Aprendizaje deportivo en el marco escolar

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aprendizaje deportivo

El deporte es un fenómeno omnipresente en la sociedad, llegando a ser la forma más común de entender la actividad física y, por tanto, la Educación Físico tendrá que utilizarlo para alcanzar sus fines. Aquí es donde cobra importancia el aprendizaje deportivo.

En el ámbito escolar hay que guiarse por una filosofía educativa que implique utilizar el deporte como medio de desarrollo integral, siendo tanto un medio como un fin.

El aprendizaje deportivo

En líneas generales podemos afirmar que el aprendizaje deportivo es un caso particular del aprendizaje motor. Galo Sánchez lo define como un proceso interno e individual que debe suponer un cambio relativamente permanente, estable, en la conducta o comportamiento motriz del sujeto que aprende y que no se atribuye al desarrollo, sino a la práctica y experiencia.

El aprendizaje deportivo integra en la conducta motora del aprendiz habilidades específicas deportivas, que le permiten alcanzar los objetivos propios de cada deporte con un máximo de éxito y un mínimo gasto energético.

Distintas teorías subyacen al aprendizaje en general y  al aprendizaje deportivo en particular. En el presente tema, vamos a considerar tres grandes tipos de enfoques: conductista, cognitivo y constructivista.

Teorías conductistas

Las teorías conductistas suponen que el aprendizaje es un proceso de asociación de estímulos y respuestas observables, es decir, en el análisis de la conducta del alumno. No interesa lo que ocurre dentro del individuo que aprende. Los aprendizajes complejos son el encadenamiento de aprendizajes simples.

Autores como Thorndike o Skinner desarrollan este tipo de teorías que en la práctica dan importancia a la repetición de movimiento, gestos o acciones, para automatizarlos, y al uso de refuerzos positivos y negativos para favorecer el aprendizaje.

Y se señala que para que exista transferencia positiva en el aprendizaje de otras tareas, ambas deben presentar “elementos idénticos”.

Teorías cognitivas

Las teorías cognitivas tienen en cuenta los procesos internos del sujeto que aprende: percepción, memoria, motivación o esquemas cognitivos previos. Se pretende un aprendizaje por comprensión, razonando, no por repetición automática. Dentro de éstas encontramos a autores como Piaget o Lewin.

La transferencia aquí supone encontrar “principios generales” comunes a diferentes tareas. Así la asimilación de estos principios facilitaría el aprendizaje de diferentes deportes. En la práctica se pretende exponer al aprendiz a una gran variedad de situaciones, no repetir sistemáticamente una tarea.

Teorías constructivistas

Las teorías constructivistas (4) van un paso más allá de las teorías globales. En los dos tipos de teorías anteriores, todos los sujetos aprendían de igual forma. Este enfoque supone que cada sujeto asimila, modifica y reelabora lo que aprende, es creativo, no sólo receptivo. Los principales autores que sustentan este enfoque son Vigotsky o Ausubel.

Singer habla de tres aspectos del sujeto a tener en cuenta para el aprendizaje, que podemos identificar con alguna de las características del aprendizaje significativo: la maduración, los aprendizajes previos y la motivación.

Maduración

La maduración tendría que ser tanto física como cognitiva. Por ejemplo, antes de los 11 años no está desarrollada plenamente la capacidad para los deportes colectivos. O, en otros casos, son los requerimientos de las capacidades físicas básicas los que limitan la adquisición y progreso en determinados deportes. Ruiz-Pérez realiza una clasificación en base a las edades del individuo, delimitando diferentes fases:

  • Movimientos reflejos y rudimentarios (0-2 años).
  • Habilidades motrices básicas (2-6 años); su adquisición permite al niño moverse con autonomía.
  • Habilidades motrices específicas (6-12 años); se caracterizan por ser un periodo de consolidación de la motricidad básica, mejora del rendimiento y de estabilidad del crecimiento; por ser una etapa en la que se aprende rápidamente aunque el rendimiento vaya algo atrasado por la falta de desarrollo de las capacidades físicas básicas, en la que se mejoran las coordinaciones, el control postural y la relajación, y en la que se dan cuenta de que para mejorar hay que practicar. Además, en estas edades el deporte puede funcionar como factor de selección o de abandono, aunque esta especialización tan temprana no es del todo buena ya que genera discriminaciones y problemas que pueden llegar a hacer abandonar la práctica deportiva en algunos casos.
  • Y Habilidades motrices especializadas (+ 12 años); etapa en la que las habilidades motrices se consolidan, especifican e incluso se especializan. Gracias al desarrollo físico se mejoran las adquisiciones y rendimientos motores. Las características que se dan en estas edades y que influyen en la adquisición de habilidades motrices se pueden resumir diciendo que: los aspectos físicos y psicológicos adquieren gran influencia, y los resultados reafirmarán su motivación.

La labor del profesor de Educación Física en el aprendizaje deportivo en edad escolar es muy importante, ya que si permite a los alumnos vivenciar las tareas, autoevaluarse, participar cognitivamente, etc., provocará en ellos una actitud positiva, permitiéndole aumentar su experiencia de cara a la vida adulta.

Aprendizajes previos

En cuanto a los aprendizajes previos, decir que es necesario un buen desarrollo de habilidades motrices básicas como base para el aprendizaje de habilidades motrices específicas, dentro de las que se encuentran las deportivas.

Motivación

El tercero de estos aspectos es la motivación, ya que se deben tener en cuenta los intereses y necesidades de cada sujeto. Para no extendernos en este apartado, diremos que puede utilizarse, por ejemplo, la novedad del aprendizaje, el reto de la superación, el juego o la actuación del profesor.

Características del aprendizaje deportivo

Para determinar las características que debe reunir el aprendizaje deportivo en la edad escolar, partiremos de la idea de que no podemos utilizar los mismos criterios, metas y procesos que en el aprendizaje de un deporte enfocado a la competición y al rendimiento, ya que no buscamos rendimiento, sino su utilización como medio educativo (4).

Por ello, el aprendizaje deportivo busca contribuir al desarrollo de las diferentes capacidades del alumno (7). Además, no debe ser selectivo, sino que debe promover la participación de todos y fomentar conductas cooperativas. Destacaremos la importancia de que este tipo de aprendizaje proporcione recursos al alumno para ocupar su tiempo libre de forma saludable y constructiva.

Siguiendo los Materiales para la Reforma (1992) y a autores como Castejón (1) y Contreras (2), podemos determinar una serie de características específicas que debe reunir el aprendizaje deportivo en la edad escolar.

Aprendizajes previos

Debemos partir del nivel de desarrollo evolutivo de los alumnos y de sus aprendizajes previos. Para ello, se debe tener en cuenta su nivel de desarrollo de las habilidades motrices básicas, de su condición física y de su nivel cognitivo. Es necesario el desarrollo amplio y variado de habilidades motrices básicas para construir, a partir de ellas, las habilidades motrices específicas deportivas, que son el refinamiento de las anteriores. También hay que retomar un aprendizaje específico de una o varias habilidades motrices básicas, cuando éstas presenten alguna carencia. Asimismo, se deben adaptar los espacios, materiales, reglas y el número de jugadores, utilizando, por ejemplo, los deportes reducidos o predeportes.

Aprendizajes significativos

Por otro lado, se deben fomentar los aprendizajes significativos, no memorísticos, integrando nuevos aprendizajes en lo que ya se sabía. Supone una actividad mental, comprensiva, sabiendo la razón de lo que se hace.

Aprendizaje comprensivo

Asimismo, se debe favorecer un aprendizaje global, contextualizado y comprensivo. Implica transmitir primero la táctica, partiendo del juego y situaciones globales para posteriormente abordar los aspectos más  técnicos, y no realizar una enseñanza técnica descontextualizada. Posada-Prieto habla de las ventajas y desventajas entre las estrategias comprensivas y analíticas en el aprendizaje técnico-táctico. Y dice que el aprendizaje analítico se adapta a cada participante y el aprendizaje es más rápido, pero provoca desmotivación y descontextualización (5).

Sin embargo, el aprendizaje comprensivo conlleva una mayor motivación en alumno por centrarse en el juego global y practicarse en situaciones cercanas a la realidad, necesita disponer de suficientes patrones motores entre los que elegir en cada situación táctica.

Utilizar distintas técnicas de enseñanza

Otro aspecto metodológico característico del proceso de enseñanza aprendizaje deportivo es la utilización de diferentes técnicas y estilos de enseñanza, desde la reproducción de modelos hasta la enseñanza mediante la búsqueda, que no son excluyentes. Si queremos incidir en los mecanismos de percepción y toma de decisión acudimos a la enseñanza mediante la búsqueda. Pero si queremos buscar una mejor ejecución, utilizaremos la reproducción de modelos (7).

Transferencia

También, cabe destacar, que para favorecer la comprensión de principios comunes y el aprendizaje del mayor número de deportes, se deben buscar “habilidades clave” transferibles entre diferentes deportes, como la ocupación de espacios libres, los apoyos, o la visión periférica…).

Evitar especialización temprana

En este sentido, podemos afirmar que se debe dar una formación múltiple, evitando la especialización temprana y la búsqueda de rendimiento. En el RD 1105/2014 aparece que la EF debe contemplar situaciones y contextos de aprendizaje variados: desde los que únicamente se trate de controlar los movimientos propios y conocer mejor las posibilidades personales, hasta otros en los que las acciones deben responder a estímulos externos y variados y coordinarse con las actuaciones de compañeros o adversarios, y en las que las características del medio pueden ser cambiantes.

Autonomía

También se debe fomentar una progresiva autonomía del alumno. Y facilitar que el alumno progresivamente pueda auto-observarse, auto-controlarse, auto-evaluarse y corregirse paulatinamente. Además de aprender cómo organizar y dirigir sus propias prácticas.

Clima adecuado

Igualmente, debemos crear un clima favorable a la participación y a la interacción, y al desarrollo de actitudes positivas como el respeto, la aceptación y el apoyo práctico. Para ello disminuiremos la competición, aumentaremos la comprensión y favoreceremos el trabajo en grupo.

Principales Modelos de Enseñanza Deportiva

Autores como Contreras (2) o Devís y Peiró (3) hablan de dos grandes modelos. Uno tradicional, que parte de la enseñanza técnica para llegar más adelante a la táctica; y otro alternativo, que parte de enseñar la táctica primero y posteriormente la técnica como exigencia derivada de la táctica. Fundamentalmente se aplican a la enseñanza-aprendizaje de deportes de colaboración-oposición y de adversario, pero algunas de sus ideas también afectan a los deportes individuales.

Contreras (2) propone como ejemplo de modelo tradicional el propuesto por Sánchez-Bañuelos (6), y como modelo alternativo el de Devís y Peiró (3).

Modelo de la enseñanza tradicional

Sánchez-Bañuelos (6) establece 7 fases en el aprendizaje deportivo de las distintas modalidades.

La primera es la presentación global del deporte, en la que el alumno conoce y comprende el objetivo y las reglas fundamentales del deporte; a continuación vendría la familiarización perceptiva, donde se atiende selectivamente a las características perceptivas fundamentales; en tercer lugar estaría la enseñanza de los modelos técnicos de ejecución mediante la instrucción directa para alcanzar una ejecución correcta; después se integrarían estos modelos técnicos en situaciones básicas de aplicación, introduciendo dificultades propias del deporte; en la quinta fase se pasaría a formar esquemas básicos de decisión, en la que se pretende desarrollar la táctica individual y la toma de decisiones; en la sexta se enseñarían los esquemas tácticos colectivos, donde se enseñarían las estrategias básicas ofensivas y defensivas; y en la séptima y última fase se juntarían técnica y táctica, desarrollando el sentido cooperativo.

Crítica

Contreras (2), critica su mecanicismo tanto en el aprendizaje técnico como en los primeros aprendizajes tácticos, que no valora ni la motivación del practicante ni la dificultad de integración de una técnica enseñada fuera de contexto. En todo caso, sería un modelo válido para el deporte de alto rendimiento seguramente por la especial cualificación de los practicantes.

Modelo alternativo o comprensivo

Como modelo alternativo estaría el “modelo comprensivo” de Devís y Peiró (3), en el que se busca que el alumno comprenda los principios tácticos subyacentes al deporte, que además son principios transferibles entre diferentes modalidades. Es un modelo aplicable a deportes colectivos de cooperación-oposición.

Fundamentos

Sus fundamentos son:

  • El conocimiento práctico de los juegos deportivos. Consiste en que el alumno sepa explicar cómo realiza las acciones, no sólo ejecutarlas.
  • La comprensión de la naturaleza de los juegos y la toma de decisiones. En cada momento hay que decidir entre varias alternativas. Por ello se parte de la enseñanza de la táctica para posteriormente enseñar la técnica, que surge como necesidad y se enseña de forma contextualizada.
  • El modelo de aprendizaje motor. Al ser actividades abiertas, no siempre se ejecutan mecánicamente. Y la formación de esquemas motrices genéricos necesitan variabilidad de la práctica para enriquecerse.
  • Los juegos modificados. Son actividades entre el juego libre y el deporte. Poseen reglas de inicio (modificables) y suponen presentar situaciones con toma de decisión y con requerimientos tácticos. Un juego modificado toma la esencia de uno o varios juegos deportivos y exagera las exigencias tácticas. Además de reducir las exigencias técnicas.

La progresión en la enseñanza de este modelo partiría de los juegos modificados. Pasará por situaciones de juego reducido, incluyendo la técnica estándar del deporte.  Y se finalizará con los juegos deportivos propiamente dichos.

Ventajas

Algunas de las ventajas que Devís y Peiró (3) ven en esta metodología son que aumenta la participación de los alumnos, tanto de los más hábiles como de los que no lo son, ya que reduce las exigencias técnicas. Además disminuye la competitividad, ya que el profesor centra la atención en la naturaleza y la dinámica del juego. Tampoco es necesario material sofisticado. Otra ventaja es que el alumno participa en el proceso de enseñanza. Y que se permite modificar el juego incluso aprendiendo juegos nuevos.

Críticas

De todas formas, algunos autores cuestionan este modelo, ya que se puede caer en una excesiva “intelectualización” del juego (7). Además habría que comprobar si este modelo realmente supone mejoras en el aprendizaje frente al modelo tradicional. A este respecto, algunas investigaciones como la de Castejón (1), señalan que, en cuanto a la eficacia para aprender finalmente los fundamentos de un deporte, ambos modelos no mostraban diferencias significativas. Sin embargo, el modelo comprensivo, basado en el juego, resultaba más motivador para los practicantes.

Otras propuestas

Juegos deportivos simplificados

Castejón (1) señala la necesidad de partir de la unión técnico-táctica, para lo que usaría juegos deportivos simplificados.

Su propuesta se podría resumir en que es necesario partir de una serie de habilidades y destrezas básicas consolidadas. Se simplificarían las actividades deportivas con aplicación tanto de la técnica como de la táctica. También se utilizarían actividades deportivas en las que se motivarían las iniciativas de los alumnos. Y se utilizaría el deporte definitivo y se construirían nuevos juegos y deportes.

Aprendizaje técnico

En cuanto al proceso de aprendizaje técnico, Fitts (4), diferencia 3 fases:

  • Inicial. En la que se reconocen los aspectos más importantes a los que prestar atención, sin fijarse en los detalles. Aparecen respuestas variables involuntarias y se muestra poca fluidez en el movimiento y muchos errores.
  • Asociativa, en la que se va ajustando la ejecución, y disminuyen la variabilidad y los errores.
  • Automática o de fijación. Se reducen al mínimo los errores de ejecución, el movimiento es fluido y la ejecución variable según las circunstancias. Se haría una utilización óptima de la energía y el control del movimiento sería inconsciente. Esto permitirá centrar la atención en aspectos perceptivos y de decisión si fuese necesario.

Conclusiones del aprendizaje deportivo

El deporte es una realidad muy presente en la cultura física en nuestra sociedad. La escuela y el área de Educación Física lo han integrado en el currículo, debiendo utilizarlo para sus fines. Estos se resumen en favorecer el pleno desarrollo de las capacidades del alumno, no sólo las motrices sino también las cognitivas, de equilibrio personal, de relación interpersonal y de integración y actuación social.

Para ello, será necesario conocer el proceso de enseñanza aprendizaje deportivo para planificarlo y realizarlo lo más eficaz posible. El conocimiento de los diversos modelos nos posibilita el reflexionar y elegir para que  se desarrolle según nuestro objetivos.

La escuela está enmarcada en una concepción de aprendizaje significativo, que también habrá de darse en el caso particular del deporte. Pretenderemos partir de los conocimientos previos para integrar los nuevos. Realizando esto  de forma comprensiva, activa y no como una mera repetición mecánica. Habrá que proporcionar una riqueza de experiencias, favorecer la transferencia y buscar la autonomía del alumno.

Bibliografía

  1. Castejón, F. J. (1995). Fundamentos de iniciación deportiva y actividades físicas organizadas. Editorial: Dykinson.
  2. Contreras, O. (1998). Didáctica de la EF. Un enfoque constructivista. Editorial: Inde.
  3. Devís, J. D., y Pairó, C. (1992). Nuevas perspectivas curriculares en educación física: la salud y los juegos modificados. Editorial: Inde.
  4. García Manso, J. M.,  Valdivielso, M. N., y Caballero, J. A. R. (1996). Bases teóricas del entrenamiento deportivo: principios y aplicaciones. Editorial: Gymnos.
  5. Giménez, F. J. (2000). Fundamentos básicos de la iniciación deportiva en la escuela. Editorial: Wanceulen.
  6. Sánchez Bañuelos, F. (1984). Bases para una didáctica de la educación física y el deporte. Editorial: Gymnos.
  7. Vázquez, B. (2001). Bases educativas de la actividad física y el deporte. Editorial: Síntesis.

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