Polipíldora para la prevención cardiovascular

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Sistema circulatorio

El aumento de las enfermedades crónicas no transmisibles no es una novedad en los tiempos que corren en nuestra sociedad, la mayoría son causadas por adaptaciones producidas debido a los malos hábitos de vida saludables que muchos llevan.

En el mundo, un tercio de los adultos son inactivos físicamente (1), lo que favorece la aparición de factores de riesgo cardiovasculares que podrían, por ejemplo, desencadenar en infarto.

Beneficios y limitaciones

Cada vez se prescribe un mayor número de medicamentos a pacientes con alguna enfermedad coronaria (2).  Según la Sociedad Argentina de Cardiología, un paciente puede necesitar hasta 10 píldoras diarias pero, alrededor del 57% de esos pacientes acabará abandonando el tratamiento al cabo de dos años. El no ser adherente a un tratamiento tiene peores consecuencias ya que, una medicación discontinuada está asociada con elevados porcentajes de eventos recurrentes y mortales en pacientes con una enfermedad cardiovascular. Una dosis fija que combine diferentes tratamientos podría ayudar a superar esa barrera. Es entonces, cuando surge la idea de combinar varias píldoras en sólo una diaria –polipíldora para la prevención cardiovascular– la cual se dirigiría, principalmente, a poblaciones con ingresos bajos y medios y tendría como finalidad mejorar la adherencia al tratamiento de estos pacientes, concretamente alrededor de un 43%.

Así, comienzan las investigaciones sobre los efectos que tendría sobre la salud. Se han ensayado más de 10 fórmulas de polipíldora, probando diferentes combinaciones. El estudio FOCUS (3), investigó la adherencia de pacientes cardíacos a la polipíldora que contenía un fármaco anti-colesterol, un anti-plaquetario y un anti-hipertensivo. Se descubre que, tomándola una vez por día, se mejora la adherencia al tratamiento de los pacientes que habían sufrido un infarto agudo de miocardio. Aún así, aclaran que a los nueve meses, sólo el 50% de los pacientes seguía tomándola constantemente.

Otros factores a tener en cuenta

Es muy posible que el uso de una polipíldora mejore la adherencia al tratamiento pero, es necesario saber que existe otra serie de factores que influyen sobre esta adherencia, como por ejemplo (3):

  • Problemas psicológicos, especialmente depresión.
  • Efectos adversos de la medicación.
  • Costo y accesibilidad del tratamiento.
  • Seguimiento inadecuado
  • Falta de soporte social
  • Pobre relación con el proveedor del tratamiento.

Por ejemplo, se ha llevado a cabo un estudio con 1326 pacientes con enfermedad arterial coronaria en el que se examinó la adherencia al tratamiento durante 12 meses desde el alta hospitalaria (los pacientes que siguieran tomando la medicación después de un año, se los consideraría adherentes al tratamiento). La aspirina se prescribió al 95%, betabloqueantes al 86%, inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (ECA) al 65% y estatinas al 55%.

El porcentaje de pacientes que interrumpieron la medicación fue mas bajo para la aspirina (18%), betabloqueantes (22%), y alto para inhibidores de la ECA (28%) y estatinas (28%). Solamente el 54% continuaron con la medicación por un año completo. Los que dejaron la medicación fueron los más mayores, mujeres, solteros y aquellos con un menor nivel de educación. Factores relacionados con una mejor adherencia fueron una mejor salud mental, mayor nivel de educación, el estado marital y el no uso de antidepresivos (4).

polipíldora cardiovascular

La importancia del ejercicio físico

Con todo ello, queremos destacar la importancia de que es necesario tener en cuenta otros factores a parte del uso de una única dosis diaria de píldora para que un paciente pueda ser adherente a su tratamiento. La polipíldora para la prevención cardiovascular no debe ser considerada de forma aislada sino como una parte integrada para una completa prevención que incluye esfuerzos para reducir los factores de riesgo cardiovascular e incrementar los estilos de vida saludables.

En 2014 tuvo lugar un encuentro de la “FDA’s Cardiovascular and Renal Drugs Advisory Committee” en el que se habló sobre el uso de la polipíldora. Los miembros del comité sostuvieron que la idea de una polipíldora es muy atractiva pero que la evidencia actual no parece garantizar que los beneficios de la misma vayan a ser mayores que los beneficios de los componentes individuales, además,  presentan también sus preocupaciones sobre la eficacia y seguridad de un agente combinado sosteniendo que más datos son necesarios para identificar resultados clínicamente relevantes. Cabe señalar, que la Polipíldora ya se comercializa en España desde Septiembre de 2014 bajo el nombre de Trinomia ®.

Además, existen ciertas preocupaciones de que el uso de una única dosis para la prevención cardiovascular pueda llevar a las personas a abandonar sus estilos de vida saludables (5) ya que la evidencia científica sugiere además que los que sobreviven a un infarto experimentarán un desacondicionamiento físico y llevarán estilos de vida sedentarios, aproximadamente el 68% de los pacientes realizan actividad física menos de tres veces por semana; el 42% no realiza ninguna actividad física o la realiza menos de una vez por semana. La inactividad física después de un infarto es muy común por lo que el ejercicio ayudará a mejorar la capacidad funcional del paciente, la habilidad de mantener actividades de la vida diaria y la calidad de vida. Además, reduce el riesgo de padecer eventos cardiovasculares subsecuentes. El ejercicio y la actividad física tienen el potencial de influir positivamente en múltiples dominios físicos y psicosociales después de un infarto. Existe una fuerte evidencia de que el ejercicio después de un infarto mejora la salud cardiovascular, la habilidad de caminar y la fuerza muscular del tronco superior (6).

Cabe destacar que múltiples estudios han demostrado la presencia de niveles de proteína C reactiva inferiores en individuos con un nivel de actividad física elevado. Los niveles altos de esta proteína se asocian con un mayor riesgo cardiovascular futuro: infarto de miocardio, enfermedad coronaria, accidente cerebrovascular, enfermedad vascular periférica y muerte por causa cardíaca. Del mismo modo, los niveles de proteína C reactiva disminuyen de forma significativa en pacientes que han realizado un programa d ejercicio físico dentro de programas de rehabilitación cardiaca. La rehabilitación ofrecerá una mejora en el efecto de la función endotelial. Esto es importante porque la disfunción del endotelio es un factor de riesgo para las enfermedades cardiovasculares (7).

ejercicio físico

Conclusión

Con todo ello, queremos señalar que la asistencia supervisada y continuada a un programa de rehabilitación cardíaca es muy importante después de padecer un evento cardiovascular ya que los beneficios que aporta son numerosos. El uso de una polipíldora puede aumentar la adherencia al tratamiento farmacológico de los pacientes pero, es necesario saber que hay otra serie de factores a tener en cuenta para que un tratamiento sea lo más efectivo posible.

Es evidente que existen controversias sobre la eficacia y la seguridad ante el uso de una dosis única de tratamiento para controlar ciertos factores de riesgo cardiovascular. Se necesitan más datos sobre estudios con más duración y potencia suficiente para identificar los resultados clínicamente relevantes.

Bibliografía

  1. Jacqui, H., B. Williams (2009).  Optimising long-term participation in physical activities after stroke: Exploring new ways of working for physiotherapists.  Physioterapyjournal, 95(3): 227–233.
  2. Folgarait, A. (2014).  La polipíldora gana adherentes. Recuperado el 19/12/2014.
  3. Castellajo J., Sanz, G., Fernandez Ortiz, A., Garrido, E., Bansilal, S., Fuster, V. (2014). A polypill strategy to improve global secondary cardiovascular prevention: from concept to realily. J Am Coll Cardiol 64(6):613-621.
  4. Kulkarni, S., Alexander, K., Lytle, B., Heiss, G., Peterson, E. (2006). Long-term adherence with cardiovascular drug regumens. Am Heart J., 151(1):185-91.
  5. Lonn, E., Bosh, J., Teo, K., Pais, P., Xavier, D., Yusuf, S. (2010). The polypill in the prevention of cardiovascular diseases. Key concepts, current status, challenges and future directions. Circulation, 122: 2078-2088.
  6. American Heart Association & American Stroke Association (2014).  Guidelines fot the primari prevention of stroke. A statement for healthcare professionals from the American Heart Association /American Stroke Association. Stroke, 45:00-00
  7. Lee IM, Shiroma EJ, Lobelo F, Puska P, Blair SN, Katzmarzyk PT. (2012). Effect of physical inactivity on majornon-communicable diseases worldwide: an analysis of burden of disease and life expectancy. Lancet 380: 219 –229.

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