Velocidad crítica para el entrenamiento de resistencia en natación

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entrenamiento de resistencia en natación

En el presente artículo analizamos la velocidad crítica y su relación con el entrenamiento de resistencia en natación.

Durante la segunda mitad del siglo XX muchos autores del ámbito científico se interesan por las ciencias aplicadas al deporte. Aparecen nuevos conceptos en el entrenamiento, entre ellos, la potencia crítica (PC). La potencia crítica fue definida por Monod y Scherrer (1965) cómo la capacidad que tiene un músculo o un grupo muscular por sostener, a través de la vía aeróbica, la potencia producida durante un ejercicio el máximo tiempo posible hasta la fatiga del mismo/os. Por tanto, la relación potencia-agotamiento. Dicha relación les indujo a considerarlo el umbral de agotamiento local. 

¿Qué dicen los estudios científico sobre la velocidad crítica y entrenamiento de resistencia en natación?

Décadas más tarde Wakayoshi et al (1992) adaptaron el concepto descrito anteriormente a la natación. De ésta forma la velocidad crítica se definía como aquella velocidad de nado que podía ser mantenida durante un largo período de tiempo sin producir fatiga. Desarrollaron distintos protocolos para determinarla, fundamentados en nadar entre 2 y 4 distancias a máxima velocidad, necesarias para determinar la velocidad crítica de nado (VC). Ésta representa el número de metros recorridos durante cada segundo de nado. A través del uso de éste protocolo se podían calibrar las velocidades para el entrenamiento de la resistencia aeróbica en las distintas zonas de intensidad. Continuando con la protocolización de la velocidad crítica, algunos autores recomendaron distancias de entre 200 y 800 metros Fernandes y Villas Boas (1998). Por el contrario, en un estudio realizado dos años después de la mano de Pelayo y col, (2000) sugirieron que dichas distancias debían ser muy distintas y deberían estar comprendidas entre los 200 y 2000 metros.

Ginn (1993) estableció una fórmula para el cálculo de la VC con la medición de dos distancias. Supuso un método rápido y eficaz para su cálculo. Para éste, se debe restar la distancia y el tiempo del test más corto al del más largo. Con esta división obtenemos la velocidad crítica.

Uno de los puntos fuertes de éste formato es que permitió y permite establecer las zonas de entrenamiento de resistencia en natación con un coste mínimo.

Al ser un cálculo bastante aproximado, algunos autos como Maglischo (2009) proponen determinar la velocidad crítica a través de 3 o 4 distancias. El valor de todos estos protocolos puede llegar a ser superior a las velocidades en umbral de lactato (V.UL) y superior a la velocidad dónde se produce el máximo estado estable de lactato. (VMLSS). Esto sucede sobre todo cuando seleccionamos distancias inferiores a los 400 metros, ya que la componente anaeróbica está mucho más presente. En la misma línea Pelayo y col (2000), y Dekerle y col (2002) plantean la aplicación de un corrector para la VC en función de la edad, sexo y especialidad. Un índice de corrección que permite compensar la sobreestimación de la velocidad crítica que aumenta el tiempo entre un 1,4% y 3,2%.

La velocidad al máximo estado estable de lactato (VMLSS) es la mayor velocidad con la que nuestro lactato se mantiene estable durante un ejercicio con carga constante durante al menos 20 minutos, Beneke,(1995).Es un indicador que también se utiliza para determinar las zonas de entrenamiento de resistencia en natación.

La VMLSS se acostumbra a evaluar con protocolos de larga duración, pero en según qué deportes también se emplea el entrenamiento intervalado o “interval training”. El interval training (IT) trabaja con ejercicios repetidos a alta intenidad, a menudo se realizan a la misma velocidad o incluso mayor a la VMLSS. Esto nos permite incrementar la intensidad de un entrenamiento gracias a sus cortos descansos entre serie y serie de trabajo, Beneke (2003).

En un estudio realizado por Ricardo D de Lucas et al, (2012) compararon si había relación entre la velocidad crítica i la VMLSS determinada a través de un método continuo y un método intermitente. El estudio se llevó a cabo con corredores de resistencia entrenados. La velocidad crítica fue determinada por dos esfuerzos a máxima intensidad sobre distancias de 1500 y 3000 metros. La VMLSS con ambos métodos fue valorada sobre un tapiz rodante. El método continuo consistió en realizar unos tests de 30 minutos a velocidad constante, en cambio con el método interválico se estimó a través de esfuerzos de 5 minutos de carrera con pausas de 1 minuto entre cada repetición hasta completar 7 repeticiones. En el estudio se encontraron correlaciones significativas entre la velocidad crítica y la VMLSS obtenida con el método continuo (P= 0,008).

En otros estudios hechos, Dekerle et al., (2010) compararon la velocidad crítica con la VMLSS con protocolo continuo. Realizaron un “interval training” de 10 series de 400 metros a la intensidad de la velocidad crítica. Cuando lo hicieron de forma continua, vieron que el lactato se mostró totalmente inestable, con una subida progresiva del mismo. En cambio cuando realizaron el mismo test pero de forma intermitente obtuvieron que el lactato se mantenía estable. Los datos determinaron una relación clara entre VC i VMLSS con método interválico. (p<0.05). También constataron una sobreestimación de la velocidad crítica para la VMLSS con método continuo . Éste dato nos muestra cómo tiene relación con el estudio citado anteriormente de Ricardo D de Lucas et al, (2012).

Conclusión sobre la velocidad crítica y entrenamiento de resistencia en natación

Con todo esto debemos dejar claro que el hecho de que la VC correlacione con la VMLSS nos confirma que es un procedimiento fiable a la vez de prescribir entrenamiento de resistencia en natación de carácter interválico. Pero éste no es su único punto fuerte, ya que para determinar la VMLSS se requieren varios días para poder realizar las diversas series de ejercicio prolongado. Además requiere de diversas muestras de sangre. Por consecuencia es mucho menos invasivo el protocolo para determinar la velocidad crítica y eso es un punto a favor muy grande.

Hasta la fecha podemos considerar el uso de la velocidad crítica cómo una herramienta más para protocolizar entrenamiento de resistencia en natación. Pero una vez más los datos obtenidos dependerán de las distancias con que hayamos sacado la velocidad crítica. De ésta forma si seleccionamos distancias menores a 400 metros tendremos el riesgo de sobreestimar la VC de nuestros nadadores, así pues dependerá de nosotros seleccionar unas u otras distancias.

Bibliografía

  1. Monod, H; Scherrer, J. (1965). The work capacity of synergic muscle g roups . Ergonomics. 8:329-338
  2. Wakayoshi, K; Ilkuta, K; Yoshida, T; Udo, M; Moritani, T; Mutoh, Y; Miyashita, M. (1992a). Determination and validity of critical velocity as an index of swimming performance in the competitive swimmer. Eur. J. Appl. Physiol., 64:153-157.
  3. Wakayoshi, K; Yoshida, T; Uso, M; Kasai, T; Moritani, Y; Mutoh, Y; Miyashita, M. (1992b). A simple method for determining critical speed as swimming fatigue threshold in competitive swimming . Int. J. Sports Med., 13(5):367-371
  4. Ginn, E. (1993). Critical speed and training intensities for swi mming . Australian Sports Commission
  5. Beneke, R (1995). Anaerobic threshold, individual anaerobic threshold, and maximal lactate steady – state in rowing . Medicine and Science in Sports and Exercise 27, 863- 867
  6. Pelayo, P; Dekerle, J; Delaporte, B; Gosse, N; Sidney, M. (2000). Critical speed and critical stroke rate could be useful physiological a nd technical criteria for coaches to monitor endurance performance in competitive swimmers . In: Abstract book of the XVIII International Symposium of biomechanics in Sports, Hong-Kong, 26-30.
  7. Dekerle, J; Sidney, M; Hespel, JM; Pelayo, P. (2002). Validity and Realiability of Critical Speed, Critical Stroke Rate and Anaerobic Capacity in Relation to Front Crawl Swimming Performances . Int J. Sports Med., 23:93-98.
  8. Beneke, R., Leithäuser, R., Von Duvillard, S.P., Sellens, M. and Hütler, M (2003). Effects of test interruptions on blood lactate during constant workload testing . Medicine and Science in Sports and Exercise 335, 16261630
  9. Maglischo, E. (2009). Natación. Técnica, Entrenamiento y competición . Paidotribo. Barcelona.
  10. Dekerle, J., Brickley, G., Alberty, M. and Pelayo P (2010). Characterising the slope of the distance – time relationship in swimming . Journal of Science and Medicine in Sport 13, 365-370
  11. Ricardo D. de Lucas, Naiandra Dittrich, Rubens B. Junior, Kristopher M. de Souza and Luiz Guilherme A. Guglielmo. (2012). Is the Critical Running Speed Related to the Intermittent Maximal Lactate Steady State? Journal of Sports Science and Medicine 11, 89 – 94

 

AUTOR | MARTÍ SANCLIMENT MARCOS. Estudiante del Máster en Entrenamiento Deportivo, Actividad Física y Salud. Facultad de Psicología, Ciencias de la Educación y del Deporte Blanquerna-URL

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