Dieta cetogénica o estado de cetosis

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cetosis e dieta cetogénica

La cetosis o dieta cetogénica es aquella en donde sometemos al cuerpo a una restricción de los hidratos de carbono, hasta que exigimos a nuestro organismo a entrar en un estado metabólico conocido como cetosis. La cetosis, por tanto es un estado metabólico en donde exigimos a nuestro organismo a emplear las grasas como prinicipal fuente de energía. Al obtener el organismo la energía de los ácidos grasos, nuestro hígado genera lo que se conoce como cuerpos cetónicos.

¿Cómo se consigue el estado de cetosis?

Para conseguir estar en estado de cetosis, es necesario realizar una dieta baja en hidratos de carbono durante un tiempo prolongado (varios días). En función del glucógeno que nosotros tengamos en nuestro organismo, la restricción de carbohidratos que hagamos y el ejercicio que realicemos, tardaremos más o menos en llegar a dicho estado.

¿Qué dicen los estudios científicos sobre la cetosis o dieta cetogénica?

Los estudios han encontrado que las dietas que promueven la cetosis son altamente beneficiosas para la pérdida de peso , debido en parte a sus efectos supresores del apetito (1, 2). 

Investigaciones recientes sugieren que la cetosis puede ser también útil para la diabetes tipo 2 y trastornos neurológicos, entre otras patologías (3, 4). 

Consejos para lograr el estado de cetosis con la dieta cetogénica

Reducir al mínimo el consumo de hidratos de carbono

Limitar la ingesta de carbohidratos a 20-50 gramos netos por día reduce el azúcar en la sangre y los niveles de insulina, lo que conduce a la liberación de ácidos grasos almacenados de que su hígado se convierte en cetonas.

Incluir aceite de coco en tu dieta

Ingerir el aceite de coco puede ayudarte a entrar en cetosis, contiene grasas llamadas MCT (Triglicéridos de cadena media). A diferencia de la mayoría de las grasas, los MCT son absorbidos rápidamente y tomada directamente al hígado, donde pueden ser utilizados inmediatamente para la energía o convertidos en cetonas.

Varios estudios han encontrado que una dieta alta en MCT que contiene 20% de calorías de los carbohidratos produce efectos similares a la dieta cetogénica clásica, que proporciona menos del 5% de las calorías de los carbohidratos (5, 6). 

Realizar actividad física ayudará a tu dieta cetogénica

El hecho de que realices ejercicio te ayudará a conseguir el estado de cetosis (7).

Cuando se hace ejercicio, se agotan su cuerpo de sus reservas de glucógeno. Normalmente, éstos se reponen cuando se come hidratos de carbono, que se descomponen en glucosa y luego se convierte en glucógeno. 

Sin embargo, si se reduce al mínimo la ingesta de hidratos de carbono, las reservas de glucógeno se mantienen bajos. En respuesta, el hígado incrementa su producción de cetonas, que puede ser utilizado como una fuente de combustible alternativo para los músculos.

Incrementa la ingesta de grasas saludables dentro de la dieta cetogénica

Ingerir grasas saludables incrementará tus niveles de cetonas y esto ayudará a alcanzar la cetosis. De hecho, una dieta cetogénica muy baja en carbohidratos no sólo minimiza los carbohidratos, pero también es alta en grasa. Opta en tu dieta cetogénica por grasas saludables, tanto de fuentes vegetales y animales (8).

Una ventaja de la cetosis, es que nuestro cuerpo aprende a utilizar las grasas como fuente energética y se vuelve más eficiente en el uso de las mismas.

Mantén una ingesta adecuada de proteínas en la dieta cetogénica

Para lograr el estado de cetosis debemos requerir de una ingesta de proteínas acorde, pero no excesiva. El consumo de proteínas debe ser lo suficientemente alta para mantener la masa muscular cuando la ingesta de carbohidratos es bajo, especialmente durante la pérdida de peso.

Pero debes recordar que el consumo de poca proteína te llevará a la pérdida de masa muscular y un exceso de la misma puede suprimirte la producción de cetona.

En la literatura científica vemos rangos de 1,2 a 1,7 gramos por kilogramo de la masa magra (9, 10).

dieta cetogénica o cetosis

Realiza seguimiento de tu dieta cetogénica por parte de un profesional

El objetivo de este artículo es mostrar las conclusiones de ciertos estudios científicos sobre la cetosis, pero no debes olvidarte de la parte fundamental: supervisión continua por parte de un profesional.

Tu dieta cetogénica debe estar supervisada por un profesional en todo momento si deseas realizar una dieta de estas características y alcanzar así la cetosis de forma saludable. Puede ser muy útil realizar pruebas de niveles de cuerpos cetónicos en aliento, sangre u orina para asegurarte de que estás logrando tus objetivos marcados.

¿Puede ayudar una dieta cetogénica en ciertas enfermedades o patologías?

Dieta cetogénica y Epilepsia

La investigación muestra que las crisis suelen mejorar en aproximadamente el 50% de los pacientes con epilepsia que siguen la dieta cetogénica. La dieta cetogénica ha demostrado reducir la frecuencia de las crisis y la gravedad de muchos niños y adultos con epilepsia que no responden bien a la terapia con medicamentos. (11, 12). 

Dieta cetogénica y síndrome metabólico

La dieta cetogénica puede reducir la obesidad abdominal, triglicéridos, presión arterial y azúcar en la sangre en personas con síndrome metabólico (13). 

Dieta cetogénica y diabetes

La dieta cetogénica ha demostrado reducir el azúcar en sangre en personas con diabetes. En algunos casos, los valores vuelvan a un rango normal y los medicamentos pueden ser suspendidos o reducidos (14).

Dietas cetogénicas y autismo

La investigación preliminar indica que algunas personas con trastornos del espectro autista pueden experimentar mejoras en el comportamiento cuando se utiliza una dieta cetogénica en combinación con otras terapias. 

Un estudio con muestra de 30 niños con autismo encontró que 18 de ellos mostraron mejorías en los síntomas después de seguir una dieta cetogénica cíclica durante 6 meses (15).

Dieta cetogénica y enfermedad de Parkinson

La dieta cetogénica se ha mostrado prometedora para mejorar los síntomas de la enfermedad de Parkinson en estudios científicos (16). Sin embargo, se necesita más investigación para establecer resultados concluyentes.

Dieta cetogénica y migrañas

Ciertos estudios sugieren que si seguimos una dieta cetogénica se reduce la frecuencia de ataques de migraña en pacientes con esta patología (17).

Bibliografía

  1. Bueno, NB., de Melo, IS, et al. (2013). Very-low-carbohydrate ketogenic diet v. low-fat diet for long-term weight loss: a meta-analysis of randomised controlled trials. Br J Nutr, 110(7): 1178-87.
  2. Gibson AA., Seimon RV., et al (2015). Do ketogenic diets really suppress appetite? A systematic review and meta-analysis. Obes Rev. 16(1):64-76.
  3. Feinman RD., Pogozelski WK. et al. (2015). Dietary carbohydrate restriction as the first approach in diabetes management: critical review and evidence base. Nutrition. 31(1): 1-13.
  4. Paoli, A., Rubini, A. et al. (2013). Beyond weight loss: a review of the therapeutic uses of very-low-carbohydrate (ketogenic) diets. European Journal of Clinical Nutrition. 67(8): 789-796.
  5. Liu YM, Wang, HS. (2013). Medium-chain triglyceride ketogenic diet, an effective treatment for drug-resistant epilepsy and a comparison with other ketogenic diets. Biomed Journal. 36(1): 9-15.
  6. Neal EG, et al. (2009). A randomized trial of classical and medium-chain triglyceride ketogenic diets in the treatment of childhood epilepsy. Epilepsia. 50(5): 1109-17.
  7. Féry, F., Balasse, EO. (1989) Response of ketone body metabolism to exercise during transition from postabsorptive to fasted state. Am J Physiol. 250(5):495-501.
  8. Prabhakar, A. et al (2015). Acetone as biomarker for ketosis buildup capability–a study in healthy individuals under combined high fat and starvation diets. Nutr J (22): 14-41.
  9. William, S. et al. (2005). A low-carbohydrate, ketogenic diet to treat type 2 diabetes. Nutr Metab (2): 34.
  10. Stephen D. (2004). Ketogenic diets and physical performance. Nutrition & Metabolism 1: 2.
  11. Kossoff, WH, Wang, HS. (2013). Dietary therapies for epilepsy. Biomed J. 36(1): 2-8.
  12. Neal EG., et al (2008). The ketogenic diet for the treatment of childhood epilepsy: a randomised controlled trial. Lancet Neurol. 7(6): 500-6.
  13. Volek, JS, et al. (2009). Carbohydrate restriction has a more favorable impact on the metabolic syndrome than a low fat diet. Lipids. 44(4):297-309.
  14. William, S. et al. (2005). A low-carbohydrate, ketogenic diet to treat type 2 diabetes. Nutr Metab. 2:34.
  15. Evangeliou, A. et al. (2003). Application of a ketogenic diet in children with autistic behavior: pilot study. J Child Neurol. 18(2): 113-8.
  16. Vanitallie, TB. et al. (2005). Treatment of Parkinson disease with diet-induced hyperketonemia: a feasibility study. Neurology. 64(4): 728-30.
  17. Lorenzo, C. et al. (2013). Short term improvement of migraine headaches during ketogenic diet: a prospective observational study in a dietician clinical setting. J Headache Pain. 14(1): 219.

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