Hernia de disco en la zona lumbar

En este artículo trataremos de explicar la Hernia de disco en la zona lumbar con el objetivo de ofrecerte estrategias para evitarla y/o controlarla en el momento más arriesgado del día.

La epidemia del dolor lumbar

Antes de nada, conviene contextualizar el dolor lumbar, que es una de las principales causas de atención médica, así como también de ausentismo laboral. Después del resfriado común, es el segundo motivo de consulta en Atención Primaria. (Especialistas de Atención Primaria y Especializada en el encuentro médico Dolor Lumbar. Importancia del dolor mixto, Santander junio 2019.)

Entre un 60 y un 80% de la población adulta ha sufrido en algún momento de su vida dolor lumbar, de los cuales, hasta un 36 % de los casos se vuelve crónico.

Se trata de uno de los problemas de salud más frecuentes en adultos y que más consecuencias trae tanto a nivel físico como socioeconómico, siendo una de las mayores cargas económicas de los países desarrollados, debido a la baja productividad laboral (horas laborales perdidas) y a la elevada utilización de los recursos asistenciales (gasto sanitario elevado; pruebas de imagen, fisioterapia, etc..) (1)

La magnitud del problema…

Con estos datos podemos hacernos una idea de la magnitud de esta epidemia, siendo el dolor de espalda un problema ya no sólo médico sino también económico, ya que su cuidado tendrá una repercusión tanto en la salud de la persona como en el gasto sociosanitario.

Por lo tanto, parece clara la solución a este problema, este cuidado de la espalda debe abordarse desde la perspectiva preventiva, no solo rehabilitadora, y para ello, tenemos una herramienta muy económica al alcance de todos, EL EJERCICIO. Con él se ahorrarán bajas laborales y gastos sanitarios.

Viendo estos datos las empresas deberían plantearse fomentar la actividad física en sus trabajadores debido al impacto que tiene no solo en su salud, sino también en los resultados de la empresa, reduciendo el ausentismo laboral, fomentando el trabajo en equipo, mejorando el clima laboral, reduciendo el estrés, etc..,

El disco intervertebral

Nuestra columna vertebral está formada por 33 vértebras, cada una de ellas separada por una almohadilla llamada disco intervertebral.

El disco intervertebral contiene un núcleo pulposo (parte interna), parecido a la gelatina, que ofrece amortiguación y protección a la columna. Debido a las vibraciones y golpes que reciben las vértebras durante el día cuando corremos, nos agachamos, nos levantamos, etc., los discos pueden sufrir degeneración de las fibras (anillo fibroso) que rodean al núcleo pulposo, provocando pequeños desgarros denominados fisuras discales.

disco intervertebral
Imagen 1. Modelo de Disco intervertebral.

Patología de disco

Cuando existe una fisura parcial el núcleo se desplaza y empuja (protuye), a esto se le llama protusión discal. Si la rotura de las fibras del anillo es mayor, se puede producir la expulsión de una parte del núcleo, a este proceso se le llama hernia de disco o hernia discal.

ejemplo protusión en una hernia de disco en la zona lumbar
Imagen 2. Ejemplos de protusión y hernia de disco.

Una hernia de disco en zona lumbar puede comprimir alguna raíz nerviosa generando dolores irradiados al miembro inferior (radiculopatía), y la más común suele ser entre las vértebras lumbares L4-L5 y entre L5-S1, ya que son los segmentos de mayor movilidad y sobre los que recaen gran parte de las fuerzas generadas.

Hernia de disco
Imagen 3. Imagen de una Hernia de Disco en zona lumbar.

Composición del disco intervertebral

El núcleo pulposo del disco está compuesto por un 80 % de agua, con lo que puede entenderse la importancia de que esté bien hidratado para que realice su función correctamente. Es normal que con el paso del tiempo (en el proceso de envejecimiento) los discos se vayan deshidratando y se vuelvan cada vez más rígidos siendo más difícil que se ajusten a la compresión por cargas.

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Cambios en la composición del disco intervertebral

En condiciones normales los discos intervertebrales pierden agua progresivamente a lo largo del día debido a las presiones a las que son sometidos. (2,3,4)

¿Y ese agua se recupera?

Sí, es durante la noche, cuando descansamos, el momento en el que el disco se rehidrata. Esto es porque cuando dormimos, no existe carga sobre la columna vertebral, y el líquido se difunde lentamente en un proceso denominado “Imbibición”. Y esto es fundamental saberlo, sin fuerzas comprimiendo la columna vertebral (como la gravedad al estar de pie o sentados) los discos aumentan de tamaño y se incrementa la separación entre las vértebras, aumentando la altura de la columna vertebral. (2,3,4)

Después, a medida que va avanzando el día, los discos van perdiendo altura otra vez progresivamente deshidratándose por culpa de las fuerzas de compresión, volviendo a aumentar de tamaño nuevamente en el descanso por la noche en un ciclo de rehidratación y deshidratación que no para.

Diversos estudios han demostrado que el contenido total de agua en los discos lumbares normales en humanos disminuye en un 5-10% a lo largo del día. (2,3,4)

La edad y los cambios estructurales que se van produciendo en las curvas de la columna vertebral hacen que el contenido de agua de los discos disminuya, haciéndose más estrechos y con menos capacidad de rehidratarse. Por eso los ancianos suelen perder altura, debido al desgaste discal que hace que las vértebras se acerquen entre sí.

¿Cuándo es más propicio sufrir una hernia lumbar?

A primera hora de la mañana, al despertarse después del descanso nocturno, el riesgo de hernia de disco en zona lumbar es más elevado ya que el disco se encuentra sobrehidratado y es más vulnerable a las presiones que se ejercen sobre él. Por lo tanto, es necesario tener más precaución con los movimientos de la columna realizados durante los primeros momentos del día para reducir el dolor. (5,6)

Existen estudios donde se ha demostrado que la flexibilidad de la columna y las fuerzas de las articulaciones facetarias (articulaciones que conectan las vértebras) son notablemente más altas en la tarde que en la mañana, y que las presiones intradiscales son más altas en la mañana que en la noche. (7)

Con todos estos datos se puede concluir que, en la vida diaria, los movimientos de flexión hacia adelante someten a la columna lumbar a mayores tensiones en la mañana temprano en comparación con más tarde en el día. El aumento de esta presión intradiscal es de aproximadamente 300%.  De esta manera, los discos y ligamentos lumbares tienen un mayor riesgo de lesión a primera hora de la mañana. (8)

Algunas personas con hernia lumbar comentan que su dolor empeora por la mañana.

¿Por qué mi dolor aumenta por la mañana ?

La rehidratación del disco durante el descanso por la noche hace que la columna se vuelva más rígida cuando nos despertamos, ya que el disco en ese momento ocupa más espacio entre dos vértebras. Es por esto que las personas que padecen de dolor lumbar experimentan mayor dificultad cuando se levantan por la mañana para ponerse en marcha y su dolor aumenta.

Y ahora llegamos al objetivo de este artículo sobre la hernia de disco en la zona lumbar, que es facilitarte una serie de indicaciones para que puedas manejar ese dolor e incluso prevenirlo.

Recomendaciones en la primera hora del día

Resumiendo, ahora ya sabemos que a primera hora del día con el disco rehidratado, hay más rigidez y menos flexibilidad en la columna vertebral, por lo que aumentará el riesgo de lesiones. Bien, pues ahora te daré algunas recomendaciones para que evites/controles la hernia de disco en la zona lumbar en esas primeras horas de la mañana, que es cuando existen más riesgos:

  • Evita dormir boca abajo, ya que se añade más carga discal por el aumento de la lordosis lumbar, las posiciones más recomendadas son de lado, o boca arriba con un pequeño cojín debajo de las rodillas.
  • Para levantarte de la cama, ponte primero tumbado de lado y después, apoyándote con los brazos, incorpórate hasta sentarte.
  • Evita movimientos de flexión de columna cuando te despiertes. Por ejemplo, agacharte para levantar objetos, agacharse para atarse los cordones de los zapatos y hacer esfuerzos con la columna flexionada. Ese gesto de agacharse para poner los zapatos se hace todos los días, y tanto sentado como de pie, ese gesto de inclinar hacia delante la columna para atarse los cordones no es la más recomendable porque aumenta mucho la presión intradiscal. Hay formas más higiénicas posturalmente hablando para realizar esta acción, como puede ser buscar un sitio donde poder apoyar el pie en alto acercando el pie a las manos sin forzar la espalda, o sentarse apoyado en un respaldo subiendo el pie a la rodilla contraria.
  • Si sueles entrenar por la mañana intenta que haya pasado por lo menos una hora después de despertarte y realiza un adecuado calentamiento. Si padeces de dolor de espalda no realices actividades de torsión o de flexión ya que eso aumentará el riesgo de lesiones.

No sólo debemos de tener en cuenta nuestra higiene postural a primera hora de la mañana, sino también a lo largo del día, en el trabajo, en las tareas de hogar, etc.. pero el objetivo de este artículo era conocer el momento del día en el que hay que tener especial cuidado.

Referencias bibliográficas

  1. Van Tulder MW, Koes BW, Bouter LM. (1995). Un estudio del costo de la enfermedad del dolor de espalda en los Países Bajos. Pain, 62 (2): 233-40. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/8545149
  2. Tingting Zhu, Tao Ai,Wei Zhang, Tao Li, Xiaoming Li. (2015). Análisis por imágenes cuantitativas segmentarias de RM de la variación diurna del contenido de agua en los discos intervertebrales lumbares. Coreano J Radiol. 16 (1): 139–145. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25598682
  3. Adams MA, Dolan P, Hutton WC, Porter RW. (1990). Cambios diurnos en la mecánica espinal y su importancia clínica. J Bone Joint Surg Br. 72 : 266–270. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/2138156
  4. Malko JA, Hutton WC, Fajman WA. (2002). Un estudio de resonancia magnética in vivo de los cambios en el volumen (y el contenido de líquido) del disco intervertebral lumbar después del reposo en cama durante la noche y durante un protocolo de caminata de 8 horas.  J Spinal Disord Tech. 15 : 157-163. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/11927827
  5. Snook SH, Webster BS, McGorry RW, Fogleman MT, McCann KB. (1998). La reducción del dolor lumbar no específico crónico a través del control de la flexión lumbar temprano en la mañana. Un ensayo controlado aleatorio. Columna vertebral. 23 (23): 2601-7. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/9854759
  6. Snook SH, Webster BS, McGorry RW. (2002). La reducción del dolor lumbar crónico inespecífico mediante el control de la flexión lumbar temprano en la mañana: seguimiento de 3 años. J Occup Rehabil. 12 (1): 13-9. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/11837055
  7. Zander T, Krishnakanth P, Bergmann G, Rohlmann A. (2010). Las variaciones diurnas en la altura del disco intervertebral afectan la flexibilidad de la columna, la presión intradiscal y las fuerzas de compresión de contacto en las articulaciones facetarias. Métodos de computación Biomech Biomed Engin. 13 (5): 551-7. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19937492
  8. Adams MA, Dolan P, Hutton WC. (1987). Variaciones diurnas en las tensiones en la columna lumbar. Columna vertebral.12 (2): 130-7. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/3589804

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