Crioterapia en la recuperación del deportista

Hace bastantes años que se  introdujeron como métodos de recuperación post esfuerzo los baños de contraste, inmersión en agua fría y la crioterapia, Pero, ¿son todos efectivos? ¿Hay alguno que cuente más evidencias científicas que otros?

En el presente artículo analizamos los diferentes métodos siguiendo la literatura científica y los estudios científicos más recientes.

Crioterapia deportiva: ¿Es efectiva la crioterapia en la recuperación del deportista?

La crioterapia es el método más antiguo y reconocido por todos los deportistas, que consiste en la aplicación de frío para el tratamiento de lesiones o enfermedades en el deporte. La crioterapia puede usarse de diferentes formas, con bolsas de hielo, toallas, masajes con hielo, paquetes de gel, gases refrigerantes o férulas inflables, dependiendo de la temperatura inicial y el tiempo de aplicación tendrá diferentes objetivos (20):

  1. Tratar lesiones agudas de los tejidos blandos.
  2. Recuperación en rehabilitación.
  3. Reduce el dolor en el período postoperatorio.
  4. Disminución de la reacción inflamatoria.

Además de esto, tiene efectos a nivel fisiológico y biológico del organismo, como reducir la tasa metabólica de un tejido permitiendo que el tejido no lesionado sobreviva un período de isquemia post daño (15). Aun así, deben tener precauciones, ya que el uso del hielo en todas sus variables tiene contraindicaciones como por ejemplo (9):

  • Por encima de los 15º C se pueden producir lesiones tisulares.
  • Congelación entre -4º C y -10º C.
  • Parestesia o bloqueo de la conducción nerviosa.

Tampoco hay un consenso entre autores sobre el tiempo de aplicación aunque son varias las revisiones sistemáticas que apuntan a concluir que con 10-15º C durante 5-10 minutos con descanso de otros 10 minutos cada 2 horas, reduce el dolor y la inflamación (1).

crioterapia en el deporte

Inmersión en agua fría

La inmersión en agua fría es una rama de la crioterapia, considerándose por diferentes investigaciones la más eficaz en cuanto a la reducción de la temperatura de los tejidos (14).  En el mismo artículo, se concluye que a pesar de ser el más eficiente dentro de diferentes métodos, (bolsas de hielo, masajes con hielo) no siempre es práctico. Las inmersiones tienen como propiedades:

  1. Que la temperatura de la piel entre en rangos terapéuticos.
  2. Antiinflamatorias.
  3. Puede  tratarse más volumen del cuerpo a la vez, no es localizado.
  4. Reduce el dolor de los músculos.

Si bien quedan claras sus prioridades, no hay un consenso entre autores a cerca del protocolo de aplicación, ya que son muchos los que no han hallado beneficios sobre la función muscular en recuperación (13). Hay que saber, que no hay ninguna metodología ni protocolo establecido, por lo que parámetros importantes como pueden ser la temperatura del agua o el tiempo de aplicación no han sido utilizados correctamente.

En cuanto a los protocolos de aplicación, tras la lectura de varios estudios, se ha llegado a la conclusión que la temperatura varía en función de los objetivos propuestos, y para la mejora de ejercicios como el CMJ post-ejercicio, los grados del agua variarían entre 5-15º C y el tiempo no más de 20 minutos, ya que un exceso de tiempo produce efectos negativos como concentración alta de citoquinas (22).

Como reflexión final sacada de la lectura de un recovery del 2016 (21), es necesario seguir investigando sobre el efecto de las inmersiones en agua fría en la recuperación del músculo y su estiramiento, aunque se hayan encontrado efectos sobre la energía elástica en las estructuras musculares, activación de los reflejos propioceptivos y aumento del tiempo en la producción de fuerza o potencia.

inmersión en agua fría

Baños de contraste

La terapia de contraste es otra de las estrategias utilizadas en la recuperación deportiva, que combina la aplicación repetida de frío (crioterapia) con calor de manera alterna. Los efectos que producen son diversos debido a su variante de temperatura (7):

  1. Disminución de la temperatura cutánea, subcutánea y muscular.
  2. Vasoconstricción de los vasos sanguíneos.
  3. Disminución de la inflamación debido a la desaceleración de la producción de metabolitos.
  4. Aumento de la temperatura del tejido.
  5. Reducción del espasmo muscular.
  6. Reduce el dolor y promueve las lesiones del tejido blando.

Aunque inicialmente, sus efectos sean verídicos, la falta de sustentación de sus efectos fisiológicos hacen difícil la justificación del uso de dicha terapia, que como primer objetivo tenía las lesiones y no el efecto post ejercicio (7).

Hay autores que han descrito los protocolos utilizados, aun sin especificar todo el proceso como tal, y de los cuales podemos detallar la manera de llevarse a cabo. Utilizaban bañeras con hielo para el agua fría y un hot-pack de hidrocalor para la caliente. Las temperaturas del agua oscilaban desde los 8-16º C para el frío y 38-42º C para el calor, en proporción 1:1 2:1 3:1 4:1 5:5 y 10:1 calor-frío con una duración total de entre 6-30 minutos. No describen ciclos si no tiempo total de la exposición y da diferentes proporciones calor-frío en función de los sujetos (10).

En una revisión sistemática actual sobre los baños de contraste y sus efectos, concluyen que aunque hay evidencia anecdótica por parte de los entrenadores y atletas de su utilización en recuperación post-ejercicio, existe una evidencia científica mayor que no apoya el uso de esta terapia en la recuperación, que no quiere decir que no tenga efectos sobre otros objetivos como las lesiones.

Hay una falta de acuerdo en cuanto a los protocolos tal y como veíamos en las inmersiones de agua fría, a cuánta temperatura, con qué medios, cuánto tiempo o el número de ciclos, a pesar de esto, sí que sigue habiendo una evidencia que asegura la mayor efectividad de esta frente a estrategias individuales en la recuperación (11).

baños de contraste

Nuevos métodos de crioterapia

Tras revisar la literatura, nos queda claro la escasa evidencia científica sobre el efecto de los diferentes métodos de crioterapia en la recuperación del deportista, pero ¿y si aplicamos el frío en otros momentos de la competición?

Siempre hemos tratado la crioterapia en la recuperación del deportista como algo efectivo tras un esfuerzo, pero hace unos años que se investiga sobre el tratamiento de crioterapia preentrenamiento o competición, habiendo cogido gran auge en este último ciclo olímpico, debido a las condiciones medioambientales que se producían. Es por eso, que varios autores, han considerado interesante realizar protocolos pre-cooling para ver qué efectos se observaban.

preecooling
Crioterapia: Pre-cooling en deportista.

En un artículo reciente, se exponen diversas recomendaciones y estrategias a adoptar para mantener y mejorar el rendimiento durante competiciones en ambientes calurosos, así como para minimizar el riesgo de calor por esfuerzo a enfermedades, habiendo un apartado extenso sobre métodos de crioterapia (17).

En cuanto a la crioterapia pre-competición, se consensuó que reducía la tensión cardiovascular durante el ejercicio en calor, así como la reducción de temperatura en el músculo esquelético. Varios estudios realizados en laboratorio, han informado de que el enfriamiento previo durante 30 minutos a 24ºC puede mejorar la resistencia, aun así, se concluye en muchos de ellos que la ingestión de 7,5 gramos de leche de hielo a -1ºC, puede equiparar la prolongación del tiempo submáximo de funcionamiento en calor que el enfriamiento pre-ejercicio, pudiéndose realizar ésta en el propio campo (19).

Otros autores hablan de los beneficios producidos en ejercicios de alta intensidad o RSA, a causa de la combinación de varios métodos de crioteraia pre-cooling, en los cuales ponen durante 30 minutos, unas chaquetas diseñadas por el Instituto Australiano de Sport (imagen inferior), en las que hay cuatro compartimentos anteriores y posteriores con paquetes sellados de PC25 congelados, a la vez que administran un sólido llamado Hielo Slushy. Los resultados sugieren que el uso de la chaqueta con la ingesta de hielo para el pre-enfriamiento reduce la temperatura corporal y mejora el rendimiento (trabajo total y potencia media en sprints repetidos, así como una mayor hidratación y rehidratación tras el ejercicio) (3).

No todos los autores están de acuerdo con estos hallazgos, ya que hay artículos en los que no se observan desventajas del pre-enfriamiento en ejercicios intermitentes, pudiendo incluso ser perjudiciales para el rendimiento en las primera repeticiones de sprints (5).

Chaqueta instituto australiano
Chaqueta Instituto Australiano de Sport.

Por lo tanto, mientras que varias revisiones concluyeron que las intervenciones de crioterapia pre-enfriamiento pueden aumentar la capacidad de ejercicio prolongado en condiciones ambientales adversas de calor (2), no todos los estudios que han investigado sobre ello obtienen resultados favorables. En un artículo reciente exponen la problemática de no haber tenido en cuenta los flujos de aires exteriores a los que se someten los deportista de resistencia, habiendo diferencia en los resultado obtenidos de las valoraciones de características fisiológicas, rendimiento psicofísico y estrategias tensionales,  cuando el aire está restringido o presente (16).

Es por ello, que hay que seguir investigando al respecto y haciendo más intervenciones en las que los beneficios ergogénicos de los atletas estén totalmente incluidos dentro de los protocolos de intervención, aunque sí se han hallado beneficios proveniente de la utilización de métodos de crioterapia pre-enfriamiento, sobre todo en aquellos que se combinan chalecos fríos e ingesta de hielo, reduciendo la TC, la temperatura de la piel, la FC en los primeros intervalos de trabajo y la mejora del rendimiento en esfuerzos prolongados (17).

Siguiendo en esta línea, de intervenciones de enfriamiento, actualmente está cogiendo fuerza el uso de prendas de crioterapia durante y tras la competición. Esto es así, según los estudios, por motivos como una mejorada reducción en la tensión del calor durante el descanso en condiciones adversas tanto de ropa como de clima, donde la termorregulación está comprometida de otro modo (12). Este mismo autor, investigó diferentes temperaturas y chalecos enfriadores, y llegó a la conclusión por el estudio realizado en sujetos entrenados, que la mejor temperatura para los sujetos eran 10º C, porque así ellos no notaban un frío excesivo y no había probabilidad de crear un eritema.

Las prendas de crioterapia superficial, son una forma de hacer que el sujeto se sienta más fresco durante el ejercicio, reduciendo rápidamente la temperatura, y para la prevención y tratamiento de la insolación por esfuerzo (4). Estudios han comprobado que dichas prendas, consiguen disminuir la sed, RPE y HR de los sujetos, además de hacerlos sentir más fríos superficialmente, pero su temperatura corporal sigue siendo elevada (4)

En uno de los artículos que hemos mencionado con anterioridad, daban recomendaciones sobre la utilización de métodos de enfriamiento antes durante y tras la competición. En cuanto al tratamiento durante, hablaban sobre la fabricación de unas chaquetas, cuyo diseño está basado en las antiguas toallas heladas que se utilizaban para refrigerar a los atletas en situaciones medioambientales adversas (8). Tanto es así, que se observa una disminución de la temperatura central, de la piel y reducen la tensión cardiovascular y el almacenamiento de calor, todo ello sin reducir la temperatura muscular de los atletas, pudiendo ser útil en calentamientos, durante el entrenamiento e incluso en la recuperación (6).

En una revisión sistemática actual, del 2016, leemos que las estrategias prácticas de crioterapia durante el ejercicio, no disminuyen la temperatura tanto como se pensaba, pero sí que mejora en rendimiento por la percepción del individuo del esfuerzo, generando esto una mayor autoestima (18).

Aunque sí que es cierto el efecto refrigerante en los sujetos por dichas estrategias, hay que tener varios puntos en cuenta a la hora de administrarlos (17):

  1. El efecto del tratamiento no será igual en todos los sujetos, debiendo probarse con anterioridad para minimizar la interrupción del atleta.
  2. Hay que adecuarse a las normas deportivas, tanto en partidos como en eventos, tal y como estén organizadas, interviniendo en los descansos o en momentos donde el juego no se vea interrumpido.
  3. Las aplicaciones de crioterapia antes y durante la competición pueden tener diversos beneficios, siendo las más adecuadas durante el entrenamiento, estrategias de ingesta de hielo, chalecos refrigerantes o ventiladores de aire frío, y para el pre-cooling chaquetas de refrigeración, toallas heladas, inmersiones en agua fría, y combinaciones de chalecos e ingesta de hielo.
  4. Por último no todos los deportes se ven beneficiados por el uso de dichas estrategias de crioterapia, pues en eventos de duraciones cortas y explosivas como saltos y lanzamiento no tiene tanta viabilidad como en deportes tales como el atletismo, ciclismo o deportes de equipo.

Conclusión sobre los métodos de crioterapia

Para terminar y como reflexión propia, se ha podido sacar en claro que el agua, por su efecto hipotónico, es determinante en las lesiones, pero que no hay evidencias concretas que hablen de su efecto en las recuperaciones post-esfuerzos. A pesar de esto, y fundamentándome en evidencias científicas, los baños de contraste tienen muy poca relevancia en la recuperación deportiva, tal y como hemos visto en el punto anterior, sin embargo, las inmersiones en agua fría durante unos 10 minutos a 10-15º C, pueden producir leves mejoras en la recuperación de los sujetos.

En contraposición, sí hay evidencias que abalan los efectos producidos antes y durante la competición. Tanto es así, que en la actualidad cada vez hay más investigaciones destinadas a las estrategias pre-cooling por los beneficios que se están obteniendo antes y durante la competición, con métodos de enfriamiento (chalecos, chaquetas, ventiladores, ingesta de hielo).

A pesar de todas las investigaciones que hay sobre ello, no hay un consenso entre autores sobre los protocolos que deben llevarse a cabo, ni los beneficios reales de las estrategias, por lo que es necesario continuar estudiando a cerca de dichos temas, diferentes métodos, diferentes puntos corporales y aplicaciones, aunque sin olvidar que en muchas ocasiones es más importante la preferencia del sujeto, que lo implica a nivel mental, que las propias evidencias científicas.

Bibliografía

  1. Bleakley, C. M., McDonough, S. M., & MacAuley, D. C. (2006). Cryotherapy for acute ankle sprains: a randomised controlled study of two different icing protocols. British Journal of Sports Medicine, 40(8), 700–705.
  2. Bongers, C. C. W. G., Thijssen, D. H. J., Veltmeijer, M. T. W., Hopman, M. T. E., & Eijsvogels, T. M. H. (2014). Precooling and percooling (cooling during exercise) both improve performance in the heat: a meta-analytical review. British Journal of Sports Medicine, bjsports-2013.
  3. Brade, C., Dawson, B., & Wallman, K. (2014). Effects of different precooling techniques on repeat sprint ability in team sport athletes. European Journal of Sport Science, 14(sup1), S84–S91.
  4. Casa, D. J., McDermott, B. P., Lee, E. C., Yeargin, S. W., Armstrong, L. E., & Maresh, C. M. (2007). Cold water immersion: the gold standard for exertional heatstroke treatment. Exercise and Sport Sciences Reviews, 35(3), 141–149.
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  6. Cheuvront, S. N., Kolka, M. A., Cadarette, B. S., Montain, S. J., & Sawka, M. N. (2003). Efficacy of intermittent, regional microclimate cooling. Journal of Applied Physiology, 94(5), 1841–1848.
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  13. Jakeman, J. R., Macrae, R., & Eston, R. (2009). A single 10-min bout of cold-water immersion therapy after strenuous plyometric exercise has no beneficial effect on recovery from the symptoms of exercise-induced muscle damage. Ergonomics, 52(4), 456–460.
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  20. Swenson, C., Swärd, L., & Karlsson, J. (1996). Cryotherapy in sports medicine. Scandinavian Journal of Medicine & Science in Sports, 6(4), 193–200.
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  22. White, G. E., Rhind, S. G., & Wells, G. D. (2014). The effect of various cold-water immersion protocols on exercise-induced inflammatory response and functional recovery from high-intensity sprint exercise. European Journal of Applied Physiology, 114(11), 2353–2367.

 

AINHOA NIETO GUISADO. Estudiante del Máster en Entrenamiento Deportivo, Actividad Física y Salud. Facultad de Psicología, Ciencias de la Educación y del Deporte Blanquerna-Universidad Ramón Llull.

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