos, funciones a tener en cuenta

21 mayo, 2020

En el siguiente artículo, hablaremos sobre la respiración diafragmática, aspectos fisiológicos y su rol de importancia en el ejercicio físico y la salud.

respiración diafragmática

Se denomina respiración diafragmática al ciclo respiratorio controlado. En donde el músculo del diafragma ejerce una acción de compresión que permite que nuestra caja torácica se expanda.

El diafragma, es un músculo ancho situado entre las cavidades pectoral y abdominal, este cumple un papel muy importante en la capacidad y función respiratoria, así como también en la estabilización central  y control postural.

En el siguiente artículo, hablaremos sobre la respiración diafragmática, aspectos fisiológicos y su rol de importancia en el ejercicio físico y la salud.

¿Qué es el diafragma? ¿Para qué sirve el diafragma?

El diafragma es un tejido músculo-tendinoso que se encarga de la función respiratoria y respiración diafragmática. Cuando se inspira, el diafragma se contrae y el espacio disponible en la cavidad torácica se expande.

Los músculos externos intercostales también participan en esta función al permitir que se agrande aún más la caja torácica, permitiendo así, que por diferencia de presiones (ley de boyle) el aire ingrese a los pulmones (1).

Después de la fase de inspiración, el diafragma se relaja y el aire es espirado por la contracción de los pulmones y de los tejidos proximales.

Por otro lado, el diafragma también posee otras funciones como la de ayudar en el acto de vomitar, la expulsión de desechos fecales y en la estabilización central de nuestro cuerpo (mayor transferencia de fuerzas y control motor).

Imagen 1 - Características del diafragma.
Imagen 1 – Características del diafragma.

El término diafragma, proviene del latín diaphragma, haciendo alusión a los términos «a través de» o «separación», ya que, como sabemos el diafragma posee una forma de dos cúpulas, una para cada cavidad pulmonar, denominadas hemidiafrágmas.

Estas cúpulas permiten bloquear por abajo la cavidad torácica y la alejan de la cavidad abdominal, un ejemplo claro de cóncavo y convexo. La parte central del diafragma, por otro lado, es aponeurótica o tendinosa, llamada centro tendinoso.

El diafragma, está inervado principalmente por los nervios frénicos, por ejemplo, cualquier enfermedad que afecte a las vías respiratorias no suele afectar a la respiración diafragmática, aunque, se puede sufrir parálisis debido a una neuropatía que afecte a estos nervios.

Pese a esto, realizar una consciente respiración diafragmática, podría ser una solución a múltiples problemas posturales, lesiones crónicas y excesivo estrés metabólico (2).

«Realizar una consciente respiración diafragmática, podría ser una solución a múltiples problemas posturales, lesiones crónicas y excesivo estrés metabólico»

¿Cómo funciona el diafragma?

En la respiración diafragmática, como su nombre lo dice, el diafragma es el músculo principal. Esto lo hace un actor clave en el patrón respiratorio y en nuestras vidas.

Los nervios frénicos, inervan el diafragma con la finalidad de que genere contracciones que permitan realizar la fase inspiratoria (mayor presión afuera que dentro de los pulmones).

Luego al relajarse, se completa el ciclo respiratorio con la fase espiratoria (menor presión afuera que dentro de los pulmones) en donde el músculo se relaja y permite la expansión de los pulmones y la relajación del diafragma (3).

fases de la ventilación pulmonar.
Imagen 2 – Fases de la ventilación pulmonar.

Entonces, hay que entender que la ventilación pulmonar consta de dos fases principales, la fase inspiratoria y la fase espiratoria. La diferencia de presiones generada por la activación muscular permite que nosotros podamos respirar de forma constante, controlada e inconsciente.

El diafragma sería el actor principal, mientras que, los intercostales, transverso abdominal, recto abdominal y serrato anterior serían los actores secundarios. Donde a mayor activación muscular, mayor será la economía del ciclo respiratorio.

Un mal estímulo nervioso ocasionado por falta de adaptaciones respiratorias, como por ejemplo las que produce el ejercicio físico, ocasionaría unas adaptaciones más pobres que reducirían no solo la obtención de oxigeno a nivel pulmonar sino de su acceso y direccionamiento hacia las mitocondrias en la célula, evitando a su vez la acidosis metabólica o hipercapnia.

S.N.C y respiración diafragmática

Ningún proceso de los antes nombrados, podría ocurrir si no existiera conexión con el sistema nervioso central, principalmente, con los centros de control respiratorio.

Precisamente, el bulbo raquídeo y la protuberancia funcionan como estructuras de comando específicas, que permiten la contracción e inervación que van a garantizar la respiración diafragmática.

Estos procesos respiratorios se favorecen mediante la re-educación y señalización de mensajeros sinápticos que permiten que el diafragma se contraiga, si estos estímulos decaen, ya sea, principalmente por sedentarismo, tabaco o enfermedades respiratorias, está función lógicamente pierde prevalecencia, afectando a la actividad diafragmática y, por ende, empeorando la salud (4).

El diafragma es inervado por los nervios frénicos, los cuales surgen de las ramas ventrales de las raíces cervicales C3, C4 y C5, con mayor contribución de C4. Cada nervio frénico inerva el hemidiafragma ipsilateral, por lo que, cada cavidad pulmonar puede funcionar con independencia de la otra, aún si un hemidiafragma está paralizado.

Los nervios frénicos, son los  principales motores de acción y permiten que el diafragma se contraiga, aunque también tienen fibras vegetativas. Los últimos seis nervios intercostales también lo inervan mediante ramas nerviosas, sin embargo, su función motora no es del todo clara (5).

Nervios Frenicos
Imagen 3 – Nervios frénicos e inervación.

En síntesis, cuando el diagrama se inerva o contrae, fisiologícamente, permite mediante cambios drásticos en los volúmenes de aire que aumente el flujo sanguíneo y la presión entre las cavidades torácica y abdominal.

Esto a su vez, favorece la entrada y salida de aire hacia y desde los pulmones, lo cual también se ve traducido en beneficios en la circulación sanguínea y el aparato digestivo.

Función del diafragma, otras a tener en cuenta

Ademas de todas las funciones que responden a la respiración diafragmática y el control respiratorio, se sabe que este músculo también participa o posee otras funciones muy importantes, fundamentales, por ejemplo, a la hora de mover cargas pesadas o evitar perturbaciones por fuerzas externas, actuando sobre la estabilización central (surgimiento del CORE).

Diferentes acciones como el control sobre la respiración diafragmática, bracing intrabdominal o maniobra de valsalva de hecho, se manifiestan sobre la capacidad de nuestro cuerpo para permitir que el diafragma se contraiga o relaje, en post a aumentar la presión y permitir que, por acciones compresivas nuestro CORE (conjunto de grupos musculares encargados de la estabilización central) esté más sólido (6).

Hay que recordar que somos un organismo, y la suma de las partes hace al producto final.

Nuestro sistema complejo de redes,  necesita estar en homeostasis y cuando entrenamos (estado estable) que este proceso fisiológico funcione de forma correcta. Si nuestra reeducación diafragmática decae, nuestro rendimiento y salud también lo hacen.

La capacidad respiratoria es un indicador fundamental, y más ahora, de que el ejercicio físico, moviliza agentes inmunitarios a las vías superiores con la finalidad de protegernos de posibles patógenos externos (7).

Tipos de respiración y la importancia de la respiración diafragmática

Existen varios tipos de respiración dependiendo el tipo de clasificación que usemos y su aplicación práctica. Por ejemplo, si hablamos de ejercicio físico y la incidencia de la musculatura que participa podemos hablar de respiración abdominal, intercostal, profunda, superficial o diafragmática.

Lógicamente, en todas participa como músculo principal el diafragma. Su participación en la respiración diafragmática no solo es mayor, sino que permite un aumento importante de la cavidad torácica, ofreciendo un aspecto de depresión a nivel abdominal.

Por otro lado, lo ideal en el ejercicio no es solo aplicar una correcta respiración diafragmática, sino poder combinarla con una correcta respiración abdominal que permita aumentar el reclutamiento muscular y la estabilidad central a la hora de de ser más fuertes o estar expuestos a fuerzas externas que intenten perturbar nuestro equilibrio.

A mayor reclutamiento neuromuscular, entonces, mayor será la expresión de fuerza y menor el consumo de oxigeno y fatiga a nivel de los músculos respiratorios.

En pocas palabras, la respiración cumple un rol fundamental y aprender a respirar es una condición básica a la hora de ser más fuertes y movernos mejor, además de mejorar nuestra salud y calidad de vida.

Adaptabilidad y respiración diafragmática

La respiración, es un proceso importante porque permite realizar el intercambio gaseoso facilitando la entrada de oxígeno y la expulsión de dióxido de carbono, mediante las fases de la ventilación pulmonar.

Los procesos respiratorios se basan en una serie de mecanismos denominados ventilación pulmonar, perfusión, difusión y transporte e intercambio de gases.

Hay que resaltar que la adaptabilidad de los pulmones y de la pared torácica, frente a diversos cambios en la relación depresión y volumen, es un factor primordial a tener en cuenta para garantizar una correcta respiración, ya que, si aumenta o disminuye la adaptabilidad pulmonar se pueden producir enfermedades como la fibrosis u otras que afecten a las vías respiratorias superiores (8).

Una correcta respiración diafragmática busca economizar, favorecer y aumentar el intercambio gaseoso.

Un proceso básico de respiración externa e interna se fundamenta bajo los principios de la ley general de los gases, ley de Boyle, ley de las presiones parciales de Dalton, ley de las concentraciones de los gases disueltos de Henry y la ley de Fick.

Son leyes fundamentales, que explican como funciona y se regula la difusión de oxígeno y de dióxido de carbono a través de los alvéolos, como se componen los gases, su presión parcial, su movilización, entre otros aspectos de importancia.

ley de boyle
Imagen 4. Esquema explicativa de la Ley de boyle.

Conclusión sobre respiración diafragmática

El diafragma, entonces, cumple funciones fundamentales no sólo al mejorar el ciclo respiratorio sino en garantizar la correcta estabilización y facilitación de la circulación sanguínea.

Este a su vez, puede ser perturbado o favorecido por otras estructuras o músculos que participan en la respiración como los intercostales y el transverso abdominal.

Es por eso, que reeducar al diafragma respirando de forma correcta y poniéndolo a prueba (ejercicio) va a permitir que mejoremos nuestra estabilidad central, el ciclo espiratorio, capacidad para levantar carga pesadas (bracing), trabajar la fuerza, disminuir la ventana de riesgo a lesionarnos, etc,.

Lo que en definitiva, se traducirá en ser más fuertes y mejorar nuestra calidad de vida.

El ejercicio físico es una estrategia fundamental para mejorar la capacidad pulmonar y la actividad de nuestro diafragma, músculo importante a la hora de mejorar la presión y volumen de aire (respiración diafragmática).

Esto no sólo influye sobre la estabilización central a la hora de mover cargas, sino que va a mejorar la circulación sanguínea, redistribución de gases y reducirá la ventana de riesgo a lesiones.

Para finalizar, la respiración diafragmática, entonces, es una gran alternativa para mejorar nuestro rendimiento general y salud respiratoria.

«La respiración cumple un rol fundamental y aprender a respirar es una condición básica a la hora de ser más fuertes y movernos mejor, además de mejorar nuestra salud y calidad de vida.»

Referencias bibliográficas

  1. Drake, R. L. (2013). Gray anatomía básica. Ilustración, 3ª edición. España: Elsevier. p. 105. ISBN 84-8174-832-3.
  2. Latarjet, M., Ruiz L. A. (2019). Anatomía humana, 5ª Edición, volumen 2. Editorial Parameicana.
  3. Tortora, G. J., Grabowski, S. R. (2005). Principios de anatomía y fisiología 9ª edición. México: Oxford university press.
  4. Baria, M. R., et al (2014). B-mode Ultrasound Assessment of Diaphragm Structure and Function in Patients With COPD. Cofre. 146 (3): 680-685. (enlace).
  5. .Bordoni, B. y Zanier, E. (2015). Anatomic connections of the diaphragm: influence of respiration on the body system. Journal of multidisciplinary healthcare. 25, (6)281-91. (enlace)
  6. Cook G., et al (2012). Movement: Functional Movement Systems – Screening, Assessing, Corrective Strategies On Target Publications. The Journal of the Canadian Chiropractic Association
  7. Campbell, J. P, et al (2018). Debunking the Myth of Exercise-Induced Immune Suppression: Redefining the Impact of Exercise on Immunological Health Across the Lifespan. Frontiers in inmunology. 9: 648. (enlace)
  8. Melo, A. (2011). Introducción al aparato respiratorio. ResearchGate. (enlace)