Ejercicio en embarazadas

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mujer embarazada

Tradicionalmente e históricamente a la mujer gestante se le ha negado la posibilidad de un embarazo activo físicamente, según la gran mayoría de investigaciones, una mujer embarazada que no presente complicaciones de tipo obstétrico, puede realizar ejercicio físico durante su embarazo sin que ello cree problemas materno-fetales (1).

Cada día es mayor la cantidad de mujeres que realizan ejercicio físico durante su embarazo. A continuación hablaremos acerca de los cambios, beneficios y riesgos de la práctica de ejercicio en embarazadas.

ejercicio en embarazadas

Beneficios del ejercicio en embarazadas

Mejoras cardiovasculares del ejercicio en embarazadas

En principio debemos saber que los efectos de un programa de ejercicio físico durante la gestación en los factores cardiovasculares, son los que probablemente más oscurecidos estén debido a las modificaciones que la gestación impone sobre el apartado cardiocirculatorio, por ejemplo en factores como la tensión arterial (2).

Mejoras respiratorias y metabólicas del ejercicio en embarazadas

Aparentemente los efectos de un programa de acondicionamiento físico durante la gestación se podrían materializar en un mejorado metabolismo de las grasas, reducción en la producción de CO2 y una moderada reducción de la demanda ventilatoria.

El gran factor metabólico en el que el ejercicio físico actúa como agente colaborador sería en el control de la ganancia de peso materno, uno de los grandes problemas de los países desarrollados, estamos hablando de utilizar el ejercicio físico como un factor de ayuda para evitar una excesiva ganancia de peso en la madre. (3).

Mejora de los resultados del embarazo

Posiblemente sean los resultados del embarazo, las pruebas más claras y objetivas con la que nos encontraremos a la hora de valorar la influencia del ejercicio físico programado en el desarrollo de la gestación.

Entre los más importantes encontramos:

  • Maternos: Edad gestacional.Ganancia de peso.Comportamiento de tensión arterial.Nivel de glucemia en sangre.Nivel de hemoglobina en sangre.Tipo de parto.Tiempo de las etapas del parto.
  • Fetales: Peso de nacimiento.Perímetro cefálico.Test de Apgar (valoración del estado general del recién nacido).pH del cordón umbilical.

Embarazadas haciendo ejercicio

Son muchos los trabajos que informan de unos resultados del embarazo mejorados, o al menos no afectados por la práctica física (2, 4, 5, 6).

 Prevención de la diabetes gestacional con el ejercicio en embarazadas

El embarazo está considerado como una experiencia diabetógena, esto es debido a que el organismo materno con su adecuado funcionamiento debe asegurar altos niveles de glucosa circulantes como fuente de combustible primordial para el correcto crecimiento y desarrollo fetal (especialmente durante la segunda mitad del embarazo).

La presencia del ejercicio en el esquema terapéutico tiene una base científica, un músculo en contracción permite incrementar la captación de glucosa, por otra parte tras el ejercicio la tolerancia a la glucosa mejora por períodos variables de tiempo. (7, 8).

Facilitación de las tareas de parto

Será lógico esperar que como resultado de un adecuado acondicionamiento y tonificación de las zonas musculares implicadas en las labores de parto ( zona pélvica, musculatura para-vertebral y abdominal) estas labores se vean facilitadas. No obstante, comprobar esta hipótesis resulta bastante complicado debido a aspectos tales como edad materna, paridad, posición y medidas fetales y seguramente el más trascendental de los aspectos implicados en las labores de parto: el uso de analgésicos, por otra parte, cada día más empleados.

Beneficios locomotores y de coordinación

Durante el embarazo, por factores anatómicos y mecánicos, se produce una alteración en los factores del equilibrio y coordinación motriz.

A este respecto la práctica regular de ejercicio físico podría atenuar los efectos anteriores y favorecer una mejora en la agilidad y coordinación de las tareas motrices.

Prevención del dolor lumbar con el ejercicio en embarazadas

Es de esperar que una pared abdominal y una musculatura para-vertebral fuertes y con un buen tono muscular impida o al menos atenúe, esa exageración en la lordosis lumbar que se produce a medida que el útero va creciendo. Por lo tanto mediante el ejercicio físico podremos prevenir estos dolores lumbares en embarazadas.

Beneficios psicológicos

El embarazo es un momento de gran cantidad de cambios (especialmente hormonales) que provocan que la mujer gestante atraviese ciertas situaciones emocionales y anímicas no deseadas.

Un programa ameno y divertido de ejercicio físico, que favorezca la relación social con otras mujeres en su misma situación actuará para reducir estas situaciones emocionales no deseadas. (9).

Reducción del riesgo de incontinencia urinaria gracias al ejercicio en embarazadas

Un reciente estudio ha comprobado que las mujeres que durante la gestación vigorizan con ejercicios su suelo pélvico, reducen el riesgo de desarrollar un cuadro de incontinencia después del parto. (10).

Mejor y más rápida recuperación post-parto con el ejercicio en embarazadas

Una cierta regularidad en la práctica de ejercicio en embarazadas antes y durante el embarazo va a permitir una recuperación más rápida y plena de todas las estructuras maternas que intervienen en el proceso de embarazo y parto.

La actividad física en cualquiera de sus variantes, se manifiesta como un agente de gran valor preventivo o terapéutico que puede aportar los elementos necesario para lograr la sana armonía de todos los ámbitos de esa nueva mamá. (11).

Chica embarazada haciendo ejercicio

Hipotéticos riesgos del ejercicio en embarazadas

Reducción del flujo sanguíneo útero-placentario debido al ejercicio en embarazadas

El principal  riesgo está ocasionado por la disminución del flujo sanguíneo hacia la zona útero-placentaria, esta disminución tiene su origen en un fenómeno de redistribución sanguínea generado por el ejercicio físico que produce una atracción de la sangre hacia las zonas musculares ejercitadas.

Sin embargo los trabajos de investigación realizados analizando la disponibilidad de oxígeno en sangre fetal no son preocupantes, por lo que supervisado por un profesional o teniendo en cuenta ciertas medidas preventivas en los ejercicios, la práctica de ejercicio en embarazas está totalmente recomendada como anteriormente hemos comentado (1).

Disponibilidad de glucosa fetal disminuida debido al ejercicio en embarazadas

En este caso nos encontramos que una de las principales fuentes de combustible del ejercicio son los hidratos de carbono, como hemos podido ver en otros artículos de Mundo Entrenamiento, en el mismo sentido se sabe de la imperiosa y constante necesidad de glucosa del feto ara, entre otras cosas, la síntesis proteica, por lo tanto resultan imprescindibles unos adecuados niveles de glucosa circulantes en la sangre materna, con el objetivo básico de asegurar un adecuado crecimiento y desarrollo fetal, especialmente en la segunda mitad del embarazo.

La duda radica en saber si pueden existir dos procesos (ejercicio y embarazo) que se alimentan de la misma fuente de combustible sin que ello, la práctica física altere el sano desarrollo del embarazo (1).

Situación de hipertermia fetal

La temperatura corporal materna aumenta con la realización de ejercicio físico. Puede existir un hipotético riesgo potencial provocado por la realización de actividad física en el desarrollo fetal, especialmente durante el primer trimestre de gestación.

Aumento de catecolaminas en sangre materna

La práctica de ejercicio produce una mayor liberación de catecolaminas circulantes este aumento de catecolaminas tiene una serie de efectos en el organismos gestante, como por ejemplo favorecer el flujo sanguíneo hacia las zonas musculares protagonistas del ejercicio. Pero el principal riesgo en este sentido se materializa en la posibilidad de que esas catecolaminas puedan ocasionar contracciones uterinas antes de tiempo y dar como resultado un parto a pre término. (3).

Modalidades de ejercicio en embarazadas

Cualquiera que sea la actividad física o disciplina deportiva puesta en práctica puede ser adecuada siempre que se respeten ciertos límites, es decir la intensidad y duración adecuada con la que se lleve a cabo la actividad. A pesar de ello a continuación se mostrarán aquellas disciplinas deportivas o prácticas que son más aconsejables y aquellas que se deberían evitar:

Modalidades adecuadas de ejercicio en embarazadas

  • Caminar
  • Gimnasia de mantenimiento
  • Actividades acuáticas
  • Bicicleta
  • Correr
  • Entrenamiento con cargas*

*Tradicionalmente descartada hace años. Pero nada más lejos de la realidad. Desde Mundo Entrenamiento creemos válido  recomendable un programa de trabajo tendiente al mantenimiento de la fuerza y el tono muscular, entre otros objetivos que el trabajo con pesas puede ayudarnos a cumplir, naturalmente nunca con objetivos de mejora de rendimiento. Las cargas deben ser leves y fácilmente soportables, de manera que la gestante pueda realizar 10-12 repeticiones sin dificultad.

embarazada en la piscina

Modalidades desaconsejadas de ejercicio en embarazadas

  • Alpinismo.
  • Atletismo.
  • Deportes de combate.
  • Fútbol.
  • Rugby.
  • Submarinismo.

Conclusiones sobre ejercicio en embarazadas

Como vemos son muchos los beneficios que brinda el ejercicio en embarazadas, logrando múltiples beneficios de cara a la salud de la madre y a la del propio feto. Algunos de estos beneficios pasan desde mejoras a nivel cardiovascular, respiratorio o metabólico, hasta facilitación de las tareas del parto o beneficios relacionados con dolores lumbares, recuperación post-parto e incluso enormes beneficios psicológicos. Éstos son muy importantes para que la mujer gestante no atraviese situaciones emocionales y anímicas no deseadas.

Obviamente existen hipotéticos riesgos, muchos de ellos, no contrastados todavía por la comunidad científica. Pero para prevenirlos, la gestante siempre debe contar con el permiso médico y realizar la actividad física en unos rangos concretos de intensidad y duración.

Las modalidades deportivas más aconsejadas son la gimnasia de mantenimiento, las actividades acuáticas, así como trabajo aeróbico como correr o andar e incluso el entrenamiento con cargas.

mujer embarazada haciendo yoga en la playa

Bibliografía

  1. Lacaba, R. (2012). El entrenador personal. Madrid.
  2.  Barakat, R., et al. (2005) El ejercicio físico durante el embarazo y su relación con los tiempos de las etapas del parto. Prog Obslet Ginecol, 48(2): 61-8.
  3. Mottola, M. et al. (2010). Nutrition an exercise prevents excess weight gain in overweight pregnant women. Med Sci Sports Exerc, 42(2): 265-272.
  4. Barakat, R et al. (2006) El ejercicio físico y los resultados del embarazo. Prog Obstet Ginecol, 49(11): 630-8.
  5. Barakat, R. et al. (2009). El ejericio físico durante el embarazo ¿un riesgo para el recién nacido? Apunts, 95(1): 32-37.
  6. Schlüssel, M. et al. (2008) Physical activity during pregnancy and matenal-child health outcomes: a systematic literature review. Cad Saude Publica, 24(4): 531-44.
  7. Hernández A., Jimeno, J. y Escudero, M. (2000). El ejercicio físico como medida adyuvante en la diabetes gestacional. Acta Obstetricia et Gynecológica, 13(3): 129-33.
  8. Bertolotto, A., et al. (2010). Physical activity and dietary habits during pregnancy: effects on glucose tolerance. J Matern fetal Neonatal Med, 23(11): 1310-4.
  9. Poudevigne, M. and O´Connor, P. (2006). A review of physical activity patterns in pregnant women and their relationship to psychological health. Sports Med, 26(1): 19-38.
  10. Lemos, A. et al. (2009). Do perinal exercises during pregnancy prevent the development of urinary incontinence? A sistematic review. In J Uro, 15(10): 875-80.
  11. Lin, Y., et al. (2009). Health promoting lifestyles an related factors in pregnant women. Chang Gung Med J, 32(6): 650-61.

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