Tratamiento de la condromalacia rotuliana

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condromalacia rotuliana

 La condromalacia rotuliana es una lesión, la cual se produce en el cartílago que se encuentra en la cara posterior de la rótula. También recibe el nombre de síndrome del dolor femoropatelar (SDFP o SFP) (5). Puede ser un reblandecimiento o una fisura.

En general, es más frecuente con la edad (a partir de 40 años), aunque también es muy frecuente en el deporte (se denomina rodilla de corredor). El roce del cóndilo femoral sobre la rótula favorece el desgaste, siendo este roce muy frecuente en el deporte (Figura 1).

Imagen 1. Condromalacia rotuliana.
Imagen 1. Condromalacia rotuliana.

Es frecuente en deportistas y también en personas sedentarias que fuerzan las rodillas. Suele ser más frecuente en mujeres que en hombres, como otras patologías de rodilla, por las características anatómicas de la mujer.

Tal y como señala (4), se pueden  clasificar diferentes grados (Figura 2):

Grado I: Cambios muy leves en el cartílago.

Grado II: Zonas con fisura.

Grado III: Fisuras más profundas.

Grado IV: El cartílago articular desaparece. Es el caso más extremo

Imagen 2. Grados condromalacia rotuliana
Imagen 2. Grados condromalacia rotuliana

Síntomas de la condromalacia rotuliana

En cuanto a los síntomas que esta patología provoca, nos encontramos con los que (3) destacaba en su trabajo:

  • Dolor inespecífico que aumenta al sentarse y también al bajar escaleras.
  • Sensación de fricción al extender la rodilla, dolor en la parte delantera de la rodilla.
  • Crujidos, chasquidos, al tacto o al realizar flexo-extensión.
  • Sensación de inestabilidad. La rodilla “falla”.
  • Dolor al extender la rodilla después de estar un tiempo con la rodilla flexionada.

Generalmente los síntomas son más pronunciados al:

  • Subir escaleras.
  • Correr.
  • Sentarse en cuclillas.
  • Arrodillarse.
  • Realizar una actividad que ejerza presión en la rodilla.

Diagnóstico de la condromalacia rotuliana

Para diagnosticar dicha patología, el médico lleva a cabo un examen físico, y realiza una serie de preguntas sobre los síntomas y la actividad física que suele realizar el paciente (1).

Mediante el examen físico, podremos comprobar si la rodilla está sensible a movimientos y levemente hinchada, siendo posible la desalineación de la rótula con respecto al hueso de la cadera (fémur).

Durante la exploración, el paciente puede experimentar una sensación de rozamiento debajo de la rótula al flexionar la rodilla e incluso si presionamos la rótula en el momento en el que estira la pierna puede ser doloroso.

Tras la exploración física, pasaremos a realizar en el caso de que nos quedase alguna duda, una radiografía, que puede darnos datos tales como signos de desgaste en el cartílago, artritis o inclinación. A pesar de todo ello, la prueba con mayor fiabilidad para confirmar que el paciente tiene condromalacia rotuliana es la resonancia magnética, aunque raramente requerimos a ella.

Causas de la condromalacia rotuliana

 Debido a que la rótula reposa sobre la parte frontal de la rodilla, a medida que la doblamos o la estiramos, la parte inferior de ésta se desliza sobre los huesos que constituyen la rodilla. El tendón rotuliano y el de los cuádriceps, ayudan a fijar la rótula a los huesos y músculos que rodean la rodilla. Cuando la rótula no se desplaza apropiadamente y roza contra la parte inferior del fémur, comienza el dolor, debido a (7):

a) La rótula no se mueve en el surco de la rodilla que se une con el fémur, teniendo un alineamiento deficiente de la articulación femororrotuliana.

b) Hay una descompensación entre el vasto interno y externo, debido a un desequilibrio muscular de los cuádriceps, lo cual hace que la rodilla gire hacia adentro, la rótula se desplace y a la larga desencadena en desgaste. Además, si estos músculos son débiles, al controlar los movimientos rotulianos pueden favorecer la desalineación de la rótula.

c) A causa de caderas anchas, que provocan una rotación interna del fémur para poder andar con los pies alineados, se produce un desplazamiento de la rótula y favorece el desgaste del cartílago posterior, por este motivo, ésta patología es más común en mujeres que en hombres (Figura 3).

condromalacia rotuliana
Imagen 3. Ángulo. Condromalacia rotuliana.

d)  Afecciones congénitas: nacimiento con desalineación de la rótula.

a)  Pies planos.

b)  Traumatismo directo: caídas o golpes que dañan el cartílago.

c)  Traumatismos repetidos: demasiada actividad que le añade tensión extra a la rótula (correr, saltar, jugar  al fútbol).

d) Otras causas: artritis o pinzamientos del revestimiento interno de la rodilla durante el movimiento (atrapamiento sinovial o síndrome del pliegue sinovial).

Dicha patología puede ser sufrida con más frecuencia en personas con sobrepeso, aquellas que hayan sufrido previamente una dislocación, fractura u otra lesión rotuliana, en adultos y adolescentes siendo más incidentes en niñas y sobre todo en atletas, saltadores, esquiadores, ciclistas o jugadores de fútbol entre otros.

Factores de riesgo de la condromalacia rotuliana

  1. Edad. El síndrome de dolor patelofemoral generalmente afecta a los adolescentes y adultos jóvenes. Los problemas de rodilla en poblaciones de mayor edad son más comúnmente causada por la artritis.
  2. Sexo. Las mujeres son dos veces más propensas que los hombres a desarrollar dolor patelofemoral. Esto puede ser porque más amplia pelvis de una mujer aumenta el ángulo en el que los huesos de la articulación de la rodilla se encuentran.
  3. Ciertos deportes. La participación en deportes donde el correr y saltar son la parte predominante del ejercicio pueden provocar una presión extra sobre sus rodillas, especialmente si usted recientemente ha aumentado su nivel de formación.

Prevención de la condromalacia rotuliana

Tras la lectura de los diferentes artículos referenciados en la bibliografía, y con los apuntes proporcionados por profesores como Toni Morral, podemos concluir en que:

  • Evitar, en la medida de lo posible, el uso excesivo de la articulación de la rodilla o aplicar cuidados posteriores al esfuerzo (Ej. hielo o antiinflamatorios)
  • Potenciar la musculatura de la pierna, sobre todo los cuádriceps y la musculatura isquiotibial.
  • Evitar cargas de trabajo cuando la rodilla se encuentre flexionada.
  • Realizar trabajo propioceptivo.
  • Utilizar vendaje para favorecer una correcta alineación de la rótula.
  • Utilizar rodilleras específicas según fisioterapeuta para entrenar (corredores, saltadores….) ante la más mínima molestia, de material tipo neopreno o similar con un orificio en el centro para la rótula, ayudan a reducir el dolor y previenen ciertos tipos de lesiones por desgaste, como es el caso de la condromalacia rotuliana. No es que estas rodilleras hagan desaparecer el problema, pero pueden ayudar a que aparezca más tarde o  lo haga con menor intensidad. Utilizar la rodillera, y utilizarla para otras actividades (caminar, subir y bajar escaleras…) si hay indicios de lesión.
  • Realizar ejercicios de fortalecimiento y estiramiento para:

o   Cuádriceps (En sus 3 porciones incluyendo el recto anterior).

o   Tríceps Sural.

o   Isquiotibiales

  • Realizar ejercicios en banco de cuádriceps y  femorales, deben hacerse de forma muy lenta manteniendo la contracción y con una amplitud muy baja (10-15º de movimiento). Estos ejercicios se deben realizar de forma muy controlada, cuidando la técnica y con cargas progresivas (Figuras 4, 5 ,6).
  • Realizar ejercicio aeróbico de bicicleta elíptica reduce el impacto, aunque puede no estar indicado si la condromalacia rotuliana ya está instaurada. En ese caso se puede optar por actividad terapéutica en piscina, impulsando con pies y brazos y fijando con pull la rodilla. En fases iniciales también bicicleta estática, aumentando la altura del sillín, para que al pedalear las rodillas flexionen un poco menos.
  • Utilizar zapatos deportivos acondicionados con aparatos ortopédicos:

o   Mecanismos anormales de los pies (particularmente pronación severa).

o   Alineación anormal musculo esquelética en las piernas y rodillas.

Reeducación en la higiene Postural y correcciones en la marcha.

Imagen 4
Imagen 4a. Ejercicio concéntrico cuádriceps.
Imagen 4. Ejercicio concéntrico cuádriceps.
Imagen 4b. Ejercicio excéntrico cuádriceps.
Lunge
Imagen 5. Lunge.
condromalacia
Figura 6. Ejercicio de isquitibiales concéntrico.

Tratamiento de la condromalacia rotuliana

A continuación vamos a describir el tratamiento que se debe llevar a cabo en las diferentes fases de la patología tal y como detalla (6):

tratamiento condromalacia rotuliana
Tabla. Tratamiento de condromalacia rotuliana.

Progresión de ejercicios de fortalecimiento de la rodilla

La progresión que vamos a detallar, la he realizado yo misma tras informarme bien sobre la patología, y gracias a la recopilación de información de diferentes artículos. Necesitamos que el paciente, para la realización de dichos ejercicios, entienda que debe ejecutarlo de manera lenta y que aquellos ejercicios que sean isométricos debe mantenerlos entre 30-45 segundos. Siempre vamos a trabajar de manera individualizada, cada sujeto necesitará un tratamiento específico.

Trabajaremos en angulaciones de flexión de rodilla menores de 30º  (2) Y sin carga externa en las primeras sesiones de trabajo (para  que el roce sea mínimo), e iremos aumentando la carga conforme el sujeto vaya cogiendo  fuerza y aminorando su dolor (gomas, movimientos más rápidos, lastres o pesas).

Dichos ejercicios serán realizados 3 veces al día, realizando 3 series de entre 10-15 repeticiones (siempre según el paciente).

1. ISOMÉTRICO CUÁDRICEPSY VASTO INTERNO  (Fig. 7 y 8)

isometrico
Imagen 7. Isométrico cuádriceps
isometrico cuadriceps
Imagen 8. Isometrico vasto interno.

2. CUÁDRICEPS CONCÉNTRICO CON PIERNA EXTENDIDA Y EXCÉNTRICO CON GOMA (Fig. 9 y 10)

concéntrico cuádriceps
Imagen 9. Concéntrico cuádriceps.
excéntrico
Imagen 9. Excéntrico con goma.

3. FORTALECIMIENTO DE ADUCTORES (Fig. 11)

aductores
Imagen 11. Ejercicio de aductores.

4. ABDUCTORES (GLUTEO CORTO Y MENOR) Y VASTO EXTERNO (Fig. 12)

abductores
Imagen 12. Ejercicio de abductores.

5. GLUTEOS E ISQUIOS (Fig. 13)

ejercicio glúteos
Imagen 13. Ejercicio de glúteos.

6. FORTALECIMIENTO BI/MONOPODAL DEL CUÁDRICEPS Y CADERA EN CADENA CERRADA (Fig. 14)

cadena cerrada
Imagen 14. Ejercicio de cadera, cadena cerrada.

7. EJERCICIOS DE FLEXIBILIDAD

Estirar cada grupo muscular al menos 2-3 veces durante 20-30” tras el trabajo de fortalecimiento al igual que calentar de forma aeróbica 10 minutos antes del mismo.

8. ESTIRAMIENTO DEL CUÁDRICEPS.

9. ESTIRAMIENTO DE LOS ISQUIOTIBIALES  (Fig. 15)

isquiotibiales
Imagen 15. Estiramiento de isquitibiales.

10. ESTIRAMIENTO DE LOS ROTADORES DE CADERA (Fig. 16)

estiramiento de cadera
Imagen 16. Estiramiento de cadera.

11. ESTIRAR LA BANDA ILIOTIBIAL (ayuda a estabilizar la rótula) Y LOS GLÚTEOS  (Fig. 17)

Estiramiento glúteos
Imagen 17. Estiramiento glúteos.

12. ESTIRAMIENTO DE LA PANTORRILLA O TRÍCEPS SURAL (gemelos, sóleo y tendón de Aquiles) (Fig. 18)

Tríceps sural
Imagen 18. Estiramiento tríceps sural.

Es muy importante realizar un entrenamiento de tipo propioceptivo para favorecer la estabilidad de la articulación y su capacidad de responder ante situaciones de estrés (Fig. 19).

  1. Primero ejercicios con carga parcial o nula hasta carga total: decúbito supino, decúbito lateral, bipedestación con dos pies y bipedestación con un pie.
  2. Además en base estable con ojos abiertos, luego en esa misma base con ojos cerrados, luego cambias de base a una inestable con ojos abiertos y luego con ojos cerrados.
  3. También puedes meter la dificultad de las series en cuanto a tiempo, carga externa, variabilidad del ejercicio/s.
Entrenamiento propioceptivo
Imagen 19. Entrenamiento propioceptivo

Bibliografía

  1. Arrigunaga, F. C. (2007). Síndrome doloroso patelofemoral. Ortho-Tips, 3(1).
  2. Capablo Oca, J., & Nerín Ballabriga, S. M. (n.d.). Diseño de un plan de intervención fisioterápico para el síndrome de dolor patelofemoral.
  3. Fernández Lahoya, S. (2015). Tratamiento de la condropatía rotuliana en los diferentes campos de la salud.
  4. García, M. B., & Walteros, M. S. B. (2016). PATELA (RÓTULA) EN GUIJARRO COMO VARIACIÓN ANATÓMICA: REPORTE DE CASO Y REVISIÓN DE LA LITERATURA. Revista Investigación En Salud Universidad de Boyacá, 1(1).
  5. López, M. A., & Mora, J. L. (2009). Condromalacia rotuliana.¿ Cuál es el ejercicio físico más saludable? Alto Rendimiento: Ciencia Deportiva, Entrenamiento Y Fitness, (50), 4.
  6. Paniagua, J. D., & de la Alberca, M. J. L. (n.d.). BASES CIENTÍFICAS PARA EL DISEÑO DE UN PROGRAMA DE EJERCICIOS PARA EL SÍNDROME DE DOLOR FEMOROPATELAR.
  7. Vilalta Bou, C., Lozano Lizarraga, L. M., & Martínez Pastor, J. C. (2005). Anatomía y fisiología femoropatelar: una tendencia a la inestabilidad. Inestabilidad Rotuliana. Arthros. Publicaciones Permanyer. Barcelona, 2, 7–17.
  8. Draghi, F., Danesino, G. M., Coscia, D., Precerutti, M., & Pagani, C. (2008). Overload syndromes of the knee in adolescents: sonographic findings. Journal of Ultrasound, 11(4), 151–157.

AINHOA NIETO GUISADO. Estudiante del Máster en Entrenamiento Deportivo, Actividad Física y Salud. Facultad de Psicología, Ciencias de la Educación y del Deporte Blanquerna-Universidad Ramón Llull.

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