Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)

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joven estudiando

Como ya hemos hablado en otras ocasiones en Mundo Entrenamiento, el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es un trastorno neurobiológico de carácter crónico, sintomáticamente evolutivo y que se cree tiene un marcado carácter genético (1).

Pues bien, cada vez es más frecuente al acudir a los centros educativos, encontrarnos con más niños y niñas afectados por este trastorno. Autores destacan una mayor incidencia en niños que en las niñas con una relación de 4:1, entre un 5 y un 10% de la población infantil tiene TDAH (2).

La nueva Ley Orgánica 8/2013 de 9 de diciembre, para la Mejora de la Calidad Educativa (3), más conocida como LOMCE, recalca el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad dentro de los alumnos con Necesidades Específicas de Apoyo Educativo. Aspecto que no reflejaba la anterior Ley Orgánica 2/2006 de 3 de mayo, de Educación (LOE) (4).

Este aspecto, nos deja entrever que cada vez existen más niños con este trastorno, por ello debemos conocer bien sus características, su diagnóstico, la forma de identificarlo, así como unas pautas de actuación con este colectivo que a continuación se detallarán.

¿Por qué se produce el TDAH?

Este trastorno neurobiológico está provocado por un desequilibrio existente entre dos neurotransmisores cerebrales: la noradrenalina y la dopamina, que afectan directamente a las áreas del cerebro responsables del autocontrol y de la inhibición del comportamiento inadecuado. Esto provoca en los niños que lo padecen un nivel inapropiado de inatención, hiperactividad e impulsividad, que es incoherente con su nivel de desarrollo (3).

Autores como Babaschewski, Hollis, Oosterlaan, Roeyers, Rubia, Willcutt, et al. (2005), señalan que el TDAH no es trastorno específico de las funciones ejecutivas, y que más bien podría estar relacionado con anormalidades motivacionales, en la organización motriz y la percepción del tiempo. Recientemente, otros autores están considerando que la motivación podría ser un elemento nuclear para explicar este trastorno (3).

¿Qué provoca el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad?

  • Hiperactividad: el niño/a manifiesta un mayor nivel de actividad dad su edad, con dificultad para mantenerse quieto.
  • Impulividad: presenta dificultades para controlar sus respuestas, emociones o conductas.
  • Déficit de Atención: tiene problemas para concentrarse y prestar atención a una tarea durante un tiempo.

¿Cómo saber si el niño/a tiene TDAH?

En un primer momento suelen ser los padres o los profesores los que detecten anomalías en el comportamiento del niño. De todos modos el diagnóstico debe ser formulado por profesionales médicos expertos en el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (neuropediatra, psiquiatra infantil, psiquiatra o neurólogo). El diagnóstico se realiza a en base a la clínica médica, puesto que aún no hay pruebas de laboratorio capaces de determinarlo.

Para una detección eficaz, el profesional sanitario deberá recabar el máximo de información posible sobre la situación del niño o niña. Para ello, efectuará entrevistas y cuestionarios a los padres, profesores y al propio niño. Asimismo, realizará una serie de análisis clínicos que le permitirán descartar otros posibles problemas: análisis médico, psicológico que indique sus capacidades y limitaciones y psicopedagógico que indique el riesgo de fracaso escolar.

¿Influye a nivel escolar?

Por supuesto. Los síntomas derivados del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad influyen directamente en la atención y hace que su cerebro estructure los contenidos asimilados de manera diferente. Esto implica que el alumno con TDAH tenga problemas en diferentes tareas, como leer, escribir, memorizar, recordar, escuchar, hablar, deletrear, razonar…

Jovencita con TDAH

¿Cómo tratar el TDAH en el colegio?

La terapia que ha demostrado ser más eficaz para tratar íntegramente los síntomas nucleares del TDAH es el tratamiento multimodal. Esto conlleva la inclusión de padres, profesores, médicos y psicólogos en todos los niveles de la terapia. Por tanto, se coordinan a un mismo tiempo tratamiento farmacológico, psicológico y psicopedagógico (7).

El tratamiento farmacológico ayuda a compensar la producción irregular de los neurotransmisores dopamina y noradrenalina dañados, actuando directamente sobre ellos y aliviando los síntomas del trastorno. Estos fármacos pueden ser estimulantes o no estimulantes y siempre será un médico quién determine la opción más adecuada para cada niño (7).

El profesor junto a los padres son pieza clave a la hora de encauzar el comportamiento del alumno con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad. Para ello, el profesor puede poner en práctica unas medidas relativamente sencillas, pero muy efectivas que, en términos generales, son:

  • La tolerancia, la paciencia y la autoridad son fundamentales en un profesor que tiene alumnos con TDAH.
  • Cuando hay que hablar con ellos, lo mejor es hacerlo en privado, para no avergonzarle frente al resto de la clase.
  • Hay que valorar el nivel en el que se encuentra el alumno en las distintas materias, identificando sus debilidades y fortalezas.
  • Las normas deben ser claras.
  • Es conveniente que se ubique en primeas filas, rodeado de alumnos tranquilos, a ser posible alejado de ventanas y puertas.
  • Sobre el pupitre SÓLO lo necesario.
  • Las instrucciones en aula deben ser cortas y directas empleando refuerzos positivos.
  • Recurriremos al orientador del centro si necesitamos ayuda (7).

Actuaciones prácticas

Forma de dar órdenes: deben ser concisas, breves y claras, manteniendo el contacto visual con el niño.

Motivación y feedback: debemos motivarlo, premiando conductas adecuadas, transmitiendo el concepto de “ganar doble” si hace bien una tarea y encima muestra un buen comportamiento se le recompensará de forma doble. Realizaremos comentarios a menudo sobre lo que está haciendo (“así lo estás haciendo muy bien”; “eso es un error”…) si podemos incluso con contacto físico tocando el hombro,  chocando la mano, etc además de elogiar al niño cuando está concentrado. En definitiva debemos fomentar los premios y no los castigos, limitando estos últimos al momento exclusivo en que sean necesarios.

Control de estímulos: trasmitiremos la información de forma explícita, para ello pueden emplear notas que sirvan como recordatorios. Elaboraremos además un horario para que lo tenga en su escritorio.

Supervisión de tareas: es importante crearle rutinas que le estructuren su tiempo a lo largo del día.

División de actividades: fraccionar las tareas en pequeños pasos para que el niño asimile mejor los conocimientos y así evitar que se aburra. Es fundamental además, planificar horario de trabajo y de descanso, enseñándole al niño la importancia de organizarse él mismo, explicándole las ventajas que obtendrá en el futuro con la realización de las tareas.

Ignorar las actitudes inapropiadas (extinción de la atención) y, en el caso de que sean muy molestas, utilizar, sin abusar, la “silla de pensar”. Consiste en aislar al niño/a durante un tiempo determinado en un lugar sin estímulos y , una vez pasado ese tiempo, retomar la actividad sin hacer mención a lo ocurrido. Esto le servirá para que el niño/a reflexione sobre su actitud (7).

Alumno con TDAH

Conclusión

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad está cada vez más presente en nuestra población Infantil (5-10%), por ello, debemos de mantener una adecuada coordinación entre el personal docente y el ámbito familiar para detectar posibles trastornos e identificar lo más pronto posible el TDAH para comenzar con las actuaciones oportunas que permitan al niño seguir su transcurso educativo sin acabar en el abandono escolar (2).

El deporte y la actividad física como ya hemos abordado en otras publicaciones será un medio ideal para que el niño mantenga la atención y aprende a autocontrolar sus estímulos de hiperactividad.

Además, el tratamiento farmacológico ayuda a compensar la producción irregular de los neurotransmisores dopamina y noradrenalina dañados, actuando directamente sobre ellos y aliviando los síntomas del trastorno. Éstos deben ser suministrados siempre por el personal cualificado correspondiente luego de un correcto diagnóstico (7).

Reforzar ante pequeños logros, dar ordenes claras y concisas, supervisar sus tareas y fraccionar las tareas serán actuaciones que ayudarán a controlar sus comportamientos. Emplear la “silla de pensar” aislando al niño durante cierto tiempo, ayudará a que reflexione sobre su conducta inadecuada (7).

Bibliografía

  1. Bastos, F. L., Thompson, T. A. e Martínez O., C. A. (2000). Uma revisão do distúrbio de Déficit de Atenção/Hiperatividade. Encontro Brasileiro de Neurología, University of Central Florida (Orlando, USA).
  2. Araujo, M. e Aparecida Pereira, S. (2003). Comportamentos indicativos de déficit de atençao e hiperactividade em crianças: alerta para pais e profesores. EFDeportes.com, 9(62).
  3. Banaschewski, T., Hollis, C., Oosterlaan, J., Roeyers, H., Rubia, K., Willcutt, E., et al. (2005). Towards an understanding of unique and shared pathways in the psychopathophysiology of ADHD. Developmental Science, 8(2), 132-140
  4. España. Ley Orgánica 8/2013 de 9 de diciembre, para la Mejora de la Calidad Educativa, por la que se establece el currículo y se regula la ordenación de la Educación Primaria. Boletín Oficial del Estado, de 10 de diciembre de 2013, núm. 295, p. 97858 a 97921.
  5. España. Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación, por la que se establece el currículo y se regula la ordenación de la Educación Primaria. Boletín Oficial del Estado, 4 de mayo de 2006, núm. 106, p. 17158 a 17207.
  6. Soliva Vila, C. (2007). La disminución volumétrica del núcleo caudado derecho como fenotipo neuroanatómico del trastorno por déficit de atención con hiperactividad pediátrico. Un análisis morfométrico fronto-caudado por resonancia magnética estructural. Tesis de maestría no publicada, Universitat Autònoma de Barcelona.
  7. Federación Española de Asociaciones para la ayuda al TDAH (2010). Guía de actuación en la Escuela ante el alumno con TDAH. Murcia.

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