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Mundo Entrenamiento

Slackline: qué es, modalidades y beneficios

7 enero, 2021

Slackline, la disciplina deportiva desconocida: Información sobre qué es, qué modalidades tiene y qué beneficios nos ofrece.

Práctica de slackline
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Actualmente, si nos disponemos a realizar una disciplina deportiva, nos encontramos con un amplio abanico de opciones. Aunque esta afirmación no sea nada nuevo para ti, ¿estás seguro/a que conoces esta práctica deportiva de la que te voy a hablar?

Pues bien, hoy voy a tratar sobre la práctida de slackline, esa disciplina desconocida por mucha gente. Voy a explicar qué es y cómo funciona, cuántas modalidades tiene y te expondré los beneficios que genera su práctica.

¿Qué es el slackline?

La palabra inglesa slackline traducida sería línea floja, nombre que se da a este deporte emergente (1).

Según Perderson (2013), el slackline es una cinta en la que sus extremos se anclan a una base fuerte como pueden ser dos árboles.

La cinta normalmente se suele colocar a la altura de la rodilla, aunque  podría variar dependiendo de la modalidad que se practique, y el objetivo sería tratar de caminar sobre la cinta (2).

La tensión de la cinta tiene un papel importante, ya que se puede ajustar para aumentar o disminuir la dificultad de mantenerse en equilibrio, bien sea en estático o mientras caminamos sobre ella (3).

Definiendo de manera más específica esta práctica deportiva, sería una actividad que además de cruzar la cinta, también se realizan diferentes saltos y giros sobre ella.

Eso sí, todos los giros y saltos que se realizan además de caminar sobre la cinta, deben hacerse manteniendo el equilibrio (1).

Hay que puntualizar la diferencia entre el slackline y el funambulismo. La razón es que en muchas ocasiones hay confusiones sobre ello, debido a que a simple vista parecen lo mismo, pero no es así.

El funambulismo consiste en cruzar una cuerda metálica tensa con la ayuda de alguna barra para mantener el equilibrio.

En el slackline, en cambio, prima el balanceo que proporciona la cinta y no requiere de barras ni materiales similares para ayudar a estabilizarte (1).

Práctica de Slackline

¿Qué modalidades de slackline existen?

Además de lo mencionado anteriormente,  esta práctica deportiva es una manifestación motriz en el que los aspectos a tener en cuenta son el equilibrio dinámico y el equilibrio estático (1).

Dentro de la práctica de slackline, podemos encontrar diferentes modalidades, que aunque se diferencian en algunos aspectos (e.g. altura, tensión o longitud de la cinta), presentan la misma manifestación de equilibrio y de concentración. Las modalidades son las siguientes (1,4):

  • Trickline. Esta modalidad se puede considerar la más llamativa, y por lo tanto, la modalidad más practicada de todas. En este caso, la cinta estará tensa y la altura de la misma será baja para evitar caídas de gran riesgo. La cinta debe estar tensa por la razón de que sobre ella se van a realizar saltos y giros rápidos, de manera que proporcionará mayor rebote y fase de vuelo.
  • Yoga slackline. La siguiente modalidad es considerada una práctica más relajada y de lenta ejecución. Se podría considerar una variante del yoga, por lo que el yoga se transfiere hacia el slackline, aumentado la dificultad al tratar de hacer yoga sobre una cinta. En esta modalidad, intentaremos centrarnos en la respiración y en mantener la concentración en todo momento. En el caso de la colocación de la cinta, no sigue un patrón concreto, el ejecutante puede colocarla en el punto que más cómodo se encuentre.
  • Longline. Como el propio nombre indica, en esta modalidad se utilizarán cintas de mayor longitud a las cotidianas (>30m). Se necesita una concentración máxima y es una modalidad exigente, ya que el tiempo que se pasa sobre la cinta suele ser prolongado.
  • Highline. Esta modalidad es la que mayor riesgo presenta. La razón de su riesgo es que la cinta se suele ubicar en altas montañas y una caída en esos lugares podría provocar lesiones graves. Es por eso, que hay que destacar que esta modalidad es únicamente para personas que poseen cierta experiencia en esta práctica deportiva. Se deben utilizar materiales de escalada (e.g. arnés y correa) por el riesgo que implica, para que el ejecutante esté asegurado en todo momento.
  • Rodeoline. A la hora de realizar esta modalidad, la colocación de la cinta debe ser con los extremos en puntos altos y la tensión muy baja para que el control del equilibrio sea el objetivo a mantener. De esta manera, provocaría que la cinta tomase la forma de “U” en la mitad de ella, propiciando así otro tipo de movimiento como es el balanceo lateral.
  • Urbanline. Haciendo alusión al nombre, esta modalidad se realiza en sitios urbanos en los que los extremos de la cinta se anclan al mobiliario urbano. Esta es una modalidad más asequible para aquellas personas que no pueden acudir a la montaña o al mar a realizar slackline.
  • Waterline. Es una variante de la modalidad highline, solo que en vez de realizarlo en altas montañas, la cinta se ubica a un metro sobre el agua, bien sea del mar, de un río o de un lago. Es esta modalidad nos encontramos con el punto de dificultad que nos puede producir el agua en la visibilidad y orientación del ejecutante.

¿Qué beneficios tiene el Slackline?

Una vez visto en qué consiste esta práctica y qué modalidades podemos encontrar, vamos a comenzar hablando sobre qué aspectos positivos nos ofrece su práctica.

Desarrolla de las habilidades motrices básicas y previene lesiones

La práctica de slackline en el desarrollo de las habilidades motrices básicas y en las capacidades físicas ha resultado ser positivo (1), por lo que es un aspecto clave y sería interesante implementar esta práctica desde edades tempranas.

Algunos autores han observado que la prevalencia de sufrir una lesión deportiva es alta en los adultos. Esto es debido a que los déficits en el control postural y en la fuerza muscular representan importantes factores de riesgo de lesiones.

De esta manera, es importante que los programas de ejercicio para la prevención de lesiones se centren en la promoción de aspectos como el equilibrio y la fuerza, evitando así la reducción de la tasa de lesiones (3).

Mejora el control postural y la producción de fuerza en el tren inferior

Teniendo en cuenta lo mencionado, es importante la inclusión del entrenamiento de slackline debido a que existen efectos preventivos sobre el control postural y la producción de fuerza en las extremidades inferiores en las distintas poblaciones como los niños, adolescentes, adultos, ancianos y deportistas de élite.

Mejora el equilibrio y la fuerza

Por lo tanto, con el entrenamiento de slackline podemos obtener un gran potencial en los aspectos del equilibrio y la fuerza, ya que produce mejoras similares al entrenamiento clásico de equilibrio (3).

Otro estudio concluye con datos similares, en las que esta práctica deportiva la  relacionan con el desarrollo del equilibrio, la concentración y la mejora de las técnicas de respiración (5).

Mejoras significativas en personas con Parkinson

Además de obtener mejoras en poblaciones como niños, adultos y mayores, también se han obtenido mejoras significativas en personas que presentan la enfermedad tan conocida llamada Parkinson.

En este caso, el slackline en este tipo de población es un método de entrenamiento y rehabilitación válido, seguro y desafiante para ellos.

De esta manera, podríamos conseguir evitar lesiones o fracturas que provienen del riesgo que tienen de sufrir caídas y también generar ese punto de confianza al subirse a la cinta intentando quitar el miedo a las caídas (6).

Visto así, puede parecer una actividad de riesgo para este colectivo frágil, pero en realidad el slackline produce un bajo impacto en el cansancio o fatiga e involucra la mayor parte de la extremidades inferiores (6).

Todo esto teniendo en cuenta en que tiene que ser un entrenamiento bajo supervisión de una persona cualificada para ello.

Permite transferencia positiva a otras disciplinas deportivas

Por último, cabe destacar que la práctica de slackline tiene la capacidad de transferir lo adquirido a deportes como el esquí o skateboard, ya que ambas poseen las demandas posturales asociadas al equilibrio que también son necesarias en slackline (7).

slackline

Conclusiones

Como hemos mencionado antes, debido al desarrollo positivo que ofrece en las habilidades motrices, es necesario que los niños comiencen a realizar este tipo de actividad.

Además, al ser en edades tempranas, es más fácil generar esa mejora y ese desarrollo de las habilidades y capacidades que nos beneficiarán a corto y a largo plazo.

Con su entrenamiento podríamos mejorar la musculatura del tren inferior, aspecto importante para cualquier población, sobre todo en los mayores, pudiendo evitar enfermedades como la sarcopenia.

Por lo tanto, es importante incluir esta práctica o entrenamiento en personas mayores o personas con mayor predisposición a tener ese riesgo de fracturas y caídas, siendo un método de prevención de lesiones interesante.

En definitiva, los aspectos clave de la práctica serían la mejora tanto habilidades motrices como capacidades físicas, la prevención de lesiones y la mejora tu equilibrio, control postural y la producción de fuerza.

Asique sea cual sea tu edad, es recomendable que lo pruebes, ya que además de generar beneficios, es una actividad muy divertida para realizarla solo o acompañado.

Para terminar, aunque se haya visto que esta práctica deportiva genera efectos positivos, hay que destacar la necesidad de seguir investigando para poder proporcionar pruebas adicionales en cuanto a los efectos que produce.

De manera que la evidencia científica acerca de este tema sea más fiable y tenga más peso para que se empiece a implementar dicha práctica en las diferente poblaciones.

Además de lo mencionado, sería interesante que los futuros estudios fuesen de mayor duración (e.g. mayor a 6 semanas), ya que la gran mayoría de estudios son inferiores a esa duración y a lo mejor se podría conseguir información y datos más valiosos.

Referencias

  1. Huerta Ojeda, Á., Simonsen Olivares, E., & Araya Oyanedel, N. (2017). Slackline, una nueva forma de ejercitar el cuerpo. Revista de Marina, 961, 38-43.
  2. Pederson, S. (2013). Slacklining: An amazing sport testing your poise and agility. Guilford: Falcon Guides.
  3. Granacher, U., Iten, N., Roth, R., & Gollhofer, A. (2010). Slackline training for balance and strength promotion. Intenational Journal of Sports Medicine, 31(10), 717-723.
  4. Villagran, J.P. (2015). El slackline. Formas del movimiento y materiales. Actas de Periodismo y Comunicación, 1(1).
  5. Arêas Neto, N.T., Salles de Almeida, M.W., Gomes Siqueira, E.L., Guimarâes Alves, S., Rocha Calomeni, M., & Teixeira, D. (2017). El slackline como actividad promotora de la atención concentrada en escolares de la red básica de educación. En XXI Congreso Internacional de Ciencias de la Cultura Física: Ámbitos de Intervención y Promoción del Ejercicio Físico. Nuevas tendencias (101-106). Chihuahua: Editora Unoesc.
  6. Santos, L., Fernández-Rio, J., Winge, K., Barragán-Pérez, B., Rodríguez-Pérez, V., González-Díez, V., … & Rodríguez-Gómez, J. (2017). Effects of supervised slackline training on postural instability, freezing of gait, and falls efficacy in people with Parkinson’s disease. Disability and Rehabilitation, 39(16), 1573-1580.
  7. Pfusterschmied, J., Buchecker, M., Keller, M., Wagner, H., Taube, W., & Müller, E. (2013). Supervised slackline training improves postural stability. European Journal of Sport Science, 13(1), 49-57.


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