Análisis de simetrías en baloncesto, evita lesiones

Para todos aquellos jugadores amateurs y profesionales es primordial el hecho de evitar lesiones en baloncesto. Esto se postula como una de las prioridades dentro de la preparación física en esta disciplina deportiva. En este artículo hablamos del análisis de asimetrías en baloncesto y su relación con las lesiones.

Existe una diferencia en hombres y mujeres en cuanto a la hora de evitar lesiones en el baloncesto, ya que las mujeres sufren un 60% más de lesiones que los hombres (16).

Una gran parte de estas lesiones se las llevan los miembros inferiores del cuerpo, como son los tobillos (20% en ambos sexos), rodillas (12% en el caso de los hombres y 16% en mujeres). La tipología de lesiones comprende desde contusiones y distensiones hasta tendinopatías y roturas (16).

Estos datos contrastan con el estudio presentado por Starkey, Deitch, Starkey, & Walters (15) donde afirman que la rodilla es la estructura que más sufre (19% en el caso de los hombres y 22% en las mujeres), seguido del tobillo (16’9% en hombres y 15% en mujeres) y de la zona lumbo-sacra (9% en hombres y 6% en mujeres).

En cambio, Hewett, et al .; (5) afirman que en el caso del LCA (ligamento cruzado anterior), las mujeres tienen un riesgo de 4 a 6 veces mayor.

Aunque el porcentaje lesivo de tobillo y rodilla sea similar; es la rodilla (más concretamente el LCA) lo que lleva más protagonismo a la hora de buscar factores de riesgo y métodos preventivos para impedir que se lesione, ya que es lo que demanda de una recuperación más larga.

Diferentes estudios muestran que no es sólo el análisis cuantitativo de la capacidad de salto lo que muestra unas asimetrías en baloncesto significativas a la hora de predecir el riesgo de lesión de LCA (3, 4, 6, 13).

Otras publicaciones muestran el análisis cualitativo de la cinemática del salto teniendo en cuenta la flexión y aducción de caderas, valgo y flexión de rodilla, la flexión y abducción de tobillo (12), la sobreactivación del cuádriceps produciendo una anteriorització de la tibia (9).

Los valores de estas desviaciones analizadas por Koga et al. (9) aproximan a 23º de flexión de la rodilla, 12º de abducción de rodilla y 8º de rotación externa de la rodilla en los 40 primeros ms de la fase de aterrizaje.

Asimetrías en baloncesto: un fenómeno a analizar a la hora de evitar lesiones en el baloncesto

Fort-Vanmeerhaeghe et al. (4) comenta que la cuantificación del déficit bilateral (ASI) nos puede ayudar a prevenir lesiones y saber cuando el individuo está preparado para volver a la competición después de estas. Esta información nos la confirman Hewit, Cronin & Hume (7) diciendo que la evaluación multidireccional del salto informa a los entrenadores con unos datos base que permiten saber cuando un atleta se encuentra en una situación de riesgo de lesión. La evaluación unilateral ayuda a obtener valores que nos indiquen el riesgo potencial de los atletas a lesionarse así como la programación de la readaptación en una lesión o la planificación de entrenamiento fuera la temporada (7,8).

No hay un límite de% ASI que permita estipular que un jugador está lesionado (7), pero un índice entre el 10% y el 15% en el SLCMJ-V (Single Leg Countermovement Jump) indica una lesión reciente y / o una predisposición a futuras lesiones (3,4, 7, 8), mientras que el% ASI (medido a partir de altura y distancia) en deportistas sanos oscila entre el 2% y el 6% en los tres saltos (7, 8).

El grado de asimetrías en baloncesto entre piernas es mayor en mujeres debido a factores como la fuerza y ​​la coordinación. El factor más potente de lesiones en mujeres es el factor neuromuscular, generalmente la dominancia de una pierna hacia la otra siendo la pierna débil la más susceptible a lesionarse (3) especialmente en acciones de salto y equilibrio (4).

Existen evidencias de que parte de la capacidad de salto como valoración de las asimetrías en baloncesto y del riesgo de sufrir una lesión del LCA, otro factor importante a tener en cuenta se encuentra en la acción de aterrizaje (12).

Esta información se complementa afirmando que un 70% de las lesiones de LCA se producen en acciones sin contacto (1, 9), más concretamente en acciones de pivote lateral, desaceleraciones y aterrizajes donde la rodilla se encuentra con una amplia extensión (5). Por otra parte, tal como dicen Fort-Vanmeerhaeghe & Romero Rodriguez (2013), las asimetrías en baloncesto de tipo neuromuscular no son el único factor de riesgo. También lo son un aumento dinámico del valgo de la rodilla, una alteración en la capacidad de la co-activación muscular y déficits de control de la estabilidad postural (articulación coxofemoral y tobillo) entre otros. El mismo artículo comenta que los factores neuromusculares son los más fáciles de entrenar.

Gran parte de la bibliografía que estudia diferencias o asimetrías en baloncesto entre piernas relaciona directamente un alto valor de estos aspectos con la posibilidad de sufrir una lesión del LCA. El estudio realizado por Paterno et al. (13) compara deportistas rehabilitados después de sufrir una lesión del LCA con deportistas sanos utilizando la altura alcanzada en un DVJ (Drop Vertical Jump).

El estudio determina un 15% o más de % ASI en los deportistas rehabilitados hasta 2 años después de la cirugía … signo que indica una alta posibilidad de lesión de ambas piernas en un futuro (3, 6, 7, 8). Hopper et al. (8) complementan esta información diciendo que los tests de salto unilateral permiten un claro estudio con respecto a los resultados de deportistas que han sufrido una rotura del ligamento cruzado anterior.

Asimetrías en baloncesto, métodos de evaluación

Tanto Fort, et al. (2015) como Hewit, Cronin y Hume (2012) coinciden en que a la hora de evaluar un deportista no es suficiente valorar sólo el salto vertical y proponen un estudio en 3 ejes (vertical, horizontal y lateral). Esta información se complementa afirmando que la motricidad humana demanda de fuerzas verticales, laterales y horizontales … especialmente en deportes de mucha agilidad (11) y afirmar que la potencia de salto utilizada en el salto vertical es la misma que en el salto horizontal y lateral es un error (7).

Muchos entrenadores utilizan saltos bilaterales para medir la condición física de los deportistas. Sin embargo, estudiar saltos unilaterales nos da ventaja a la hora de reproducir movimientos más parecidas a la competición (11).

El salto vertical es el más sensible a sufrir desequilibrios entre las dos piernas (10). A la hora de evaluar las asimetrías en baloncesto mediante el salto, hay que tener presente que de todos modos el resultado varía mucho según la variable que se agarre para calcular el% ASI, ya que los valores que obtienen Hewit, Cronin y Hume (2012) oscilan mucho según se calcula a partir del pico de potencia, el pico de fuerza o la distancia / altura recorrida.

Estos estudios nos muestran la variabilidad de la que se dispone para la evaluación de este fenómeno ya que se ha utilizado VCJ (Vertical Countermovement Jump) (Meylan et al., 2009), SLCMJ (Single Leg Countermovement Jump) (3), DJ (Drop Jump) (13) y SLDJ (Single Leg Drop Jump) (13, 14).

Otro método que se utiliza para valorar las asimetrías en baloncesto entre piernas son las máquinas isocinéticas donde se pueden graduar tanto los grados de extensión y de flexión a la velocidad que se desee (10). Nos permite evaluar también diferencias en el ratio isquiotibiales-cuádriceps mediante el PT (Peak Torque). Son máquinas muy fiables, muy caras y con un gesto deportivo lejos de la realidad de muchos deportes.

Referencias bibliográficas

  1. Chalovich, J. M., & Eisenberg, E. (2005). Kinetic and kinematic differences between first and second landings of a drop vertical jump task: Implications for injury risk assessments. Biophysical Chemistry, 257(5), 2432–2437. https://doi.org/10.1016/j.immuni.2010.12.017.Two-stage
  2. Fort-Vanmeerhaeghe, A., Gual, G., Romero-Rodriguez, D., & Unnithan, V. (2016). Lower limb neuromuscular asymmetry in volleyball and basketball players. Journal of Human Kinetics.
  3. Fort-Vanmeerhaeghe, A., Montalvo, A. M., Sitjà-Rabert, M., Kiefer, A. W., & Myer, G. D. (2015). Neuromuscular asymmetries in the lower limbs of elite female youth basketball players and the application of the skillful limb model of comparison. Physical Therapy in Sport, 16(4), 317–323.
  4. Fort Vanmeerhaeghe, A., & Romero Rodriguez, D. (2013). Neuromuscular risk factors of sports injury. Apunts Medicina de l’Esport, 48(179), 109–120.
  5. Hewett, T. E., Myer, G. D., Ford, K. R., Heidt, R. S., Colosimo, A. J., McLean, S. G., … Succop, P. (2005). Biomechanical measures of neuromuscular control and valgus loading of the knee predict anterior cruciate ligament injury risk in female athletes: a prospective study. The American Journal of Sports Medicine, 33(4), 492–501.
  6. Hewit, J., Cronin, J., & Hume, P. (2012). Multidirectional Leg Asymmetry Assessment in Sport. Strength and Conditioning Journal, 34(1), 82–86.
  7. Hewit, J. K., Cronin, J. B., & Hume, P. A. (2012). Asymmetry in multi-directional jumping tasks. Physical Therapy in Sport, 13(1), 238-242.
  8. Hopper, D. M., Goh, S. C., Wentworth, L. A., Chan, D. Y. K., Chau, J. H. W., Wootton, G. J., … Boyle, J. J. W. (2002). Test ± retest reliability of knee rating scales and functional hop tests one year following anterior cruciate ligament reconstruction. Physical Therapy in Sport, 10–18.
  9. Koga, H., Nakamae, A., Shima, Y., Iwasa, J., Myklebust, G., Engebretsen, L., … Krosshaug, T. (2010). Mechanisms for noncontact anterior cruciate ligament injuries: knee joint kinematics in 10 injury situations from female team handball and basketball. The American Journal of Sports Medicine, 38(11), 2218–2225.
  10. Menzel, H. J., Chagas, M. H., Szmuchrowski, L. A., Araujo, S. R., de Andrade, A. G., & de Jesus-Moraleida, F. R. (2013). Analysis of lower limb asymmetries by isokinetic and vertical jump tests in soccer players. J Strength Cond Res, 27(5), 1370–1377.
  11. Meylan, C., McMaster, T., Cronin, J., Mohammad, N. I., Rogers, C., & Deklerk, M. (2009). Single-leg lateral, horizontal, and vertical jump assessment: reliability, interrelationships, and ability to predict sprint and change-of-direction performance. Journal of Strength and Conditioning Research / National Strength & Conditioning Association, 23(4), 1140–7.
  12. Pappas, E., & Carpes, F. P. (2012). Lower extremity kinematic asymmetry in male and female athletes performing jump-landing tasks. Journal of Science and Medicine in Sport. 2012(15), 87-92.
  13. Paterno, M. V, Ford, K. R., Myer, G. D., Heyl, R., & Hewett, T. E. (2007). Limb asymmetries in landing and jumping 2 years following anterior cruciate ligament reconstruction. Clinical Journal of Sport Medicine : Official Journal of the Canadian Academy of Sport Medicine, 17(4), 258–262.
  14. Schiltz, M., Lehance, C., Maquet, D., Bury, T., Crielaard, J. M., & Croisier, J. L. (2009). Explosive strength imbalances in professional basketball players. Journal of Athletic Training. 44(1), 39-47.
  15. Starkey, C., Deitch, J. R., Starkey, C., & Walters, S. L. (2017). Injury Risk in Professional Basketball Players : A Comparison of Women’s National Basketball Association and National.The American Journal of Sports Medicine. 34(7), 1077-1083.
  16. Zelisko, J. A., Noble, H. B., & Porter, M. (1982). Comparison of men ’ s and women ’ s professional basketball injuries. The American Journal of Sports Medicine. 10(5), 297–299.

Raul Meseguer Caminals, estudiante del Máster de Entrenamiento Deportivo, Actividad Física y Salud. Facultad de Psicología, Ciencias de la Educación i del Deporte Blanquerna. Universidad Ramón Llull.

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