Velocidad específica en deportes de equipo

1 punto2 puntos3 puntos4 puntos5 puntos (3 Votos. Puntuación media: 5,00 de 5)
Cargando…
Pase de Ginobili

En la mayoría de los deportes colectivos un gran porcentaje de acciones se sustentan en la mezcla de la velocidad y la fuerza, relación que da como resultado la potencia, que se manifiesta en el juego vinculada con la resistencia en la medida en la que intentaremos mantener esos niveles de potencia, el máximo tiempo y número de veces posible, a lo largo del entrenamiento y la competición.

La flexibilidad y la coordinación ejercen como capacidades facilitadoras en la aplicación de las anteriormente mencionadas, ya que su influencia no es tan directa en el rendimiento.

Capacidades condicionales
Figura 1. Capacidades físicas. Extraído de Vizuete (7).

Este conjunto de capacidades, a las que denominamos condicionales (habitualmente conocidas como físicas), se relacionan en un engranaje formado por las capacidades coordinativas (técnicas), cognitivas (tácticas), y a un nivel superior, las emocionales y las socio-afectivas. A diferencia de las disciplinas individuales (atletismo, natación, etc.), que demandan preferentemente una parcela concreta dentro de estas capacidades, en los deportes de equipo es el resultado de la sinergia entre las mismas lo que nos permite optimizar el rendimiento.

Si nos adentramos en el terreno específico de la velocidad, vemos como tradicionalmente se han intentado fabricar sprinters, buscando con ello dar como resultado futbolistas, baloncestistas, voleibolistas, etc. Esto se ha producido sin realizar la reflexión previa acerca de qué similitudes contienen las disciplinas atléticas de velocidad (60m, 100m, 200m, etc.) con las de balón. Y existen algunas, pero tanto unas como otras contienen muchos elementos que no comparten entre sí.

¿Cómo es realmente la velocidad en los deportes de equipo?

Vizuete (7) propone una definición de velocidad específica bastante cercana a la realidad del juego, en la que incluye todo el engranaje de capacidades sin aislar el aspecto únicamente condicional:

“Capacidad compleja, derivada de un conjunto de propiedades funcionales (fuerza y coordinación), que posibilita regular en función de los parámetros temporales existentes la activación de los procesos cognitivos y funcionales del deportista, con tal de provocar una respuesta motora óptima”

Si analizamos todo el entorno que rodea a la situación de juego, los deportistas deben ser veloces antes de que se produzca la propia acción motriz, para posteriormente elaborar una respuesta, que a su vez necesita también de velocidad en la ejecución (2). Hablamos por lo tanto de velocidad antes de actuar (previa a la acción) y después de actuar (posterior), en las que aparecen interrelacionados los elementos cognitivos, condicionales y coordinativos. Determinar el sprint como único elemento de velocidad en los deportes de equipo supone reducir esta capacidad a un mínimo porcentaje de sí misma.

Tabla velocidad
Vizuete (7)

Justificación a la propuesta del trabajo específico

El utilizar medios y métodos de entrenamiento en los que no se incluyan estímulos de tipo cognitivo, va a provocar la creación de “jugadores-máquinas” que luego no sean capaces de responder a la variabilidad de las situaciones abiertas que se dan en el juego (2). En primer lugar, porque las investigaciones recientes en las que se compara la velocidad puramente condicional con la velocidad incluyendo estímulos de este tipo (similares a los técnico-tácticos), han sacado a la luz la única diferencia (hablando de esta manifestación en concreto) entre el nivel deportivo medio-alto y la élite: una mayor velocidad en respuesta a estímulos cognitivos (3,4,5,6). Por otra parte, si hablamos de prevención de lesiones, las cargas de fuerza que soportan las articulaciones en movimientos inesperados son mayores, como en el caso de la rodilla, en la que los cambios de dirección no planeados, al aumentar la rotación interna o externa de la articulación, doblan la fuerza aplicada sobre la misma (1). Esto es debido a que en los cortes realizados de forma rápida y en reacción al movimiento del adversario o del balón, al cuerpo no le da tiempo a ajustar la postura, con lo que el centro de gravedad y la colocación del bloque cadera-rodilla-tobillo se ven alterados, produciendo con ello una menor eficiencia mecánica (1).

Creemos en la necesidad de entrenar bajo determinadas condiciones para simular la especificidad del deporte, y ello reclama situaciones similares a las de competición. El dividir un área concreta del juego en pequeñas partes nos va a ayudar a focalizar y concretar el entrenamiento de unas determinadas capacidades, reduciendo el caos que supone entrenar siempre con todos los elementos competitivos (número de jugadores, reglamento, balón, etc.). Por el contrario, si nos alejamos y parcelamos demasiado el juego, perderemos la visión global del deporte y la potencial sinergia que se produce al relacionar unas capacidades con otras. Es más, esta misma sinergia debería considerarse como otra capacidad en sí misma. Finalizamos citando a Aristóteles, con su archiconocida frase totalmente aplicable al tema que nos ocupa:

“En el justo medio está la virtud”

Bibliografía

  1. Besier, T. F., Lloyd, D. G., Ackland, T. R., & Cochrane, J. L. (2001). Anticipatory effects on knee joint loading during running and cutting maneuvers. Med Sci Sports Exerc, 33(7), 1176-81.
  2. Coque, I., & Morante, J.C. (2002). El entrenamiento de la velocidad por medio de estímulos técnico-tácticos: aplicación al baloncesto. RendimientoDeportivo.com, 3.
  3. Gabbett, T. J., Kelly, J. N., & Sheppard, J. M. (2008). Speed, change of direction speed, and reactive agility of rugby league players. J Strength Cond Res, 22(1), 174-81.
  4. Lago Peñas, C., Martín Acero, R., Seirul·lo Vargas, F., Álvaro Alcalde, J., Hernández Moreno, J., Sánchez Sánchez, F., et al. (2011). La relación de la fatiga con el rendimiento en deportes de equipo. Rev Entren Deport, 25(4), 5–15.
  5. Lockie, R. G., Jeffriess, M. D., McGann, T. S., Callaghan, S. J., & Schultz, A. B. (2013). Planned and reactive agility performance in semi-professional and amateur basketball players. Int J Sports Physiol Perform, 1-20.
  6. Vaquera, A. (2005). Entrenamiento integrado de la velocidad de reacción. Clinic. E.A.E.B., 70: 38-40.
  7. Vizuete, J.J. (2014). Apuntes de Velocidad del Máster de Alto Rendimiento en Deportes Colectivos. Barcelona: sin publicar.

Deja un comentario