Efectos de la sauna en el organismo

1 punto2 puntos3 puntos4 puntos5 puntos (4 Votos. Puntuación media: 5,00 de 5)
Cargando…
Interior de una sauna

La sauna se ha convertido en un elemento bastante común en las instalaciones de los gimnasios o de los centros deportivos (14). Es muy frecuente ver a gente que después de hacer deporte o alguna modalidad de actividad física, se meten en la sauna con diferentes objetivos: algunos piensan que les ayuda a recuperarse mejor después de un entrenamiento (3, 18), otros que les ayudará a relajarse y a desconectar (16), etc. Pero, ¿Qué hay de cierto en cada una de estas ideas? ¿Tienen una base científica? En el presente artículo trataremos de dar respuesta a esta y a otras preguntas.

¿Qué dicen las investigaciones sobre la sauna?

Las investigaciones sobre los efectos de la sauna en el organismo del cuerpo humano se han enfocado desde imnumerables campos, pero de entre ellos destaca el ámbito de la salud, seguido por la modalidad de rendimiento deportivo (6, 13).

El equipo de investigadores de Haseba et al. (4) analizaron cual era el efecto que tendría combinar un programa de ejercicio físico regular con sesiones regulares de sauna en pacientes con afecciones cardíacas crónicas. Los resultados del estudio muestran que la combinación de ambos elementos demuestra ser eficiente para la mejora de la función cardíaca de los sujetos que se sometieron al tratamiento. De igual manera se produjeron mejoras cardiacas, mejoras en la función vascular y en la salud mental de los pacientes, por lo que el uso de la sauna después de una sesión de ejercicio puede ser recomendada dentro del tratamiento integral para mejorar la función cardíaca. Además, es importante destacar que el uso de la sauna, en condiciones moderadas y supervisadas parece ser bien tolerado y puede ser seguro para las personas con insuficiencia cardíaca crónica (ICC) (2).

Chica en una sauna

En mujeres que durante 2 semanas tomaron seseiones de sauna de manera continuada, se observaron reducciones en la concentración total de colesterol (CT) y en el colesterol de lipoproteínas de baja densidad (LDL-C) (11). Estas reducciones pueden ser un buen pronóstico en la prevención de la cardiopatía isquémica.

La influencia del tipo de sauna (seca o húmeda) también se ha sometido a estudio; la investigaciones muestran que debido a la alta humedad y a la reducción de los mecanismos de termorregulación, la sauna húmeda es más estresante para el organismo que la sauna seca, donde la temperatura es más alta pero con poca humedad (10). Otro estudio (7) encontró que la exposición de 30 minutos a una sauna provocó más tensión, con el consiguiente aumento de las hormonas del estrés tales como la hormona del crecimiento humano (somatotropina), que lo hizo una sesión de sauna de 45 minutos con un descanso de enfriamiento de cinco minutos. Por otro lado, una única sesión de sauna se asoció con el desarrollo de estrés oxidativo, que se expresó como una mejora de los procesos de radicales libres y una disminución de las defensas antioxidantes; la intensidad del estrés oxidativo disminuyó después de la finalización del tratamiento térmico (21). Por su parte, una sesión de sauna de infrarrojos (FIRS) produce efectos cardiovasculares similares a los de la actividad física de intesidad moderada; el equilibrio mineral elimina el riesgo de deshidratación; por lo que la sauna de infrarrojos (FIRS) podría suplir la falta de ejercicio cuando la movilidad se reduce temporalmente (1).

Otra investigación (9) encontró que las sesiones de sauna estimulan más el sistema inmunitario en un grupo de atletas, si los comparamos con un grupo de sujetos no entrenados; debido a que se encontraron incrementos más elevados en leucocitos y monocitos  en los primeros después de las sesiones. También se han hayado indicios de que un programa de 3 semanas de sauna postentrenamiento producen una mejora en el rendimiento en los deportes de carrera de resistencia, probablemente por un aumento del volumen sanguíneo (15). En el ciclismo se han encontrado mejoras, producidas por el uso de la sauna, después de las sesiones de entrenamiento; en este caso se trata de un aumento del volumen plasmático de los sujetos (17). Por lo que, las divesas adaptaciones en el proceso de captación del oxígeno por la sangre pueden aumentar la resistencia del organismo de los atletas debido a los diversos factores de estrés que sufre (20). También se ha encontrado un aumento estadísticamente significativo de la actividad de las enzimas lisosomales tras una sola entrada a una sauna finlandesa; lo cual disminuye significativamente la estabilidad de las membranas lisosomales en sujetos sanos (18).

Gente en una sauna

Con respecto a la cuestión de si usar la sauna ayuda a perder peso; un estudio expuso a mujeres jóvenes (19 – 21 años) a siete sesiones de sauna cada segundo día de la semana, los resultados han indicado una disminución en la masa corporal de entre 0,67 kg y 0,68 kg de diferencia de la primera y última sauna. (Pilch2). Por último, si hacemos referencia a la recuperación después de una sesión de entrenamiento, utilizar el baño frío (o crioterapia) es mejor y más rápido que la sauna, debido a su efecto positivo en las variables fisiológicas (5).

Conclusión

Las investigaciones muestran que el uso de la sauna de manera saludable y segura tiene numerosos efectos beneficiosos en el organismo; igualmente, otros estudios señalan que tiene la capacidad de ayudar a los atletas en su preparación para cualquier competición deportiva (19). Con respecto a su uso, si se sigue una estricta supervisión dirigida por un profesional, los riesgos asociados a su uso disminuyen, pero es importante señalar que los niños y las personas mayores que tienen enfermedades cardiacas o trastornos convulsivos, que beben alcohol o consumen cocaína de manera regular son especialmente vulnerables (12).

Bibliografía

  1. Amand, C.; Charrier, C. & Balestra, C. (2013). Le sauna `a infrarouges a des effets semblables `a l’exercice physique mod´er´e sur la fonction endoth´eliale et l’hydratation. Movement & Sport Sciences – Science & Motricit´e. 80, 15 – 24.
  2. Basford, J. R.; Oh, J. K.; Allison, T. G.; Sheffield, C. G.; Manahan, B. G.; Hodge, D. O.; Tajik, A. J.; Rodeheffer, R. J. & Tei, C. (2009). Safety, Acceptance, and Physiologic Effects of Sauna Bathing in People With Chronic Heart Failure: A Pilot Report. Archives of Physical Medicine & Rehabilitation. 90 (1), 173 – 177.
  3. Bosco, C.; Annino, G.; De Angelis, M.; Tsarpela, O.; Ongano, F.; Foti, C.; Manno, R.; D’Ottavio, S. & Tarantino, A. (2003). L’effetto della reidratazione, dopo sauna, con acqua normale e ricca di bicarbonato di calcio sul comportamento muscolare. Medicina dello Sport. 56 (1), 33 – 39.
  4. Haseba, S.; Kubozono, T.; Nakao, S. & Ikeda, S. (2016). Combined effects of repeated sauna therapy and exercise training on cardiac function and physical activity in patients with chronic heart failure. Disability & Rehabilitation. 38 (5), 409 – 415.
  5. Hassan, H. A. A. (2012). Study the effect of using two means of recovery means on some gymnastics juniors’ physiological variables during the competition period. Ovidius University Annals, Series Physical Education & Sport/Science, Movement & Health. 12 (2), 336 – 343.
  6. Mourelle-Mosqueira, M. L. & Meijide-Failde, R. (2009). Técnicas hidrotermales y estética del bienestar. Madrid: Paraninfo.
  7. Pilch, W.; Szyguła, Z. & Torii, M. (2007). Effect of the sauna-induced thermal stimuli of various intensity on the thermal and hormonal metabolism in women. Biology of Sport. 24 (4), 357 – 373.
  8. Pilch, W.; Szyguła, Z.; Torii, M. & Hackney, A. C. (2008). The influence of hyperthermia exposure in sauna on thermal adaptation and select endocrine responses in women. Medicina Sportiva. 12 (3), 103 – 109.
  9. Pilch, W.; Pokora, I.; Szyguła, Z.; Pałka, T.; Pilch, P.; Cisoń, T.; Malik, L. & Wiecha, S. (2013). Effect of a Single Finnish Sauna Session on White Blood Cell Profile and Cortisol Levels in Athletes and Non-Athletes. Journal of Human Kinetics. 39, 127 – 135.
  10. Pilch, W.; Szygula, Z.; Palka, T.; Pilch, P.; Cison, T.; Wiecha, S. & Tota, Ł. (2014). Comparison of physiological reactions and physiological strain in healthy men under heat stress in dry and steam heat saunas. Biology of Sport. 31 (2), 145 – 149.
  11. Pilch, W.; Szyguła, Z.; Tyka, A.; Palka, T.; Lech, G.; Cison, T. & Kita, B. (2014). Effect of 30-minute sauna sessions on lipid profile in young women. Medicina Sportiva. 18 (4), 165 – 171.
  12. Press, E. (1991). The Health Hazards of Saunas and Spas and How to Minimize Them. American Joumal of Public Health. 81 (8), 1034 – 1037.
  13. Ramsey, J. D. & Lee, C. H. (1987). L’ impact d’ un bain de sauna et du port d’ un vetement sauna sur le cout physiologique d’ un exercice. Journal of Sports Medicine & Physical Fitness. 27 (1), 119 – 127.
  14. S. A. (1994). El aeróbic, un mercado con ritmo corporal. Apunts, Educación Física y Deportes. 37 (3), 3.
  15. Scoon, G.; Hopkins, W.; Mayhew, S. & Cotter, J. (2007). Effect of post-exercise sauna bathing on the endurance performance of competitive male runners. Journal of Science & Medicine in Sport. 10 (4), 259 – 262.
  16. Sintes-Pros, J. (1985). La sauna termoterapia. Barcelona: Sintes.
  17. Stanley, J.; Halliday, A.; D’Auria, S.; Buchheit, M. & Leicht, A. (2015). Effect of sauna-based heat acclimation on plasma volume and heart rate variability. European Journal of Applied Physiology. 115 (4), 785 – 794.
  18. Sutkowy, P.; Wozniak, A,; Mila-Kierzenkowska, C. & Jurecka, A. (2011). The effect of finnish sauna on the activity of selected lysosomal enzymes on healthy subjects. Ovidius University Annals, Series Physieal Education and Sport. 11 (2), 286 – 292.
  19. Tyka, A.; Pałka, T.; Tyka, A. K.; Szyguł, Z. & Cisoń, T. (2008). Repeated sauna bathing effects on males’ capacity to prolonged exercise-heat performance. Medicina Sportiva. 12 (4), 150 – 154.
  20. Zinchuk, V. & Zhadzko, D. (2012). Sauna effect on blood oxygen transport and prooxidant-antioxidant balance in athletes. Medicina Sportiva. 8 (3), 1883 – 1889
  21. Zinchuk, V. & Zhadzko, D. (2012). The effect of a sauna on blood oxygen transport and the prooxidant-antioxidant balance in untrained subjects. Human Physiology. 38 (5), 548 – 554.

Deja un comentario