Las infusiones antiinflamatorias son bebidas que se obtienen a través de la maceración o extracción térmica (agua caliente) de compuestos bioactivos presentes en diversas plantas, raíces y especias.
Se diferencias de los tés tradicionales por su gran contenido en fitoquímicos, como los polifenoles, flavonoides y terpenos. Estos componentes tienen la capacidad química de interactuar con las rutas metabólicas del cuerpo para reducir la producción de mediadores de la inflamación.
¿Qué son las infusiones antiinflamatorrias?
Las infusiones antiinflamatorias son soluciones acuosas obtenidas por la extracción de metabolitos secundarios de tejidos vegetales.
Estas preparaciones utilizan el agua como solvente para transferir compuestos biológicamente activos desde la matriz de la planta hacia el medio líquido, mediante un proceso de transferencia de masa facilitado por la temperatura.
En definitiva, estas infusiones son bebidas preparadas con plantas, hierbas o especias que contienen compuestos capaces de reducir la inflamación en el cuerpo.
Las infusiones antiinflamatorias se consumen en forma de té o decocción y suelen incluir ingredientes como cúrcuma, jengibre, manzanilla, té verde, regaliz o rooibos.
Su función principal se centra en el alivio de molestias leves (dolor articular, digestivo o de garganta) y complementar hábitos saludables, pero no reemplazan el tratamiento médico cuando la inflamación es severa o crónica.
Tipos de infusiones antiinflamatorias
Cuando hablamos de infusiones antiinflamatorias se distinguen una gran variedad de tipos, en función del ingrediente principal o según su combinacón.
Según el ingrediente principal
Según el ingrediente principal de las infusiones antiinflamatorias distinguimos 9 tipos (1):
- Jenjibre (Zingiber officinale): entre sus compuestos activos destacan los gingeroles y shogaoles, los cuales son eficaces en procesos inflamatorios del sistema digestivo y muscular (4).
- Cúrcuma (Cúrcuma longa): su compuesto “curcumina” es el responsable de inhibir la molécula NF-kB, la cual impulsa los genes de la inflamación (3).
- Manzanilla (Matricaria chamomilla): gracias a los terpenos y flavonoides que contiene es capaz de actuar reduciendo la inflamación gastrointestinal y cutánea, ya que puede inhibir la histamina.
- Menta (Mentha piperita): gracias al mentol actúa como un bloqueador de los canales de calcio en el músculo liso, reduciendo la inflamación y los espasmos del tracto digestivo.
- Regaliz (Glycyrrhiza glabra): su contenido en glicirricina hace que sea similar a la estructura de los corticoides, ejerciendo una fuerte acción antiinflamatoria en las vías respiratorias y la mucosa gástrica No obstante, se debe de moderar su consumo si presenta algún problema de presión arterial (6).
- Sauce blanco (Salix alba): esta infusión antinflamatoria contiene salicina, la cual el cuerpo metaboliza en ácido salicílico, un precursor natural de la aspirina que se usa para la inflamación articular y febril.
- Té verde (Camellia sinensis): sus altos niveles de epigalocatequina-3-galato producen una reducción de la inflamación vascular y una mejora la respuesta metabólica frente el estrés oxidativo (2).
- Rooibos (Aspalathus linearis): presenta un alto contenido en aspalatina, un flavonoide único que combate la inflamación relacionada con el síndrome metabólico y la salud cardiovascular, sin contener teína.
- Ulmaria (Filipendula ulmaria): contiene derivados de salicilatos. A diferencia del sauce, tiene mucílagos que protegen el estómago mientras ejerce su acción antiinflamatoria.
Según la combinación
Varias referencias científicas han demostrado la sinergia farmacéutica entre varias infusiones antiinflamatorias. Esto quiere decir que se la interacción entre dos o más compuestos, al combinarse, producen un efecto terapéutico superior a la suma de sus efectos individuales.
Mezclas sinérgicas
A continuación vamos a nombrar varias combinaciones de infusiones antiinflamatorias que pueden resultar más efectivas.
1. El Dúo de Oro: Cúrcuma + Jengibre + Pimienta Negra
Esta es una de las mezclas de sinergia de infusiones antiinflamatorias que más se conoce y suele ser muy efectiva porque la curcumina (cúrcuma) tiene una baja biodisponibilidad por sí sola. Por tanto, la piperina de la pimienta negra inhibe la enzima hepática que metaboliza la curcumina, aumentando su absorción hasta en un 2000% (8,9).
Por otro lado el jengibre produce un un efecto analgésico y antiinflamatorio sistémico mucho más potente, ideal para la artritis y la recuperación muscular.
2. Sinergia Salicílica: Sauce Blanco + Ulmaria
Las dos plantas, conocidas como infusiones antiinflamatorias, presentan precursores del ácido salicílico.
Sin embargo, la sinergia se produce porque la ulmaria aporta flavonoides y mucílagos que actúan como protectores gástricos. Esta protección genera un resultado compensatorio ante la posible irritación que los salicilatos del sauce blanco podrían causar en el estómago (10).
3. Modulación Metabólica: Té Verde + Rooibos
El epigalocatequina-3-galato del té verde es un potente antioxidante, mientras que la aspalatina del rooibos ayuda a regular los niveles de glucosa en sangre.
Esta combinación de infusiones antiinflamatorias combate la inflamación de metabólica. Ambas, protegen el sistema cardiovascular y reducen el estrés oxidativo de forma más completa que si se consumieran por separado (10).

4. Reparación de Mucosas: Manzanilla + Regaliz
El regaliz actúa como un agente antiinflamatorio con efecto corticoide, mientras que la manzanilla aporta bisabolol para calmar los tejidos.
Esta mezcla es muy efectiva para la gastritis e inflamaciones del tracto digestivo alto. El regaliz prolonga el efecto calmante de la manzanilla sobre las paredes del estómago (10).
Mecanismos de acción
A continuación, vamos a describir los tres mecanismos de acción más importantes de las infusiones antiinflamatorias.
1. Inhibición de Mediadores Inflamatorios
La inflamación es una respuesta mediada por enzimas y proteínas mensajeras. Los compuestos bioactivos de las infusiones (especialmente de la cúrcuma, el jengibre y el sauce) actúan como interruptores químicos.
Las infusiones antiinflamatorias participan en la inhibición de las enzimas COX y LOX. Esto se debe a que componentes como la salicina (sauce) y los gingeroles (jengibre) bloquean las enzimas ciclooxigenasa (COX-2) y lipooxigenasa (LOX), deteniendo la síntesis de prostaglandinas y leucotrienos, que son las moléculas responsables de la hinchazón y el enrojecimiento (11,14).
Respecto a la modulación del NF-κB, un «factor de transcripción» que manda la orden de producir citocinas proinflamatorias cabe mencionar que la curcumina es uno de los pocos compuestos naturales capaces de bloquear este interruptor, previniendo la inflamación desde su origen genético (11).
2. Propiedades Antioxidantes
La inflamación y el estrés oxidativo son dos conceptos que están estrechamente relacionados. Cuando hay inflamación, se generan especies reactivas de oxígeno (ROS) o radicales libres que dañan las células (13).
Las infusiones antiinflamatorias producen una neutralización directa. Los polifenoles presentes en el té verde y el rooibos (aspalatina) tienen una estructura química con una gran fuente de grupos hidroxilo que «donan» electrones a los radicales libres, estabilizándolos y evitando que oxiden las membranas celulares.
Además, gracias a ellas se activa el sistema endógeno, estimulando a la propia célula para que produzca sus propios antioxidantes, como la superóxido dismutasa (SOD), reforzando la defensa natural del cuerpo de forma prolongada.

3. Efectos Analgésicos
El alivio del dolor ocurre a través de dos vías principales mediadas por las infusiones antiinflamatorias (15).
- Desensibilización de receptores: Compuestos como el mentol (menta) actúan sobre los receptores de potencial transitorio (TRP), que modulan la percepción térmica y del dolor. Al interactuar con estos receptores, se eleva el umbral del dolor, haciendo que los estímulos dolorosos sean menos perceptibles.
- Reducción de la presión intersticial: Al inhibir las prostaglandinas (que sensibilizan las terminaciones nerviosas al dolor), estas infusiones disminuyen la señal de dolor que se envía al sistema nervioso central. Es el caso de la ulmaria y el sauce blanco, que actúan de forma periférica para calmar la señal dolorosa en el tejido afectado.
Beneficios y usos
Una de las funciones principales de las infusiones antiinflamatorias es su prevención metabólica en una gran variedad de aspectos relacionados con la salud (16,17,18,19).
- Alivio del dolor: principalmente gracias al sauce blanco, la ulmaria y el jengibre. Permite reducir la dependencia de analgésicos de venta libre en cuadros de dolor crónico de baja intensidad.
- Mejora de la digestión: gracias a las plantas como la manzanilla, menta y regaliz, las cuales favorecen la secreción de la bilis y relajan la musculatura lisa del tracto digestivo para facilitar el tránsito presionas.
- Mejora el sistema inmunológico: la cúrcuma y el té verde son las infusiones antiinflamatorias responsables de este beneficio.
- Reducción del estrés oxidativo: destacando el tópicos y el té verde, los cuales disminuyen la probabilidad de mutaciones celulares.
Consideraciones importantes
A continuación vamos a comentar algunas recomendaciones en cuento a preparación, dosificación y frecuencia de consumo de las infusiones antiinflamatorias.
Preparación y dosificación
La preparación de las infusiones antiinflamatorias depende del método que utilicemos, según la planta que vayamos a consumir:
- Infusión (Hojas y Flores): Para ingredientes como la manzanilla, menta, té verde y rooibos. Se vierte agua a punto de ebullición (aprox. 90-95°C) sobre la planta y se deja reposar tapado entre 5 y 8 minutos para evitar la volatilización de aceites esenciales.
- Decocción (Raíces y Cortezas): Para el jengibre, cúrcuma, regaliz y sauce blanco. Estos tejidos leñosos requieren una cocción suave a fuego lento durante 10 a 15 minutos para romper las estructuras celulares y liberar los metabolitos secundarios.
Frecuencia de consumo
Se recomienda un consumo de 2 a 3 tazas al día. El efecto antiinflamatorio a nivel sistémico suele cuando se realiza un consumo constante durante al menos 2 semanas.
Contraindicaciones
A pesar de todos los beneficios y usos que hemos nombrado de estas infusiones antiinflamatorias, debemos de tener en cuenta una serie de contraindicaciones (20,21).
Embarazo y lactancia
El regaliz y el sauce blanco suele estar contraindicado en estos casos, ya que pueden afectar a la presión arterial y al desarrollo del feto.
El consumo en exceso de la menta podría causar un aumento del flujo sanguíneo uterino, perjudicando el desarrollo del embarazo.
Interacción con otros medicamentos
A continuación se nombras los 3 tipos de medicamentos que más influyen con ciertas patologías crónicas:
- Anticoagulantes (Warfarina, Heparina): El jengibre, la cúrcuma y el sauce blanco tienen propiedades antiagregantes plaquetarias. Su combinación con fármacos anticoagulantes aumenta el riesgo de hemorragias.
- Antihipertensivos: El regaliz puede causar retención de sodio y pérdida de potasio, interfiriendo con la eficacia de los medicamentos para la presión arterial y diuréticos.
- Antidiabéticos: El té verde y el jengibre pueden potenciar el efecto hipoglucemiante, obligando a un ajuste de dosis de insulina o metformina bajo supervisión médica.
Alergias
Las personas que presenta algún tipo de alergia a las ambrosías o margaritas si consumen manzanilla podrían presentar reacciones cruzadas, de la misma forma que las personas con alergias a la aspirina deben de evitar el consumo del sauce blanco y la ulmaria, debido a que se podrían producir crisis asmáticas.
Infusiones Antiinflamatorias – Preguntas Frecuentes
¿Cuál es la infusión más antiinflamatoria?
No existe una única opción definitiva, pero la cúrcuma y el jengibre destacan por su alto contenido en curcumina y gingeroles. Estos compuestos tienen una potente acción antioxidante y antiinflamatoria en músculos, articulaciones y el sistema digestivo. Suele recomendarse combinarlas con canela o limón para potenciar sus efectos.
¿Cuál es la hierba antiinflamatoria más poderosa?
La cúrcuma es considerada de las más potentes gracias a la curcumina, capaz de modular diversas vías inflamatorias. El jengibre también posee una gran capacidad analgésica. Otras hierbas útiles, aunque más suaves, son la manzanilla, el cardamomo y el romero.
¿Qué infusión puedo tomar para desinflamar según la zona?
- Inflamación general o muscular: Combinación de cúrcuma y jengibre.
- Molestias digestivas: Manzanilla (para gastritis o cólicos) y cardamomo (para espasmos).
- Post-ejercicio: Jengibre y romero para reducir las agujetas y favorecer la recuperación.
¿Cuál es la diferencia entre estas infusiones y un antibiótico?
Aunque plantas como el romero, el jengibre o la manzanilla tienen propiedades antimicrobianas moderadas, no reemplazan a un antibiótico farmacológico. Funcionan como coadyuvantes para aliviar síntomas y apoyar al sistema inmune, pero ante una infección seria es imprescindible el tratamiento médico.
¿Son seguras las infusiones para todo el mundo?
En general son seguras en dosis moderadas (1 a 3 tazas al día). Sin embargo, pueden tener interacciones con medicamentos (como anticoagulantes). Se requiere precaución especial en:
- Embarazo y lactancia.
- Enfermedades crónicas hepáticas o renales.
- Personas con sensibilidad digestiva.
¿Qué tomar de forma natural ante una infección leve?
Se recomienda el jengibre y la cúrcuma por su apoyo inmunitario, y la manzanilla para calmar las mucosas irritadas. Nota importante: Si los síntomas persisten más de 48-72 horas o hay fiebre alta, debe consultarse a un profesional sanitario.
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