Los gases en el embarazo son síntomas frecuentes que afectan el confort y la calidad de vida de la gestante. Se deben a cambios hormonales (progesterona) que disminuyen la motilidad intestinal, al crecimiento uterino que desplaza vísceras y a factores dietéticos y de microbiota.
Aunque raramente implican riesgo obstétrico, aumentan la incomodidad y pueden alterar la ingesta y el estado nutricional. Estudiarlos permite diseñar intervenciones seguras y eficaces.
Este artículo revisa prevalencia, mecanismos fisiopatológicos y opciones terapéuticas adaptadas al embarazo.
¿Qué son los gases en el embarazo?
Desde la perspectiva gestacional, los gases en el embarazo (o flatulencias y eructos) son una acumulación excesiva de aire en el tracto digestivo. Aunque son un proceso biológico normal, en el embarazo se convierten en un síntoma crónico debido a que el sistema digestivo ralentiza su ritmo de funcionamiento.
Desde una visión química, estos gases suelen estar compuestos por hidrógeno, metano y dióxido de carbono, producidos principalmente por la fermentación de carbohidratos no digeridos por parte de la microbiota intestinal.
Causas comunes
Además del factor hormonal, existen múltiples variables mecánicas y dietéticas que exageran los síntomas de los gases en el embarazo (3):
- Presión Uterina: A medida que el útero crece para albergar al feto, ejerce una presión física directa sobre el estómago y los intestinos. Esto reduce el espacio disponible para el tránsito de los alimentos y el gas, provocando que este se «atrape».
- Relajación del Esfínter Esofágico: El músculo que separa el esófago del estómago se relaja, permitiendo que el aire tragado y los ácidos gástricos suban, lo que genera eructos y acidez.
- Suplementos de Hierro: Muchas embarazadas toman suplementos para prevenir la anemia. El hierro es conocido por causar estreñimiento, lo que prolonga el tiempo que la materia fecal permanece en el colon, aumentando la producción de gas.
- Aerofagia: El aumento de la frecuencia respiratoria o el comer rápido por ansiedad/hambre provoca que se trague más aire de lo normal.
Cambios hormonales
Este es el factor crítico y el punto de partida de la mayoría de los trastornos digestivos relacionados con los gases en el embarazo. La hormona protagonista aquí es la progesterona (1).
Mecanismo de acción
La progesterona actúa como un relajante muscular de tejido liso en relación con los gases en el embarazo. Durante el embarazo, el cuerpo produce niveles significativamente altos de esta hormona para relajar los músculos del útero y evitar contracciones prematuras (1).
Consecuencia digestiva
El problema de los gases en el embarazo es que la progesterona no es selectiva; también relaja el tejido muscular de las paredes intestinales (2). Esto provoca lo siguiente (4,5):
- Hipomotilidad Gastrointestinal: El movimiento peristáltico (las contracciones que empujan la comida) se vuelve mucho más lento.
- Aumento de la Fermentación: Al pasar más tiempo la comida en el colon, las bacterias tienen más oportunidad de descomponer los residuos, lo que genera un volumen mucho mayor de subproductos gaseosos.
Síntomas asociados a los gases en el embarazo
Es importante describir los síntomas de gases en el embarazo no solo como molestias aisladas, sino como un cuadro clínico derivado de la hipomotilidad intestinal (la ralentización del sistema digestivo).
Distensión abdominal (Hinchazón)
Uno de los primeros síntomas de los gases en el embarazo es el hinchazón abdominal.
Es la sensación de «estómago lleno» o inflamación visible del área abdominal. En el embarazo, esto ocurre porque el gas queda atrapado en los pliegues del intestino delgado y el colon. A diferencia de una persona no gestante, la distensión aquí es doble: por el crecimiento uterino y por la acumulación de aire, lo que genera una tensión adicional en la pared abdominal (6).
Flatulencia
La flatulencia es otro de los síntomas de los gases en el embarazo.
Se describe como la liberación de gas a través del recto. Durante la gestación, el aumento de la fermentación bacteriana en el colon (debido a que los alimentos permanecen allí más tiempo por efecto de la progesterona) produce un mayor volumen de gases como metano y nitrógeno (7).
Eructos
Se deben principalmente a la aerofagia (tragar aire involuntariamente) y a la relajación del cardias (el esfínter esofágico inferior). Al estar relajado este «cierre» del estómago, el aire acumulado durante las comidas o por la digestión inicial sube más fácilmente hacia el esófago (7).
Dolor abdominal
El dolor abdominal es otro de los síntomas característicos de los gases en el embarazo.
A menudo descrito como «cólicos» o pinchazos agudos. Este dolor es el resultado de la distensión de las paredes intestinales. Cuando una burbuja de gas no puede avanzar debido a la compresión del útero sobre el intestino, las terminales nerviosas de la zona envían señales de dolor agudo, que a veces pueden confundirse con contracciones leves (8).
Incomodidad general
Este síntoma de los gases en el embarazo es subjetivo, pero constante. Incluye una sensación de pesadez postprandial (después de comer), ruidos intestinales aumentados (borborigmos) y una fatiga derivada de la presión constante en el diafragma, lo que a veces dificulta incluso la respiración profunda (9).
Alivio y tratamiento
El manejo de los gases en el embarazo no busca eliminarlos por completo (dada su naturaleza fisiológica), sino reducir su volumen y facilitar su expulsión para evitar el dolor agudo.
Los cambios dietéticos que pueden favorecer el alivio de los síntomas son:
1. Evitar alimentos flatulentos
Se recomienda identificar y reducir el consumo de alimentos con alto contenido de FODMAP (fermentables) y carbohidratos complejos que el intestino delgado no puede procesar totalmente antes de llegar al colon (10):
- Leguminosas: Frijoles, lentejas y garbanzos.
- Crucíferas: Brócoli, coliflor, repollo y coles de Bruselas.
- Bebidas carbonatadas: El gas de los refrescos añade aire directamente al tracto digestivo superior.
- Sustitutos del azúcar: El sorbitol y otros polialcoholes son altamente fermentables
Comer despacio (Control de la aerofagia)
El acto de comer lentamente y masticar bien los alimentos tiene una base técnica (11):
- Reducción de aire tragado: Al comer rápido o hablar mientras se ingieren alimentos, se introduce aire extra en el estómago.
- Pre-digestión: La saliva contiene amilasa, que comienza a descomponer los carbohidratos. Una mejor masticación facilita el trabajo del intestino, reduciendo el tiempo de permanencia de los residuos y, por ende, la fermentación.
Hidratación adecuada
La ingesta de agua es crucial para combatir el estreñimiento, que es el «socio» principal de los gases en el embarazo.
El agua ayuda a que la fibra se mantenga suave y se desplace rápidamente por el colon (12).
Se recomienda beber al menos 2 a 2.5 litros de agua al día, pero preferiblemente fuera de las comidas para no diluir los jugos gástricos y ralentizar aún más la digestión inicial (12).

Ejercicio y actividad física
El movimiento corporal es uno de los estimulantes naturales más efectivos para el sistema digestivo, de manera que reduciremos los gases en el embarazo (13):
- Estimulación del Peristaltismo: La actividad física ligera, como caminar o el yoga prenatal, ayuda a desplazar el gas a través del tracto digestivo, reduciendo el tiempo de tránsito.
- Posturas específicas: Algunas posturas de estiramiento suave ayudan a abrir el espacio abdominal, aliviando la presión del útero sobre los intestinos.
Remedios caseros
Estas técnicas buscan aliviar la presión y el dolor de forma mecánica o térmica (14):
- Infusiones: Ciertas hierbas como el jengibre (para la digestión) o la menta (con precaución) pueden ayudar.
- Compresas calientes: La aplicación de calor suave en la zona lumbar o abdominal superior ayuda a relajar los músculos del intestino, facilitando el movimiento de las burbujas de gas.
- Masajes suaves: Masajes circulares en el sentido de las agujas del reloj (siguiendo el recorrido del colon ascendente, transverso y descendente) pueden ayudar a movilizar el gas atrapado hacia el recto.
Medicamentos seguros
Cuando los cambios en el estilo de vida no son suficientes, la medicina basada en evidencia sugiere los siguientes medicamentos (15).
Simeticona
Es un agente antiespumante que actúa reduciendo la tensión superficial de las burbujas de gas, permitiendo que se agrupen y sean eliminadas más fácilmente (ya sea por eructos o flatulencias).
Probióticos
El uso de cepas específicas (como Lactobacillus y Bifidobacterium) ayuda a equilibrar la microbiota intestinal y reducir los gases en el embarazo.
Cuándo consular al médido
La gestante debe buscar evaluación profesional si los síntomas digestivos dejan de ser una molestia manejable y se presentan acompañados de los siguientes signos (16,17,18):
- Dolor abdominal intenso y persistente
- Diarrea severa: Que dure más de 24-48 horas, por el riesgo de deshidratación y desequilibrio electrolítico.
- Estreñimiento crónico: Si pasan varios días sin evacuar, podría existir un íleo paralítico o una obstrucción intestinal mecánica debido a la presión uterina.
- Presencia de sangre: Ya sea en las heces o sangrado vaginal.
- Fiebre y escalofríos: Pueden indicar una infección gastrointestinal o una complicación sistémica. D. Síntomas sistémicos (Posible Preeclampsia)
- Epigastralgia o dolor en la boca del estómago
- Contracciones uterinas
Si el dolor abdominal ocurre de forma rítmica, aumenta en intensidad y la barriga se pone dura a intervalos regulares, podría tratarse de trabajo de parto prematuro.

Prevención de los gases en el embarazo
La prevención de los gases en el embarazo se centra en optimizar la función gastrointestinal para compensar los efectos relajantes de la progesterona sobre el músculo liso.
Dieta equilibrada y fraccionada
Más allá de elegir alimentos saludables, la clave preventiva reside en la fragmentación de las comidas.
- Ingesta de fibra: Un consumo equilibrado de fibra (soluble e insoluble) previene el estreñimiento, evitando que el bolo fecal se fermente excesivamente. Se recomienda aumentar la fibra de forma gradual para que el cuerpo se adapte sin generar más gas inicialmente.
- Porciones pequeñas: Realizar entre 5 y 6 comidas ligeras al día en lugar de 3 abundantes. Esto evita la sobrecarga del estómago, que ya tiene una capacidad reducida por la presión uterina.
Hidratación adecuada
El agua es el motor de la digestión.
- Mecánica de prevención: El agua facilita que la fibra se desplace. Sin una hidratación adecuada, el aumento de fibra en la dieta puede ser contraproducente y generar obstrucciones y gases.
- Técnica de consumo: Se recomienda no utilizar pajitas (pitillos) para beber, ya que esto aumenta la cantidad de aire ingerido (aerofagia).
Actividad física regular
El sedentarismo es uno de los principales factores de riesgo para la hipomotilidad intestinal.
El ejercicio regular (como la natación o las caminatas diarias) mantiene el tono muscular abdominal y estimula los movimientos peristálticos de forma mecánica. Esto asegura que el gas transite de manera continua y no se acumule en bolsas dolorosas.
Evitar bebidas gaseosas y hábitos aerofágicos
Como forma de prevención de los gases en el embarazo podemos evitar los siguientes tipos de bebidas:
- Bebidas carbonatadas: Estas introducen dióxido de carbono directamente en el tracto digestivo superior. En una gestante, este gas tiene más dificultades para ser expulsado debido a la posición del estómago, lo que deriva en distensión inmediata.
- Hábitos relacionados: Evitar mascar chicle y hablar excesivamente mientras se mastica son medidas preventivas clave para reducir la entrada de aire innecesario.
Gases en el embarazo –Preguntas Frecuentes
1. ¿Cuándo comienzan los gases en el embarazo?
Los gases pueden comenzar desde las primeras semanas del embarazo, aunque no todas las mujeres los notan con la misma intensidad. Esto ocurre porque los cambios hormonales, sobre todo el aumento de la progesterona, ralentizan la digestión y el tránsito intestinal.
Como resultado, el intestino se mueve más despacio y se acumula más aire. En algunas mujeres, los gases se vuelven más molestos al inicio y también hacia el final de la gestación, cuando el útero ocupa más espacio y comprime el abdomen.
2. ¿Qué hacer cuando una mujer se llena de gases en el embarazo?
Cuando una embarazada tiene muchos gases, lo más útil es favorecer el movimiento intestinal con medidas suaves y seguras. Ayuda beber suficiente agua, comer despacio, evitar bebidas con gas, aumentar la fibra poco a poco y caminar con regularidad.
También conviene observar qué alimentos empeoran las molestias, como legumbres, fritos o comidas muy pesadas. Si hay estreñimiento, tratarlo suele mejorar los gases. Las respiraciones profundas y algunas posturas suaves, como la del niño, pueden aliviar la sensación de hinchazón.
3. ¿Cuál es la mejor postura para expulsar gases en el embarazo?
Una de las posturas más recomendadas para expulsar gases en el embarazo es la postura del niño, siempre que resulte cómoda y no haya contraindicación médica. Esta posición puede favorecer el movimiento intestinal y ayudar a que el aire retenido se desplace con más facilidad.
Se realiza apoyándose sobre manos y rodillas, llevando después la pelvis hacia los talones y el tronco hacia delante con los brazos extendidos. También puede ayudar acostarse de lado, caminar unos minutos o combinar la postura con respiraciones profundas y lentas.
4. ¿Qué siente el bebé cuando tengo gases en el embarazo?
En general, el bebé no “siente” los gases de la madre como tal, porque el gas está en el intestino materno y no en el entorno del bebé. Lo que sí puede notar es el movimiento del abdomen, la tensión corporal o los cambios de postura de la madre, pero no el gas directamente.
Los gases suelen ser una molestia para la embarazada, no un problema para el feto. Lo importante es vigilar si el dolor es muy intenso, persistente o se acompaña de otros síntomas, porque entonces conviene consultar.
5. ¿Los gases en el encadeno afectan a los bebés?
Los gases en el embarazo en sí no suelen afectar al bebé. Son una molestia frecuente en la madre, causada sobre todo por cambios hormonales, digestión más lenta y, en etapas avanzadas, por la presión del útero sobre el intestino.
Si la madre está incómoda, puede sentirse hinchada o con dolor, pero eso no significa daño para el feto. Lo más importante es cuidar la digestión, mantenerse hidratada, moverse con regularidad y consultar si aparece dolor fuerte, fiebre, vómitos o cualquier signo de alarma.
6. ¿Cuál es el mes más difícil del embarazo?
No existe un único mes “más difícil” para todas las mujeres, porque cada embarazo se vive de forma distinta. Aun así, muchas embarazadas consideran especialmente incómodos los primeros meses por las náuseas, el cansancio y los cambios hormonales, y también los últimos por el peso, la presión abdominal y las molestias digestivas, incluidos los gases.
En el caso de los gases, pueden aparecer al inicio y al final de la gestación con mayor frecuencia. Por eso, más que un mes concreto, suelen ser fases con síntomas distintos.
7. ¿Dónde tocar para que salgan los gases en el embarazo?
No hay un punto exacto del cuerpo que garantice que salgan los gases, pero el abdomen puede masajearse con suavidad para ayudar al movimiento intestinal. Conviene hacerlo con movimientos circulares y delicados, sin presionar fuerte y evitando cualquier zona dolorosa.
También pueden ayudar el calor suave, caminar y cambiar de postura. En el embarazo, lo más importante es no usar técnicas bruscas ni ejercicios intensos para “forzar” la expulsión. Si el gas se acompaña de dolor fuerte o abdomen muy rígido, es mejor consultar con un profesional.
8. ¿Qué dedo debes presionar para liberar los gases?
No existe un dedo específico que libere los gases de forma comprobada durante el embarazo. Algunas personas hablan de puntos de presión en manos o pies, pero no hay una prueba sólida de que presionar un dedo concreto haga salir los gases de manera fiable.
Lo más seguro y útil suele ser caminar, hidratarse, comer despacio, evitar alimentos muy flatulentos y practicar respiraciones profundas. Si se desea probar un masaje o acupresión, debe ser muy suave y sin sustituir el consejo médico, especialmente si el embarazo es de riesgo.
9. ¿Qué estiramientos favorecen la movilidad abdominal de los gases en el embarazo?
Los estiramientos suaves que más pueden ayudar son los que favorecen la movilidad abdominal y la relajación del intestino, como la postura del niño, el balanceo en cuatro apoyos o movimientos de basculación pélvica. También puede servir caminar un poco después de comer.
Estos ejercicios no “obligan” a expulsar gases, pero sí facilitan que el intestino se mueva y el aire retenido avance. En el embarazo, deben hacerse sin dolor, sin rebotes y adaptándose al estado de la mujer. Si un estiramiento incomoda, debe suspenderse.
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