Ejercicio en pacientes con HTA

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ejercicio en pacientes con hta
  • En el siguiente articulo hablaremos sobre la importancia que tiene la realización de actividad física y una alimentación adecuada en la prevención y en el cuidado de la hipertensión arterial (HTA).

según Organización Mundial de la Salud (OMS), la HTA es un trastorno en el cual los vasos sanguíneos tienen una tensión persistente alta, lo que puede producir daños en estas estructuras. Un estudio realizado por esta organización muestra que las enfermedades cardiovasculares son responsables de 17 millones de muertes cada año. Entre ellas, la HTA genera una mortalidad de 9,4 millones de personas, causando al menos un 45% de las muertes por cardiopatías (1).

La tensión arterial normal es de 120 mm Hg cuando el corazón late (sistólica) y de 80 mm Hg cuando el corazón se relaja (diastólica). Cuando la tensión sistólica es igual o superior a 140 mm Hg y/o la tensión diastólica es igual o superior a 90 mm Hg se dice que la tensión es elevada o alta (1).

Factores de riesgo que contribuyen a la HTA

Existen numerosos factores que influyen en la aparición de la HTA, entre ellos, podemos destacar (2)(3):

  • El consumo de alimentos que contienen demasiada grasa y sal.
  • La insuficiente cantidad de ingesta de frutas y hortalizas.
  • La ingesta de alcohol.
  • El sedentarismo y la falta de actividad física.
  • El mal control del estrés.
  • Las condiciones de vida de la persona y el trabajo de esta.
  • La edad, ya que el riesgo de padecer HTA se ve aumentado conforme avanzamos en edad por el endurecimiento de las arterias.
  • Otro factor, en este caso especifico del sexo femenino es la preeclampsia

Además, existen algunos factores metabólicos que aumentan el riesgo de enfermedad cardiovascular y otras complicaciones de la HTA como la diabetes, la hipercolesterolemia, el sobrepeso y la obesidad (2)(3).

HTA y Actividad Física

La OMS tiene unas recomendaciones de actividad física en función de los grupos de edad, las cuales son las siguientes (4):

De 5 a 17 años:

  • Deben acumular un mínimo de 60 minutos diarios de actividad física moderada o vigorosa.
  • La actividad física durante más de 60 minutos reporta beneficios adicionales para la salud.
  • La actividad física diaria debería ser, en su mayor parte, aeróbica. Convendría incorporar actividades vigorosas, en particular para fortalecer los músculos y los huesos, como mínimo tres veces a la semana.

De 18 a 64 años:

  • Los adultos de 18 a 64 años deberían acumular un mínimo de 150 minutos semanales de actividad física aeróbica moderada, o bien un mínimo de 75 minutos semanales de actividad física aeróbica vigorosa, o combinar ambas.
  • La actividad física aeróbica se realizará en sesiones de 10 minutos, como mínimo.
  • Para obtener mayores beneficios, los adultos deberían incrementar esos niveles hasta 300 minutos semanales de actividad física moderada, o bien 150 minutos de actividad física vigorosa cada semana, o una combinación de ambas.
  • Deberían realizar ejercicios de fortalecimiento muscular de los grandes grupos musculares dos o más días a la semana.

De 65 años en adelante:

  • Los adultos de mayor edad deberían acumular un mínimo de 150 minutos semanales de actividad física aeróbica moderada, o bien no menos de 75 minutos de actividad física vigorosa, o bien una combinación de ambas.
  • La actividad física aeróbica se desarrollará en sesiones de 10 minutos como mínimo.
  • Para obtener aún mayores beneficios, los adultos de este grupo de edades deberían aumentar hasta 300 minutos semanales su actividad física mediante ejercicios aeróbicos de intensidad moderada, o bien practicar 150 minutos semanales de actividad vigorosa, o bien combinar ambas.
  • Los adultos de mayor edad con dificultades de movilidad deberían dedicar tres o más días a la semana a realizar actividades físicas para mejorar su equilibrio y evitar las caídas.
  • Deberían realizarse actividades de fortalecimiento muscular de los grandes grupos musculares dos o más veces a la semana.
  • Cuando los adultos de este grupo no puedan realizar la actividad física recomendada debido a su estado de salud, deberían mantenerse activos hasta donde les sea posible y les permita su salud.

Evidencia de la influencia de ejercicio para el tratamiento de HTA

El primer articulo es obra de Andrea Jerez en 2016 con el objetivo de comprobar la influencia de un programa de ejercicios físicos para el tratamiento de la HTA (5).

La autora dicta que el ejercicio físico permite al individuo un bienestar sistemático, por tanto, es considerado como un tratamiento para la HTA. El programa estuvo basado en ejercicios aeróbicos que no conllevan un nivel de esfuerzo físico significativo.

Las personas con presión arterial normal con una vida sedentaria incrementan el riesgo de padecer presión arterial elevado entre un 20-50%. La hipertensión puede disminuir con una actividad física moderada acorde al estado de salud de cada individuo. Se recomienda en el siguiente trabajo ejercicios aeróbicos de 30 a 45 minutos de duración al dia, de 3-6 veces por semana.

Dentro de este encontramos una referencia a un nuevo artículo obra de Gabriela Asqui Salazar en 2015, el cual analizaba los efectos de la gimnasia aeróbica de bajo impacto sobre el nivel de presión arterial en pacientes con HTA que asisten al hospital cuyas conclusiones fueron las siguientes (6):

  • Determina que la gimnasia aeróbica de bajo impacto disminuye las cifras de presión arterial en pacientes hipertensos, con un promedio de 3-5 mm Hg en el grupo experimento con respecto al de control.
  • Se identificó que el grupo de ejercicios que forman parte de la gimnasia aeróbica de bajo impacto, tales como: trotar, movilidad activa rítmica de miembros superiores e inferiores y movilidad activa usando pesas y bastones, con una duración de 30 a 45 minutos por sesión, producen un beneficio en pacientes con HTA, tomando en cuenta que su frecuencia máxima no debe sobrepasar del 70% de su resistencia.
  • Se propone desarrollar un plan de ejercicios basados en la gimnasia aeróbica de bajo impacto para personas con HTA con el fin de llegar a un tratamiento más integral con los pacientes que padecen esta enfermedad.

Otro articulo fue obra de Javier Alfredo Romero et al. en 2013 el cual analizó la influencia de un programa de ejercicio físico en el tratamiento de la hipertensión arterial en los practicantes de la tercera edad (7).

El autor concluye que:

  • Una mejoría en el nivel del estado físico, aunque los resultados obtenidos mediante los test no eran tan notorios.
  • Mediante la prueba ortostática se notó la adaptación de los sujetos a la carga física, así como los cambios bruscos de posición.
  • Se incrementa la eficiencia cardiovascular la cual evalúa de positiva la aptitud del corazón a partir de la reacción vaga tónica del sistema neurovegetativo, en la aplicación de la prueba de Ruffer.
  • La HTA tuvo un comportamiento favorable, los sujetos no sufrieron aumento ni disminución bruscos en cuanto a la presión arterial, estas fueron mejorando, disminuye la frecuencia cardiaca tanto en reposo como en la ejecución de la actividad física, la disminución que se notó en los sujetos en cuanto a la presión arterial favorece a una reducción de las cifras de tensión sistólica y diastólica.
  • Se obtuvo una disminución consecuente en el tiempo al aplicar las caminatas, ellos lograron aumentar la capacidad de trabajo aeróbico.

Un articulo que podemos encontrar en la bibliografía fue obra de Guillermo Felipe López et al. en 2016 con el objetivo de evaluar el efecto de un programa de actividad física intensa en la tensión arterial y frecuencia cardiaca en adolescentes. Se analizó un pre-test, una intervención durante 3 días a la semana de actividad física de alta intensidad durante 15 minutos por sesión en un volumen de 12 semanas y un post-test (8).

Como resultados se obtuvo que ambas tensiones disminuyeron y mejoro la frecuencia cardiaca de manera significativa.

El penúltimo articulo de los analizados, obra de Nancy L. Chase en 2009, analizó la asociación de la capacidad aeróbica y la actividad física con la incidencia de la HTA. Se evaluaron 16.606 personas con edades entre 20-82 años y se realizó un seguimiento de 32 años (9)

Como conclusion de este articulo podemos afirmar que conforme aumenta el nivel de actividad física y la capacidad aeróbica de la persona menor es el riesgo de sufrir HTA en cualquier edad y sexo.

El ultimo articulo es obra de Sae Young en 2012 con el objetivo de ver los cambios de la capacidad aeróbica y la incidencia que esta tenia sobre la HTA. Se evaluó 3.831 personas con edades entre 20-79 años y con 11 años de seguimiento (10).

Como conclusión, afirmamos que la actividad física y la capacidad aeróbica son predictores independientes de la HTA. Tanto

Conclusiones sobre la HTA

Según la OMS, la HTA genera una mortalidad de 9,4 millones de personas.

La tensión arterial normal es de 120 mm Hg cuando el corazón late (sistólica) y de 80 mm Hg cuando el corazón se relaja (diastólica) (1).

Existen factores que son perjudiciales para la aparición de la HTA como son:

  • No consumir una dieta variada y equilibrada.
  • La ingesta de alcohol.
  • El sedentarismo y la falta de actividad física.
  • El estrés.
  • Las condiciones de vida de la persona y el trabajo de esta.
  • La edad.

Es importante cumplir con las recomendaciones de la OMS en cuanto a actividad física en función de los grupos de edades, lo cual nos ayudara a la prevención y la mejora de las enfermedades.

En general, todos los artículos científicos analizados nos muestran como la aplicación de actividad física o una buena condición física nos ayudará a prevenir la aparición de la HTA en todos los grupos de edades, ademas de disminuir sus niveles en caso de padecerla. 

Por lo tanto, la actividad física la debemos utilizar como herramienta para la prevención y la reducción de la HTA en las personas.

Bibliografía:

  1. Organización Mundial de la Salud.
  2. Organización Mundial de la Salud. Informe sobre la situación mundial de las enfermedades no transmisibles 2010. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2011.
  3. Organización Mundial de la Salud. Affordable Technology: Blood Pressure Measuring Devices for Low Resource Settings. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2003.
  4. Organización Mundial de la Salud. Recomendaciones mundiales sobre actividad física para la salud, 2010.
  5. Jerez García, A. A. Influencia de un programa de ejercicios físicos para el tratamiento de la Hipertensión Arterial en adultos mayores del Hospital Regional Docente Ambato. BS thesis. Universidad Técnica de Ambato-Facultad de Ciencias de la Salud-Carrera Terapia Física, 2016 [citado 28 May 2017]. Disponible en: http://redi.uta.edu.ec/handle/123456789/20531
  6. Salazar, A, y Alejandra, G. Efecto de la gimnasia aeróbica de bajo impacto sobre el nivel de presión arterial en pacientes con hipertensión arterial que asisten al Hospital Eduardo Montenegro del Cantón Chillanes. (Bachelor’s thesis, Universidad Técnica de Ambato-Facultad de Ciencias de la Salud-Carrera de Terapia Física. 2’15 [citado 28 May 2017]. Disponible en: http://repositorio.uta.edu.ec/handle/123456789/9346
  7. González, J. A et al. Influencia de un programa de ejercicios físicos para el tratamiento de la hipertensión en los. 2013 [citado 28 May 2017]. Disponible en: http://www.guzlop-editoras.com/web_des/med01/medfisrehabi/pld0861.pdf
  8. Sánchez, G. F. L, López, J. N, y Suárez, A. D. Efectos de un programa de actividad física intensa en la tensión arterial y frecuencia cardiaca de adolescentes de 12-15 años. MHSALUD: Revista en Ciencias del Movimiento Humano y Salud [Internet]. 216 [citado 28 May 2017]13(2). Disponible en: http://www.revistas.una.ac.cr/index.php/mhsalud/article/view/8978
  9. Chase, N. L, Sui, X, Lee, D. C, y Blair, S. N. The association of cardiorespiratory fitness and physical activity with incidence of hypertension in men. American journal of hypertension [Internet]. 2009 [citado 28 May 2017]; 22(4): 417. Disponible en: http://search.proquest.com/openview/938bdd7656c3c29a910632aadc8dc3c7/1?pq-origsite=gscholar&cbl=536305
  10. Jae, Sae Young, et al. Temporal changes in cardiorespiratory fitness and the incidence of hypertension in initially normotensive subjects. American Journal of Human Biology 24.6 [Internet]. 2012 [citado 28 May 2017] 763-767. Disponible en: http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/ajhb.22313/full

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